logo-origen.jpg
Buscar
Cerrar este cuadro de búsqueda.

La campaña «Fresas de Europa» sugiere macerarlas para potenciar su sabor

La maceración es una técnica que se aplica a numerosos alimentos con la finalidad de potenciar y extraer al máximo su sabor. Las frutas, especialmente las fresas, se prestan especialmente a este proceso con el que conseguiremos, además, una textura más blanda y suave que nos permitirá manipularlas y cocinarlas con más facilidad. Disfrútalas directamente, sin más, o utilízalas para acompañar o complementar (si no mejorar) otros postres. De esta forma conseguirás saborear las fresas en su mejor expresión sin sumar calorías de más.

Existen varias formas de macerar las fresas, pero las que te contamos a continuación son las más utilizadas y las que consiguen sacar el mayor partido a esta fruta. Sea cual sea la sustancia que utilices, trocea las fresas a tu gusto y colócalas sobre un recipiente. Las puedes dejar enteras, pero a trozos absorberán mejor el sabor.

 

  • En vinagre. Puedes utilizar cualquier tipo de vinagre (blanco, tinto, balsámico, de Módena…). No es necesario que las fresas naden en este líquido, con una cucharada sopera por 100g de fresas es más que suficiente.
  • Azúcar. Si quieres obtener un resultado más dulce, las fresas se pueden macerar con azúcar. Para ello, simplemente espolvorea azúcar sobre la mezcla hasta que las fresas estén cubiertas (pero no enterradas). De esta manera se potencia su dulzor.
  • Limón. Los sabores cítricos aportan un excelente sabor a las fresas, aunque los que mejor encajan son el limón y la naranja. Exprime el zumo del cítrico que más te guste y añádelo a las fresas cortadas, el almíbar que se forme resultará delicioso.

Cuando las fresas estén reposando en su baño particular, puedes añadir algún otro ingrediente que consideres que puede otorgarle un sabor distintivo y, por supuesto, siempre a tu gusto. Por ejemplo, puedes agregar unas ramitas de vainilla, menta, canela o un chorro de miel.

 

Una vez que ya has obtenido la mezcla, déjala reposar a temperatura ambiente cubriéndola con un papel film. Cuanto mayor sea el tiempo que las dejemos reposar, mayor será la cantidad de líquido que suelten, que será como un almíbar con un intenso sabor a fresas. No obstante, en 30 minutos ya se pueden apreciar los nuevos sabores, pero para disfrutarlos en plenitud, espera unas 24 horas.

ORIGEN, la revista

Acceso Biblioteca Origen Digital

Scroll al inicio