Cuatro vuelcos elaborados con producto gallego de origen y siguiendo la receta de las abuelas dan forma a una experiencia gastronómica íntima que convierte esta propuesta en una oportunidad única para disfrutar del sabor de Galicia en pleno corazón de Madrid. La Cantina by Le Tavernier ha incorporado esta propuesta a su carta de invierno, diseñada por el chef Daniel Couto. El cocido estará disponible exclusivamente los sábados y domingos, bajo reserva previa y para un máximo de 18 comensales.
El cocido es uno de los grandes platos del invierno y, este año, La Cantina by Le Tavernier, ubicado en la 7ª planta del Hotel Innside by Meliá Madrid Gran Vía apuesta por mostrar su versión más auténtica. Tras años elaborando diferentes versiones en el restaurante, Daniel Couto, chef ejecutivo de Le Taviernier y La Cantina by Le Tavernier, presenta su cocido tradicional gallego a un público más amplio, coincidiendo con el lanzamiento de la nueva carta.
La propuesta es 100% tradicional, tanto en producto como en elaboración, y se sirve en cuatro vuelcos, siguiendo la liturgia clásica gallega:
COCIDO TRADICIONAL GALLEGO
Primer vuelco
Sopa de fideos
Segundo vuelco
Patatas, garbanzos, grelos y repollo
Tercer vuelco
Chorizo cebollero y chorizo de carne, pollo de corral, rabo y manitas
Cuarto vuelco
Panceta, lacón, costilla y cachucha (cabeza de cerdo salada y ahumada)
Postres
Filloas con acompañamientos, rosquilla y queso con membrillo
(45 euros por persona, bebida aparte)
La calidad del producto es la clave
La calidad de la materia prima es uno de los pilares de este cocido. Para Daniel Couto, gallego de nacimiento, era fundamental ofrecer una experiencia que conectara directamente con sus recuerdos de infancia y la cocina de su tierra. “Las carnes proceden de cerdo de raza Duroc de la zona de Limia, ahumado tradicionalmente con leña de carballo, así como de cerdas criadas en libertad en Lalín”, reconoce Couto y añade, “para las patatas hemos apostado por una variedad agria que nos llegan directamente de cosecheros de Xinzo de Limia, y los embutidos se elaboran en una fábrica tradicional de Larouco”. Todo el producto es cuidadosamente seleccionado y coordinado por Iván, propietario de O Pigüeiro, uno de los proveedores históricos del restaurante.
El cocido está disponible únicamente los sábados y domingos, en un formato limitado y exclusivo en El Camarote, el reservado del restaurante con vistas privilegiadas sobre Madrid. El espacio está pensado para grupos reducidos de hasta 18 personas, siempre con reserva previa. “Queremos que quien venga sienta que está en Galicia: producto gallego, cocido gallego y un chef gallego cocinando en el corazón de la ciudad”, señala Daniel Couto y añade, “aunque se trata de una elaboración tradicional, no es tan habitual poder disfrutar de un buen cocido gallego en la capital”.





