El chef Antonio del Álamo (en la imagen) pone fin en Semana Santa a una trayectoria de más de 40 años en las cocinas más emblemáticas de la gastronomía madrileña. Le sustituirá Rafael Cordón.
Hay trayectorias que no se miden solo en años, sino por la forma de entender la cocina. Casa Felisa rinde homenaje a Antonio del Álamo, chef que ha liderado sus cocinas en los últimos años, y que, hasta Semana Santa, seguirá al frente de la cocina, compartiendo su manera de trabajar, aportando su experiencia y su visión, para posteriormente comenzar una nueva etapa profesional pero siempre vinculado a nuestro proyecto.
Platos homenaje
Con motivo de este momento, Casa Felisa (Beneficencia, 15. Urso Hotel & Spa. Madrid) dedicará el mes de marzo a reconocer su recorrido profesional con una selección de platos homenaje que estarán disponibles en carta hasta finales de marzo. Elaboraciones que resumen su estilo culinario y que conectan con la memoria, la técnica y la sensibilidad gastronómica que caracteriza a Antonio, invitando a los comensales a recorrer parte de su legado a través de la mesa.
A lo largo de su carrera, Antonio del Álamo ha formado parte de algunas de las casas más representativas de la gastronomía madrileña, como Zalacaín o Cuenllas, construyendo un camino sólido vinculado a la cocina de raíz y a la tradición madrileña. Una trayectoria que le ha convertido en una figura querida y respetada dentro del panorama gastronómico madrileño.
Durante su etapa en Casa Felisa, ha contribuido a consolidar una propuesta con un reconocible carácter castizo. Bajo su dirección, el proyecto ha reafirmado una identidad gastronómica de ADN madrileño, en el que la tradición dialoga con una visión contemporánea. Una cocina fine neocastiza, donde los sabores de siempre se reinterpretan con equilibrio sin perder su esencia. Platos emblemáticos como su cocido, reconocido como uno de los referentes de la casa, junto a otras elaboraciones que recuperan recetas populares y conectan memoria y presente, y que forman parte de una impronta que ha definido la personalidad del restaurante.
En palabras del propio Antonio del Álamo: “Casa Felisa ha sido un regalo. Aquí he podido cocinar con calma, con respeto por las recetas con las que crecí y rodeado de un equipo al que solo puedo dar las gracias.” Para Casa Felisa, haber sido su casa supone un motivo de orgullo y agradecimiento. Más allá de recetas y platos, Antonio del Álamo deja una manera de entender la cocina basada en el rigor, el cuidado del producto y el respeto por el oficio.
Nueva etapa: continuidad y coherencia
Con su salida, Casa Felisa inicia una nueva etapa que estará liderada por Rafael Cordón, en un proceso de transición marcado por la continuidad y la coherencia. El proyecto mantiene intacta su identidad gastronómica y su vínculo con la tradición madrileña, avanzando con la mirada puesta en el futuro.





