La Guilde Internationale des Fromagers elige en Valladolid el queso nº 0 de Boffard, que irá destinado al Rey para seguir con una tradición que comenzó en 1882.
El 668º Capítulo de la Guilde Internationale des Fromagers, uno de los encuentros queseros más prestigiosos del mundo, se reunió por primera vez en Valladolid, en el Monasterio de Santa María de Palazuelos.
La Guilde Internationale des Fromagers, o la Cofradía Internacional del Queso, está liderada por el Maestro Roland Barthelemy y es una institución internacional que agrupa a los mayores expertos y maestros queseros con el objetivo de ensalzar la cultura quesera a nivel mundial.
Durante el acto, se entronizó a los nuevos miembros y se eligió el queso nº 0 Boffard Gran Reserva, un producto que será destinado a la Casa Real, una tradición quesera que comenzó en 1882 con Alfonso XII.
Boffard es la marca de queso más antigua de España, con 146 años de historia. Sus orígenes se remontan a 1880, cuando Claude Napoleón Boffard fundó la primera industria quesera del país.
Gracias a la calidad de sus elaboraciones, en 1882, Boffard fue nombrado proveedor oficial de la Casa Real bajo el reinado de Alfonso XII, un reconocimiento cuyo legado se mantiene hasta hoy, enviando cada Navidad a Su Majestad el Rey el número 0 de la edición limitada Boffard Gran Reserva.
Se trata de un queso de leche cruda de oveja de más de 18 meses de curación que se fabrica en Corcos del Valle (Valladolid) siguiendo los métodos tradicionales de elaboración con prensado en paños de algodón. Durante su tiempo de maduración en bodega, se voltea, cepilla y baña en aceite según la receta tradicional de los pastores castellanos. Desde 1998, la marca forma parte de Mantequerías Arias, integrada a su vez en el Grupo Savencia.





