Una cocina con raíces, tres recetas reinterpretadas y Marian Reguera, una cocinera con más de 30 años trabajando el producto, da voz por primera vez a Aves de España. La gilda de codorniz en escabeche con verduritas fue el plato elegido por el público para quedarse en la carta de su madrileña Taberna Verdejo.
Hay cocinas que no necesitan artificio, solo tiempo, producto y oficio. La de Marian Reguera es una de ellas. En Salón Gourmets, de la mano de Aves de España y gracias a la colaboración de Alimentos de España y el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, la cocinera llevó al escenario una propuesta donde el pollo, el pavo y la codorniz recuperaron su lugar desde una mirada actual, pero profundamente arraigada en la tradición.
Tres recetas de siempre reinterpretadas
Con más de tres décadas entre fogones y también cocinando aves, Reguera, el alma de Taberna Verdejo desplegó en directo una cocina honesta y reconocible: una gilda de codorniz en escabeche con verduritas, un canelón de berza relleno de pollo en pepitoria y unas albóndigas de pavo con guanciale de Guijuelo sobre puré de manzana y demi glace del propio ave. Recetas de siempre, reinterpretadas sin perder el respeto por el origen.
Marian Reguera, declarada obsesiva del producto, defendió una cocina donde lo importante empieza antes del fuego: en el origen, en la calidad y en la producción hecha en España. “Las aves tienen una capacidad enorme para adaptarse a cualquier cocina. Son versátiles, sabrosas y forman parte de nuestra cultura. Solo hay que tratarlas como se merecen. Para mi, la calidad y el sabor del pollo, el pavo y la codorniz con sello Aves de España ha sido un descubrimiento ”, dejó caer mientras cocinaba, entre gestos precisos y mirada atenta.
Pero el encuentro no se quedó en lo culinario. El público también formó parte del proceso, eligiendo a través de Instagram qué plato debía dar el salto a la carta de Taberna Verdejo. La ganadora fue la gilda de codorniz, confirmando que, a veces, lo más sencillo —cuando está bien hecho— es lo que permanece.
Un mural en vivo
La escena se completó con la ilustradora Elena Urizar, que transformó el showcooking en un mural en vivo, capturando ideas, gestos y sabores en un ejercicio de pensamiento visual que convirtió la cocina en relato. Todo ello bajo la conducción de la chef y comunicadora Celeste de la Banda, que guió el ritmo del encuentro con naturalidad y complicidad.





