Viajar por Extremadura es redescubrir lo esencial. Cada época del año ofrece un motivo para vivir experiencias memorables, alejadas de la masificación y conectadas con lo que de verdad importa. Con calma. Con alma. Con ese “extra” que transforma un viaje en una experiencia inolvidable. Como la que proporciona, a través de sus distintas propuestas, la Ruta del Aceite de Extremadura.

La región extremeña ha puesto de moda un concepto, el “lujo silencioso”, un concepto del que se puede disfrutar muy fácilmente por tierras de Cáceres y Badajoz. Nada tiene que ver con precios elevados, sino que se centra más bien en valores, en sensaciones que escasean. Porque en Extremadura existen muchas posibilidades de apreciar lo auténtico: espacios que son reales, naturalezas salvajes, habitantes dispuestos a asesorar al viajero, comida que sabe a comida, en fin. Por ejemplo, disfrutar de un aceite de oliva Virgen Extra junto al olivar, en compañía de su productor, explicándonos la singularidad de sus variedades.
Rutas Gastronómicas Sostenibles: Cuatro itinerarios turísticos maravillosos
La región extremeña se puede recorrer a través de cuatro itinerarios turísticos que ofrecen actividades para todos los públicos y que explican el origen y el proceso de elaboración de cuatro alimentos fundamentales de la gastronomía regional. Son la Ruta del Queso, la Ruta del Ibérico ‘Dehesa de Extremadura’, la Ruta del Vino y Cava Ribera del Guadiana y la Ruta del Aceite, en la que nos centramos en esta entrega de ORIGEN.

Todas ellas están articuladas como clubes de producto y en ellas participan más de 400 socios de los sectores público y privado. Empresas y entidades de distintos tipos, a las propiamente turísticas (hoteles, casas rurales, agencias de viajes, guías turísticos, empresas de actividades, restaurantes…) se unen empresas productoras o de servicios (queserías, secaderos de jamón, fincas ganaderas, almazaras, tiendas gastronómicas, bodegas,…) que ofrecen experiencias turísticas únicas.
Más información: https://extremaduragourmet.es/
https://issuu.com/extremadura_tur/docs/extremadura_gourmet
La tradición oleícola extremeña
Variedades autóctonas de aceitunas como la Manzanilla Cacereña, la Morisca, la Carrasqueña o la Verdial de Badajoz y otras como la Cornicabra, la Arbequina, la Cornezuela o la Jabata se mezclan en sinfonía para producir un aceite de excelente calidad.

Las tres Denominaciones de Origen Protegidas que garantizan y velan por la exquisitez del producto se reparten por todo el territorio de Extremadura: Gata-Hurdes, Villuercas-Ibores-Jara (ambas en la provincia de Cáceres) y Monterrubio (en la provincia de Badajoz). Por la larga tradición y experiencia de los productores extremeños y su riqueza oleícola, el resto de los territorios de Extremadura son considerados de gran importancia por la calidad de sus Aoves.
La Ruta del Aceite de Extremadura invita a descubrirla de la mano del Club de Producto Turístico conformado por empresas de diversas tipologías como alojamientos, restaurantes, empresas de actividades, museos, centros de interpretación, comercios gastronómicos especializados y almazaras, todas ellas dispuestas a convertir una experiencia gastronómica en un recuerdo inolvidable.

La olivicultura y la producción de aceite de oliva son un referente histórico, cultural, etnográfico y gastronómico en Extremadura, con un recorrido de 2.500 años acreditado por registros arqueológicos y fuentes historiográficas.
Esta antigua tradición oleícola se mantiene a día de hoy con la pervivencia de muchos de los mismos usos, que junto con los estándares de calidad de las tres D.O.P. extremeñas hacen que en la región se produzca un excelente aceite de oliva, que entronca directamente con la calidad del que ya se producía hace 2000 años.
Experiencias singulares para todos los gustos
El mundo de la olivicultura extremeña ofrece experiencias únicas con las que disfrutar de todo este saber y de todos estos sabores heredados de hace siglos. En la Guía de Experiencias editada por Turismo de Extremadura se puede encontrar información sobre las quince actividades distribuidas por la región en las que el aceite y su cultura son los grandes protagonistas,
Por ejemplo, Vía Oleum, para empaparse de la cultura del aceite y la singularidad de la variedad Manzanilla Cacereña en la localidad de Marchagaz, donde también se puede visitar su Centro de Interpretación de la Aceituna, el Olivar y el Aceite.

La Sierra de Gata permite disfrutar de una naturaleza extraordinaria en donde el olivar tiene un gran protagonismo. En la singular localidad de Robledillo de Gata, una de las experiencias consiste en visitar el Museo del Aceite del Molino del Medio. Y se sugiere también una absoluta inmersión en la localidad: hacerse “roblillejo” por un día en un pueblo único.
Los más amantes de la gastronomía tienen asimismo una propuesta a su medida: el Menú GastroÓleo, con productos de temporada y el mejor aceite en el restaurante Casa Laura de Valverde del Fresno.
Altamente recomendables son las experiencias alrededor de la fala (idioma propio del valle de Jálama) y el Aove de Manzanilla Cacereña de la mano de la Despensa Lisboa también en Valverde, en cuyas inmediaciones también se puede recorrer el olivar Cigüeña Negra.
En la Plaza Mayor de Cáceres, la oleoteca Oleosetin propone su curso de iniciación a la cata de Aove y en la localidad de Alía, los afiionados a la elaboración pueden visitar la Cooperativa Santa Catalina con un cuidado recorrido por la almazara.
El embarcadero de Ceclavín, todavía en Cáceres, en la base de un crucero fluvial por el Tajo para observar la fauna de proximidad y degustar un excelente aceite de oliva Virgen Extra, junto a otros productos locales.

En Ribera del Fresco, en plena Tierra de Barros pacense, Cati Bustillo propone recorrer olivos de Carrasqueña y Morisca y posteriormente a conocer los secretos de su aceite. También en Badajoz, se puede visitar la almazara Alguijuela, en Torremayor, o disfrutar de una ruta guiada por el campo de olivos en Talarrubias, corazón de la Siberia extremeña, rematada con una degustación.
Y una experiencia final, para redondear todo lo anterior, es elaborar el Aove del viajero de la mano de Aceites Clemen, en la localidad pacense de Puebla de Sancho Pérez. Todos los detalles de las 15 Experiencias en los siguientes links:
https://issuu.com/extremadura_tur/docs/rutadelaceite_experiencias
https://extremaduragourmet.es/tipologia/ruta-del-aceite/
Museos y Centros de Interpretación
El aceite de oliva también es el protagonista de diversos recursos culturales y etnográficos en las comarcas de Sierra de Gata y Las Hurdes, tales como los ya citados Museo Molino del Medio en Robledillo de Gata, el Centro de Interpretación del Aceite en Marchagaz y el Centro de Interpretación Comarcal de la Sierra de Gata en Torre de Don Miguel.
El Museo Molino del Medio es una antigua almazara de origen medieval que funcionó hasta 1973 y, tras una laboriosa restauración, reabrió como museo en 2004. Ha sido premiada por la Asociación Española de Municipios del Olivo por «brindar al visitante la posibilidad de conocer una antigua almazara única en España».
Para conocer los usos y costumbres de la tradición olivarera de esta comarca merece una visita el Centro de Interpretación Comarcal de la Sierra de Gata en Torre de Don Miguel. Ubicado en uno de los barrios más pintorescos de esta localidad, conocido como del Cancillo, una antigua judería, que conserva su arquitectura popular, entre la que destacan los balcones. El centro ofrece visitas guiadas por la localidad y al Parque Arqueológico Los Molinos.
Ya en la comarca de Trasierra-Tierras de Granadilla, el Centro de Interpretación del Olivo y el Aceite de Marchagaz ofrece un recorrido por olivos centenarios, una almazara tradicional, una almazara moderna y una minialmazara.
En La Serena merece una visita al Museo Tecnológico del Aceite, donde podemos conocer su proceso de fabricación, contemplar desde los más rudimentarios objetos hasta las más innovadoras técnicas utilizadas para su extracción y producción.
Fiestas y tradiciones
El aceite de oliva forma parte de la vida y la tradición extremeña a través de celebraciones. Una de las más representativas es la Fiesta de ‘El Capazo’. De Interés Turístico de Extremadura es uno de los ritos más arcaicos que se conservan en toda la región y celebra el final del invierno con la terminación de la molturación de las aceitunas en los molinos. Mediante la purificación del fuego y la ofrenda a la Patrona se pide protección y buenas cosechas. Cada año tiene lugar el sábado siguiente al Domingo de Resurrección.
https://www.fiestaelcapazo.com/
Más información:
En el directorio de esta web se pueden consultar todas las empresas y entidades adheridas a esta ruta https://extremaduragourmet.es/tipologia/empresas/
y las experiencias turísticas https://extremaduragourmet.es/tipologia/experiencias/





