La XII edición del Campeonato de la Mejor Croqueta de Jamón Ibérico Sánchez Romero Carvajal, celebrada en Madrid Fusión, ha reconocido al chef Alejandro Cano (Salino. Madrid) como ganador. Su croqueta ha destacado por su cremosidad, con un roux perfectamente equilibrado y proporciones exactas de jamón ibérico, leche y harina, además de un crujiente impecable.
Madrid Fusión Alimentos de España 2026 ha sido el escenario de la XII edición del Campeonato a la Mejor Croqueta de Jamón Ibérico Sánchez Romero Carvajal, uno de los certámenes más esperados del Congreso, que año tras año pone en valor la creatividad culinaria, la técnica y la excelencia de uno de los productos más emblemáticos de nuestra gastronomía: el jamón ibérico. En esta edición, el chef del restaurante Salino se ha alzado como ganador, conquistando al jurado con una croqueta que destaca por su equilibrio, su cremosidad y un profundo respeto al producto estrella. Una elaboración en la que el jamón ibérico Sánchez Romero Carvajal es el auténtico protagonista. El chef ha apostado por una croqueta tradicional, muy cuidada desde el punto de vista técnico.
Las claves de la receta
Una de las claves, señala Alejandro Cano, es que “la leche que utilizamos es fresca y se infusiona el día anterior durante una hora a baja temperatura con el hueso del jamón.” Con ella se elabora una bechamel clásica a base de mantequilla y harina, a la que se añade jamón Sánchez Romero Carvajal picado con mucho cuidado para asegurar la presencia y textura del jamón en cada bocado. El jamón aporta una salinidad intensa y un sabor profundo, mientras que la textura final resulta melosa, sin grumos y muy agradable en boca. Para la fritura, señala Alejandro Cano “simplemente tiene una única fritura a 180 °C durante un minuto y medio, y lo más importante: después se hornea un minuto y medio más, hasta que el calor llegue al centro de la croqueta y esta adquiera la melosidad característica” Además, Alejandro ha comentado que ha estado perfeccionando la receta durante más de un año hasta que ha estado lista para este momento.
Por su parte, el jurado ha destacado el alto nivel de la competición y el gran trabajo realizado por todos los participantes, lo que les llevó a fijarse en los matices. En este bocado, apuntaron que lo fundamental es el equilibrio de sabores. Además, incidieron en la dificultad de alcanzar un resultado tan preciso en un formato aparentemente sencillo, pero que exige máxima atención al detalle y un gran dominio técnico. Asimismo, destacaron que cada participante elige una parte del jamón, una decisión que influye directamente en elresultado final, ya que puede dar lugar a sabores más dulces, más intensos o más amargos. Aunque todos coinciden que la mejor croqueta es la que gusta al público.
Para Alejandro Cano, esta final ha tenido además un fuerte componente emocional ligado a sus recuerdos de infancia, apuntando que: “Es un orgullo haber ganado esta edición después de toda una vida queriendo participar en este concurso” . El chef se muestra feliz tras recibir este reconocimiento, que supone una distinción a su trayectoria profesional, y asegura estar preparado para recibir en su restaurante a todos aquellos que quieran probar la recién proclamada Mejor Croqueta de Jamón Ibérico Sánchez Romero Carvajal, una receta que ya se ha convertido en símbolo de su cocina.
Un jurado de altura
El concurso ha contado con un jurado de altura, formado por profesionales del sector gastronómico a nivel nacional e internacional, entre los que se encontraban chefs, críticos gastronómicos, encargados de valorar aspectos como el sabor, la textura, la técnica, la presentación y el protagonismo del jamón ibérico en cada propuesta.
● Albert Adrià (Enigma, Barcelona)
● Sacha Hormaechea (Sacha, Madrid)
● Mario Sandoval (Coque, Madrid)
● Nandu Jubany (Can Jubany, Barcelona)
● José Manuel Rodriguez (periodista y crítico gastronómico)
● María Castro (directora de Comunicación de Sánchez Romero Carvajal)
La edición de 2026 ha contado con un alto nivel de participación, reuniendo a chefs de reconocido prestigio procedentes de distintos puntos del país, que han demostrado el excelente momento creativo que vive la cocina española. El elevado nivel de las propuestas presentadas ha puesto de manifiesto la dificultad del jurado a la hora de deliberar, reflejo de la calidad, la técnica y el respeto al producto que han caracterizado esta duodécima edición del campeonato.





