Fiel a su filosofía, Playing Solo (Manuela Malasaña, 33. Madrid) toma el pulso de la estación y del producto de cercanía a través de un menú degustación íntimo, equilibrado, sutil y profundo, concebido para disfrutarse en un diálogo directo con la cocina. Como un reflejo de la hospitalidad y el dinamismo que caracterizan a la casa, entre las novedades de esta temporada destaca la incorporación de un maridaje sin alcohol compuesto por diferentes mocktails y kombuchas artesanales elaboradas íntegramente en el restaurante.
Con la llegada de la nueva estación, Playing Solo estrena su menú de primavera, una propuesta que reafirma la personalidad del proyecto de Luis Caballero y su manera de entender la cocina desde la escucha al producto y el respeto por el ritmo de la temporada, todo ello en un diálogo directo con el comensal.
Revisión completa del menú
En Playing Solo, cada cambio de temporada supone una revisión completa del menú. En esta nueva propuesta, la primavera aparece con frescura, reivindicando como una estación capaz de sostener los sabores más envolventes. La experiencia comienza con Prueba de Sonido | Hassun, un pase compuesto por tres platos que homenajean la huerta: el espárrago verde, la gelée de espárrago blanco y las habitas. Un punto de partida repleto de contrastes, sabores y texturas, que sitúa desde el primer momento la temporada en el centro del discurso. A partir de ahí, la propuesta avanza a través del siguiente pase, Primeros bocados | Futamono, Shiizakana, donde Clarissa Maso, jefa de sala, y Lucía López, sumiller, invitan a descubrir los secretos del dashi y la potencia del shitake japonés de temporada. Como tercer pase, el apionabo, remolacha y daikon, donde la cocina de Luis Caballero vuelve a encontrar un espacio entre la sensibilidad japonesa y el mejor producto europeo.
En línea con su filosofía profundamente artesanal, en la que cada elaboración nace íntegramente en casa, brilla su pan y condimentos, un pase compuesto por una focaccia artesanal elaborada en casa, acompañada de aceite Cornicabra y mantequilla con miso. El menú continúa con el Puchero | Ai-Gohan, unas lentejas con foie gras y sansho que es, sin duda, uno de los imprescindibles de la casa. En los Principales Sonidos | Ko No Mono, el menú se despliega con una exquisita merluza en tempura con borraja y un pase protagonizado por el pato que se trabaja desde un enfoque integral. La pechuga de pato añejada se sirve marcada a la plancha con la piel crujiente, acompañada de un curry vegetal, brotes y flores de guisante y aceite de ajo oso. En paralelo, las patas se transforman en un guiso desmigado con pappardelle, cubierto por una bechamel ligera con miso, aportando profundidad sin peso.
Como complementos opcionales, la propuesta incluye dos extras fuera de menú: lengua con curry y wagyu negro, dos bocados que permiten ampliar la experiencia para quienes buscan una lectura todavía más expresiva de la cocina de Playing Solo.
El recorrido termina con dos postres que cierran el menú desde una mirada fresca. Por un lado, las fresas con ruibarbo, y, por otro, un pâte à choux relleno de boniato. Dos finales distintos pero complementarios.
Armonías con alcohol y sin alcohol
Como acompañamiento, Playing Solo ofrece tanto maridaje alcohólico con una selección de vinos y sakes de pequeñas regiones y productores, como un maridaje sin alcohol diseñado por el propio Luis Caballero, compuesto por seis elaboraciones entre mocktails y kombuchas. Dos propuestas que dialogan con el menú desde la misma precisión y equilibrio, ampliando la experiencia líquida del restaurante.
Más allá de los platos, el nuevo menú de primavera vuelve a poner en valor la esencia de Playing Solo: un espacio donde Luis cocina, sirve y supervisa cada pase, construyendo una experiencia cercana, cuidada y profundamente personal. Inspirado en la filosofía de la cocina kaiseki, el restaurante trabaja desde la temporada, la cercanía y el aprovechamiento integral del producto, al tiempo que incorpora referencias japonesas, castellanas o francesas según lo pide cada elaboración.
Con esta nueva propuesta, Playing Solo confirma su voluntad de seguir evolucionando desde la estación, la artesanía y la creatividad, ofreciendo cada tres meses una nueva oportunidad para descubrir la cocina de Luis Caballero desde un lugar distinto.





