Leña, el concepto de cocina a la brasa de Dani García, abrió sus puertas hace unas semanas en Mandarin Oriental Punta Negra (Mallorca), consolidando su expansión internacional tras las aperturas de Dubái, Bodrum e Ibiza, entre otras. La apertura refuerza la apuesta de Mandarin Oriental por una oferta gastronómica de primer nivel en la isla, incorporando uno de los conceptos más reconocidos del chef a un enclave privilegiado frente al Mediterráneo.
En un escenario donde el mar de color turquesa profundo convive con una naturaleza salvaje, Leña aterriza en Mandarin Oriental Punta Negra, en Mallorca, para trasladar a la isla su cocina de fuego y brasas. Con una amplia terraza en el corazón del hotel, el nuevo espacio de Leña está pensado para disfrutar sin prisas de las noches. Aquí, el fuego de las brasas y el ritmo del Mediterráneo crean una experiencia pensada para alargar la sobremesa y dejarse llevar por el espacio. Un ambiente donde la cocina, la coctelería y el entorno conviven de forma natural, abierto tanto a huéspedes del resort como a residentes y visitantes que quieran descubrir o revivir el concepto.
Los grandes clásicos de Leña
En Leña, el fuego marca el ritmo de la cocina y el producto ocupa siempre un lugar protagonista. La carta mantiene los grandes clásicos que han convertido al restaurante en una referencia dentro y fuera de España. Desde la ya emblemática burger que le dio sentido a todo con su icónica salsa bull, su foie para untar y ajetes aliñados, presentado en forma de manzana verde, o la tarta di rose, de la que solo sirven unidades limitadas cada día, los imprescindibles de la casa llegan ahora a Mallorca. Tampoco faltan sus cortes de carne premium como el lomo alto de wagyu A5 o la chuleta especial de vaca vieja con 45 días de maduración. La carta de Leña en Mallorca incorpora, además, guiños a la despensa mediterránea de la isla y al producto local mallorquín, con propuestas como los carabineros XXL a la parrilla con sobrasada o la burrata ahumada con trampó.
Vinos singulares de Mallorca
La experiencia se completa con una cuidada carta líquida. Una selección de vinos nacionales e internacionales pone el acento en algunas de las referencias más destacadas de Mallorca, con etiquetas como Toni Gelabert Macabeu o Triava entre los blancos, y Finca Binigual, Clos de Mar o Son Negre de Ánima Negra entre los tintos.





