Mañana, 6 de enero, la carta del restaurante madrileño Los 33 tendrá un roscón de postre, en formato mini, cuya receta ha trabajado el chef Oswaldo González: receta tradicional de la masa, rellena del chantillí que elaboran en el restaurante y que lleva, en lugar de naranja confitada, naranja fresca. Solo habrá 33 unidades disponibles.
Para Sara Aznar y Nacho Ventosa, los creadores del restaurante Los 33 (Salesas, 9. Madrid), la noche de Reyes tiene algo de magia más allá de la entrega de regalos, es cuando de verdad arranca el Año Nuevo, el último momento de celebración de las Navidades y proyecta un sentimiento de mirar juntos a un nuevo año pensando en todo lo bueno que traerá y esa energía de inicio de algo nuevo la han querido compartir con los comensales que vayan al restaurante el día de Reyes.
En Los 33 apuestan por una propuesta de platos sencillos cuyas señas de identidad son el producto de máxima calidad, cercanía y temporada (carnes, pescados y verduras), la leña y el fuego. Son tremendamente exigentes en la búsqueda de materia prima, y muy concienzudos con los cortes y proveedores. Todo arrancó por la herencia hispano/uruguaya de los dueños, Sara Aznar y Nacho Ventosa. Se gestó durante una celebración en José Ignacio (Punta del Este, Uruguay) que giraba, como suele ser tradición ahí, en torno a una parrilla de leña, pero está vez de una manera distinta. Fue en ese momento cuando se dieron cuenta de que ese concepto encajaba a la perfección con Madrid y sus costumbres.
Cocina y brasa abiertas como en un bar de barrio
Desde el inicio, y dada su experiencia en el sector hostelero, Sara y Nacho contemplaron el proyecto como un espacio de cocina y brasa que mantiene la cocina abierta desde la 1.00 pm hasta las 1.00 am, tal y como un bar de barrio. De esta manera consigue reunir diferentes generaciones, planes y ambientes en distintos momentos del día. Para ello, cuentan con tres zonas, una de mesas altas y sofás más informal y sin reservas, y otra con mesas bajas frente a la parrilla, más formal y con reserva; además de una gran barra en la entrada para disfrutar de una extensa carta de vinos por copas o botella, o un cóctel. El proyecto ha sido reconocido por la Guía Michelin y la Guía Repsol con la distinción de ‘Recomendado’ desde 2024.
Al frente de la cocina se encuentra Oswaldo González, pilar fundamental del proyecto desde el primer día. Su trayectoria en la cocina empezó en Londres, donde trabajó en Benares (1* Michelin), The Palomar el hotel Four Seasons, y el restaurante de Juan Mari Arzak en la capital británica. De ahí, siguió recorriendo el mundo, pasando por China o Perú, donde se formó junto al gran Gastón Acurio, para volver después a su ciudad natal, Madrid, y seguir formándose en las cocinas de DSTAgE o Triciclo.
La propuesta de coctelería está liderada por el mixólogo Kevin González, con una sólida trayectoria internacional y formación en coctelería clásica y contemporánea en escuelas especializadas de Madrid. Por su parte, la bodega, dirigida por Juan Medina, reúne más de 100 referencias que recorren desde grandes etiquetas nacionales e internacionales hasta vinos de autor y nuevas tendencias, incluyendo selecciones singulares y difíciles de encontrar, pensadas para los paladares más aficionados.





