El brunch francés es un generoso festín de delicias galas que cuesta 47,5 euros por persona, se ofrece previa reserva y se sirve de 11.45 a 13.15 h, los domingos con la mesa disponible durante una hora y media para disfrutar con calma.
El brunch ya no es una moda: es un nuevo momento gastronómico, especialmente célebre durante los fines de semana, en los que las prisas de la rutina suelen irse a un lado. Por ello, regresa a Brasserie Lafayette (Recaredo 2, Madrid) su exquisito brunch. Por 47,50 euros por persona, cada domingo, de 11.30 a 13.15 h y previa reserva, este establecimiento, una antigua lechería de El Viso con terraza jardín acondicionada, acoge este delicioso brunch que tiene tres pases y una relación calidad-precio única.
Los tres pases del brunch
Para calentar motores, tocará elegir bebida. Además del café o infusión, nada mejor que algo fresco para aterrizar, como un zumo de naranja o algo con más chispa: su Basil Smash, un cóctel a base de ginebra, albahaca fresca, zumo de limón y jarabe que acompaña de miedo. A continuación, una potente selección de entrantes: el minicroissant con embutido de Bigorre y lamina de Comté, los daditos de brioche con foie gras mi-cuit, el chupito de crema vichyssoise con coco, la minipissaladière de Niza y la cremosa croqueta de confit de pato. Como principal, hay que elegir entre cuatro apetitosas alternativas: dos huevos de granja, al estilo Bénedictine o fritos, con patatas fritas; el Croque-Monsieur con miniensalada verde, la jugosa tortilla de chalota y azafrán o el salmón gravlax con blinis de trigo sarraceno y crème fraîche. Todo se sirve con pan, claro. Y como postre, dos delicias de la casa: el sablé de limón con merengue y las milhojas de crème brûlée.





