En una época donde el valor de la familia se celebra más que nunca, Bodegas Martínez Corta, situada en Uruñuela y perteneciente al Grupo Bornos Vinos & Licores, comparte en esta ocasión un tesoro vinícola que encapsula la historia familiar con la selección de uno de sus vinos más emblemáticos, reflejo de cuatro generaciones dedicadas al arte de la viticultura en el corazón de Rioja Alta.
Este gesto navideño subraya el profundo arraigo de la bodega, cuyos orígenes se remontan al siglo XIX, cuando la precursora familiar, Catalina Martínez, llegó al valle desde las montañas riojanas y abrió su pequeño despacho de carne (carnicería) en Uruñuela. Este oficio ancestral de «cortadores» es el espíritu que aún hoy define a la familia Martínez Corta, un legado de precisión y dedicación que se traslada magistralmente a la elaboración del vino.
Inspirado en estos sabores de la herencia, Martínez Corta Reserva presenta una complejidad y una estructura que ofrece un diálogo fascinante que equilibra la nobleza del clasicismo riojano con un carácter distintivo y atrevido.
Martínez Corta Reserva es un vino que rinde homenaje a la travesura de la familia Martínez. Una vez, los pequeños de la familia asustaron a unos patos y, cuando la dueña preguntó quién había sido, alguien respondió “los Corta!”, aludiendo al antiguo oficio de ‘cortadores’. Y es en ese momento cuando nació el apodo “Martínez Corta”.
Notas de cata
Tras una crianza de dieciséis meses en barricas de roble francés, Martínez Corta Reserva se presenta a la vista con un intenso color rojo picota de capa alta., En nariz destacan notas de fruta negra madura, acompañadas de toques de pimienta negra, vainilla, café y sutiles matices mentolados. El resultado es un vino sabroso, denso, amplio, equilibrado y potente que refleja el alma del terruño riojano.
La calidad de este vino se cimenta en la tierra excepcional que los sustenta. Martínez Corta combina la tradición con un marcado carácter contemporáneo gracias a técnicas innovadoras y a la unión de viñedos centenarios con cepas jóvenes, que aportan complejidad y personalidad al vino.
Una zona privilegiada
Las ochenta hectáreas de viñedos se ubican en una zona privilegiada entre los ríos Ebro y Najerilla, con inviernos suaves y veranos cálidos y secos, con fuertes oscilaciones térmicas entre el día y la noche durante la maduración. El suelo es calcáreo y arcilloso, pobre y muy sano, lo que resulta ideal para el cultivo de la vid, asegurando cosechas de baja productividad y alta calidad. El calcio aporta estructura y acidez, mientras que la arcilla conserva la humedad necesaria durante los veranos.
Además, la orientación sur de los viñedos garantiza el máximo aprovechamiento de la luminosidad, dando como resultado unas condiciones climáticas que favorecen el desarrollo óptimo de la vid, desde la raíz hasta el racimo.
Martínez Corta Reserva invita a celebrar estas fiestas con el espíritu de una bodega de cuatro generaciones, donde cada botella es un homenaje a la perseverancia, la calidad y el sabor inconfundible de un vino Rioja.





