La histórica sidrería de Astigarraga, que este año celebra su 500 aniversario, presenta una sidra 0,0 que conserva la turbidez, el cuerpo y el carácter de la sidra tradicional. Elaborada a partir de 15 variedades de manzana, la nueva referencia responde al auge del consumo No-Lo sin recurrir a azúcares y acaba de ser reconocida con medalla de plata en Sisga 2026.
¿Puede una sidra perder el alcohol sin perder su alma? Petritegi ha estado dos años trabajando para demostrar que sí. La histórica sidrería de Astigarraga, capitaneada por la familia Otaño, presenta Petritegi 0,0 sin filtrar, una nueva referencia que traslada la identidad de la sidra tradicional al universo de las bebidas sin alcohol.
La nueva sidra llega además avalada por un reconocimiento internacional: Petritegi 0,0 sin filtrar acaba de obtener la medalla de plata en Sisga 2026 (Salón Internacional de Sidras de Gala), celebrado en Gijón. El galardón refuerza el lanzamiento de una referencia que traslada la identidad de la sidra tradicional al universo de las bebidas sin alcohol.
Una historia de 500 años
El lanzamiento llega precisamente cuando Petritegi celebra 500 años de historia (fue fundada en Astigarraga en 1526) y resume una idea que ha acompañado a la familia durante cinco siglos: mantener la tradición no significa quedarse quieto.
La nueva Petritegi 0,0 mantiene algunos de los rasgos característicos de la sidra natural —su turbidez, su cuerpo y su personalidad— pero elimina completamente el alcohol. Para conseguirlo, la bodega ha combinado el conocimiento sidrero transmitido durante generaciones con nuevos procesos tecnológicos y un trabajo de investigación y desarrollo iniciado hace dos años.
Coupage de 15 variedades
El resultado es una sidra elaborada a partir de un coupage de 15 variedades de manzana sidrera, sometida a una fermentación controlada y a un posterior proceso de desalcoholización diseñado para preservar la estructura de la bebida. No se filtra, por lo que mantiene su característica turbidez natural, y el proceso se ha desarrollado sin recurrir a azúcares.
En copa, Petritegi 0,0 presenta un color amarillo pajizo y la turbidez propia de las sidras naturales. En nariz presenta un perfil fresco y frutal donde predominan los matices cítricos. En boca combina la frescura de la acidez típica de las manzanas sidreras con las notas cítricas y un sutil amargor.





