Tras consolidar su identidad en San Sebastián, Antonio Belotti lleva 887 a una nueva etapa en el Hotel Villa Favorita, una villa singular situada frente a la Bahía de La Concha, con un espacio concebido como un reflejo de su trayectoria personal y culinaria. A través de una propuesta centrada en dos menús degustación (Signature y Journey), el chef refleja una cocina más madura, precisa y pausada.
El restaurante 887 marca un nuevo hito en su trayectoria con la transición al formato de menú degustación. Tras consolidar su identidad en el barrio de Gros como un referente de cocina urbana y libre, el chef Antonio Belotti traslada y redefine su proyecto en el Hotel Villa Favorita, frente a la Bahía de La Concha.
Esta evolución supone una maduración conceptual que se materializa en dos recorridos gastronómicos: el menú Signature y el menú Journey, concebidos en diálogo constante con el producto, la temporada y la técnica. Más que un cambio de ubicación, esta nueva etapa representa una evolución en la manera de expresar y compartir el universo culinario de 887.
Producto, temporada y técnica
El restaurante entiende la cocina como una expresión de su identidad y de su manera de interpretar el mundo. Una propuesta viva, libre y personal, basada en el producto, la temporada y la técnica, que reúne las raíces, los viajes y las influencias culturales que han marcado su recorrido.
El equipo humano es una pieza fundamental de esta identidad. La diversidad de orígenes, experiencias y sensibilidades de un equipo íntegramente latinoamericano aporta una riqueza cultural que se traduce en una cocina viva, plural y en constante evolución. Mantener al equipo original de Gros en esta nueva etapa demuestra que 887 trasciende la figura de Antonio Belotti para consolidarse como un ecosistema compartido, construido por las personas que lo hacen posible. Un proyecto que evoluciona y crece sin perder la esencia ni la complicidad con las que comenzó.
El motor de los productores locales
La selección de materia prima y la relación directa con los productores locales siguen siendo uno de los motores de 887. Fiel a su manera de entender la gastronomía desde el origen, Belotti mantiene un contacto cercano con quienes cultivan y elaboran los productos que llegan a su cocina.
La propuesta busca sabores profundos y sutiles, a veces reconocibles y otras inesperados. El contraste, la intensidad y el equilibrio definen una cocina que mira al pasado con respeto, pero sin sentirse condicionada por él.
El menú Signature ofrece una síntesis del universo de Belotti, con elaboraciones que combinan producto marino, acidez, matices ahumados y fondos complejos, junto a platos como el mero negro con pil-pil y la pluma de cerdo ibérico. El menú Journey amplía este recorrido con propuestas como el camaroncillo de Motril con caviar, el dumpling donostiarra de txangurro con chili crab o el wagyu A5. Ambos menús pueden completarse con adiciones gastronómicas y armonías líquidas de autor, con el vino como parte esencial de la experiencia.
Paralelamente, el equipo de Belotti gestiona la oferta de bar y desayunos del hotel, con una propuesta más relajada que combina un cuidado buffet, platos calientes preparados al momento y una selección de productos y bebidas de excepción.
La llegada a Villa Favorita responde también a una afinidad entre ambas marcas, unidas por la búsqueda de la excelencia, la singularidad, el cuidado por el detalle y una atención cercana y personalizada, en un espacio de apenas 22 comensales.
Un hotel boutique de 23 habitaciones
El restaurante se integra en el hotel boutique, de 23 habitaciones, en un entorno concebido para ofrecer una experiencia íntima. El espacio, reformado por el interiorista Fernando Enales, se articula alrededor de una cocina abierta que permite observar de cerca el ritmo y la precisión de cada pase. La decoración, con obras originales y portadas de revistas icónicas de Brasil, refleja los orígenes, las vivencias y la personalidad del chef.
Con esta nueva etapa, 887 consolida su madurez conceptual sin renunciar a la autenticidad que lo vio nacer. Un proyecto que convierte las raíces, los viajes, las culturas y los aprendizajes en un lenguaje gastronómico propio. Una historia que nace de todo lo vivido y continúa escribiéndose cada día, en cada plato.





