Fernando Alcázar: frutas y hortalizas de Aranjuez – Alma Makro

Fernando Alcázar es un agricultor muy comprometido en la recuperación de la tradicional h_JPM5046 FMuerta de Aranjuez  y sus frutas y hortalizas. La tradicional huerta de Aranjuez  fue durante mucho tiempo, y desde el reinado de Felipe II, la auténtica huerta de Madrid, gracias a la singularidad derivada de las continuas inundaciones de los ríos Tajo y Jarama, así como los rigores derivados del clima continental.

Profesionales como él potencian la gama de productos que de ella proceden, frutas y hortalizas diversas como la fresa, el fresón, el tomate, el tomate Rosa, el espárrago y la alcachofa. Porque los agricultores ribereños acumulan una sabiduría de siglos en cultivos de primera calidad, desde que la huerta local fuera el lugar donde se comprobó por primera vez la viabilidad de hortalizas que provenían del Nuevo Mundo.

Fresa

En el municipio del sur de la Comunidad de Madrid se dan todas las condiciones necesarias para la producción de esta exquisita fruta, aunque en pequeña cantidad, ya que su cultivo es totalmente artesanal. Se recolectan de una en una, seleccionando las que están en el punto de madurez óptima. La fresa que se cultiva en Aranjuez (“fragaria vesca”) produce frutos rojos muy suculentos, sabrosos y aromáticos, que se deben comer de tres en tres. Es superior en aroma y sabor a otras variedades. La época ideal para su consumo son los meses de mayo y junio, cuando se ha convertido en un artículo de lujo por su escasa producción.

Fresón

Aunque en el mercado existen muchas variedades, el de Aranjuez sobresale por su dulzor y otros matices organolépticos, como un aroma y sabor inconfundibles, además de la aportación de gran cantidad de zumo azucarado. Nutricionalmente destacan su aporte de fibra y su alto contenido de vitamina C y ácido cítrico. Se trata de un fruto (“fragaria x annanasa”) que, aunque necesita sol para madurar, no soporta bien temperaturas altas y en Aranjuez se dan las condiciones necesarias para su producción. El cultivo del fresón fue introducido en el Real Sitio por Felipe V.

Tomate

También conocido como “tomate moruno o enano de Aranjuez” (“solanum lycopersicum. Variedad enano de Aranjuez”), es una variedad seleccionada por los propios agricultores que recupera los aromas, texturas y sabores de los tomates de antaño. Es un tomate liso, de piel muy fina, jugoso y de sabor dulce. También sobresale su color vivo y su aroma intenso. Es, además, un tomate carnoso, con poca semilla y escasa acidez.

Tomate Rosa

Jugoso y de piel fina, parcialmente asurcado y con abundante carne, el tomate Rosa de Aranjuez (“solanum lycopersicum”, variedad rosado de Aranjuez) muestra un aroma con dulzor y acidez compensados. Su piel es de color rosado y se caracteriza también por una carne tersa y un sabor excelente. Su punto justo de acidez lo hace único en su género. Contiene vitaminas C, A, K y las de los grupos B, así como gran número de minerales.

Espárrago    

Ha sido uno de los productos más apreciados y cultivados por todos los monarcas _JPM5333 FMque residieron en el Real Sitio por su calidad excepcional, pues son muy tiernos e incorporan un toque dulce. El “asparagus officinalis”, variedad Aranjuez, sobresale por su extraordinario sabor, inconfundible en comparación con los espárragos de otras procedencias.

Alcachofa

Otra de las joyas de la despensa arancetana (“cynara scolymus”, variedad Aranjuez), ya era citado en tiempos de Carlos III, donde se cultivaba incluso fuera de temporada como consecuencia de su gran exquisitez. De color verde y tamaño de mediano a pequeño, sobresalen sus inflorescencias tiernas y turgentes con un sabor intenso, persistente en el retrogusto y un ligero toque dulce. Resulta muy versátil en la cocina.

Todas las joyas de la huerta que cultiva Fernando Alcázar están disponibles en los centros Makro de Barajas, Leganés, Alcobendas, Alcorcón, Alcalá de Henares y Paseo Imperial de Madrid. Una buena forma de disfrutar de las frutas y hortalizas de locales y de temporada.

Alma Makro

Alma Makro es una iniciativa que nace con el fin de recuperar la tradición de nuestra gastronomía, el sabor y el olor de nuestros productos más autóctonos, mediante el apoyo a pequeños productores locales sin los cuales nada de esto sería posible. Para evitar la extinción de dichos productos, Makro se compromete a adquirir la mayor parte de su producción, además de ofrecer apoyo logístico para que lleguen a sus tiendas.