Terra Oleum: Un museo en el corazón olivarero de Jaén

Si el olivar andaluz llega a ser declarado Paisaje Cultural Patrimonio de la Humanidad, una idea con la que se está preparando el proyecto para presentar ante la Unesco, Terra Oleum (www.terraoleum.es) debería formar parte del mismo. No lleva en pie tanto tiempo como los más de 60 millones de olivos que crecen en el campo de Jaén,  pero es la síntesis de todo lo que representa ese olivar. En este Museo Activo del Aceite de Oliva y la Sostenibilidad se han unido todos los aspectos relacionados con la cultura del aceite: paisaje, producto, arquitectura, tradición, innovación, medio ambiente… Es una especie de museo de ciencias dedicado al aceite de oliva, en el que la tecnología y el diseño son las líneas básicas que han guiado su creación y que han creado un espacio tremendamente llamativo y moderno.

Por Óscar Checa. Fotos: Terra Oleum

Como no podría ser de otra manera, Terra Oleum está en Jaén, en el Parque Científicmuseo-representacion-con-mapping-del-proceso-de-elaboracion-en-una-almazara-fileminimizero-Tecnológico del Aceite y el Olivar GEOLIT de Mengíbar. Y no es un museo al uso pues, además del área museística incluye un centro de investigación y docencia, y espacios para la promoción y eventos. También tiene un restaurante, una sala de catas, una oleoteca donde se pueden degustar los mejores aceites de casi todas las comarcas olivareras andaluzas y españolas, y una tienda en la que encontramos, entre otros muchos artículos, libros temáticos, láminas de pintura y objetos de arte realizados con madera de olivo.

Tecnología y arquitectura

Pero lo que llama la atención por encima de todo es el uso de la tecnología y la arquitectura y el diseño del edificio. La fachada es como una inmensa escultura cuya “piel” de metal perforado está inspirada en aquel paisaje olivarero, en la vista aérea de los diagramas parcelmuseo-1-fileminimizerarios donde crecen los olivos de Jaén. Dependiendo de la manera en que incida la luz solar cambia de color: desde los tonos dorados o verdosos del aceite de oliva Virgen, hasta los cobrizos que recuerdan los tintes de los suelos de la provincia.

Terra Oleum es también un museo sobre la sostenibilidad y ese aspecto está integrado tanto en la parte expositiva como en el mismo edificio, con soluciones de diseño bioclimático encaminadas a conseguir el confort de los usuarios y la protección del entorno y la gestión del agua y de la energía como parte del control de costes y ahorro energético. Por ejemplo, el espacio interior está pensado para crear un sistema de ventilación natural aprovechando la dirección de los vientos dominantes y evacuar el calor acumulado y evitar la radicación solar directa (estamos en uno de los lugares donde más atiza el sol, recordad, y el termómetro puede subir fácilmente hasta los 40 ºC). También se utiliza la geotermia y un sistema de pozos canadienses para el aislamiento y ventilación del edificio. Y, por si fuera poco, el edificio es totalmente reciclable y desmontable.

Un museo interactivo

En el interior, una gran caja de madera que podría representar el tronco de un olivo y que, de hecho, está revestida con láminas de contrachapado de madera de ese árbol, alberga una sala auditorio cuyas paredes reproducen, en forma de mosaico de grandes teselas rectangulares, los diferentes colores de la hoja del olivo y de la aceituna, desde su génesis hasta su madurez. Todo essala-de-catas-fileminimizertá pensado para ayudar a recrear las experiencias que se pueden vivir en un olivar. Y por eso, la parte propiamente museística destaca por los medios interactivos.

En esta zona expositiva se comunican de forma moderna y amena los contenidos científicos y técnicos sobre el olivar, el aceite de oliva y la sostenibilidad. El itinerario propuesto permite seguir la vida de un olivo desde todos los puntos de vista: entorno y condicionantes climáticos y geológicos; ecosistema, biología y reproducción; relación con el hombre y cultivo… En cada uno de los hitos de este recorrido podemos participar en juegos y experiencias participativas que ayudan a comprender ese lado más científico. Por eso este museo es completamente diferente a cualquier otro relacionado con este producto.

De la “rapa” a la “Shikitita”

La información contenida en los paneles y gráficos que acompañan a las proyecciones, maquetas, máquinas y objetos es verdaderamente atractiva y está muy bien hilada. Aprenderemos, por ejemplo, que la flor del olivo se llama ‘rapa’; qué tipos de aceitunas existen, cómo se llaman y cómo se crean nuevas variedades mediante ciencia genética, como la llamada “Shikitita” (resultado del cruzamiento de Arbequina y Picual); cómo se calcula el agua que hay que aportar a una plantación de olivos; o cómo se elabora el aceite. Para ello se ha utilizado la técnica del mapping, proyectando imágenes sobre una maqueta a escala de una almazara moderna.

Hay muchos más aspectos recogidos en este centro: técnicas utauditorio-fileminimizerilizadas en la olivicultura, la utilización de energías renovable en el olivar y en las almazaras, el aprovechamiento de los subproductos del olivar, un panel de aromas donde identificar los buenos y malos olores que puede tener el aceite de oliva, la comercialización o la manera de seguir una alimentación adecuada y saludable en la que el aceite de oliva es parte esencial. Es decir, que aquí no se aburre nadie porque desde un colegial hasta un agricultor pueden encontrar aspectos llamativos y prácticos.

Por cierto, hablando de ello, también se realizan actividades de elaboración de aceite. Es una experiencia enfocada sobre todo a los más pequeños, aunque se realiza igualmente con los adultos. En época de recolección se sale al olivar cercano, se coge aceituna y se lleva al laboratorio que también hay instalado en el museo donde se reproducen algunas de las máquinas que encontraríamos en una almazara. Así, se limpia la aceituna, se moltura, se extrae el aceite y se filtra para mostrar todo el proceso de elaboración. Vamos, que es imposible salir de Terra Oleum sin saber sobre aceite de oliva. Ojalá muchos museos fueran así.

 

Deja un comentario