Nuestros Proveedores: Bodegas HABLA

Hace quince años parecía un proyecto insensato. Elaborar vinos de calidad en las inmediaciones de Trujillo, corazón de la provincia de Cáceres, con unos veranos tan tórridos como prolongados, una pluviometría ínfima, suelos ácidos y pizarrosos y muy escasa acreditación de la viticultura y la enología extremeñas en las enotecas y los lineales de supermercados sonaba incluso disparatado. A pesar de que, solo por detrás de Castilla-La Mancha, Extremadura es la segunda región de España por volumen de producción.

Texto: Luis Ramírez. Fotos: Bodegas HABLA

Pero el empresario local Juan Tirado y su socio de entonces no se dejaron influir por los agoreros y dedicaron todo su entusiasmo y pulmón económico a situar Trujillo en el mapa de los aficionados al vino de España y del mundo a través de Bodegas Habla que, en efecto, no han dejado de dar que hablar desde entonces. Sobre todo, con su famosa colección numerada de tintos, que ahora los aficionados que no la hayan atesorado podrán conseguir incluso a través de subasta.

Una agenda cargada para un día caluroso

Para celebrar estos tres lustros de exitosa trayectoria y anunciar una nueva reinvención, la bodega extremeña invitó a medios de comunicación, distribuidores, profesionales y amigos a descubrir su alam y su filosofía en un caluroso día de finales de mayo. El programa transcurrió tanto en las propias instalaciones de la bodega como en la cercana Dehesa La Torrecilla, donde se encuentra la yeguada de raza del propio Juan Tirado, y que fue escenario de una comida campera genuinamente cacereña a base de migas y de excelentes carnes a la brasa, procedentes también de la propia ganadería.

Aunque la convocatoria incluyó varios eventos de corte social, acaso su gran momento fue la cata vertical que se celebró en la terraza de la  bodega, con vistas a los viñedos propios y en la que desfilaron sucesivamente los Habla nº 1, nº 5, nº 7, nº 9, nº 11 y nº 13, joyas de una colección de excelentes tintos que ha sido la seña de identidad de la empresa durante todos estos años, porque cada uno, de muy diferente elaboración y composición, está dotado de una enorme personalidad.

Pero ahora le están dando una vuelta de tuerca a proyecto bajo el epígrafe de “Esencia Habla”, porque “Esencia de Habla” es el “vino perfume” superpremium de elaboración directa en barrica que se lanzará con motivo del 15 Aniversario, junto con los nuevos vinos de la colección, los nº 15 y 16, y un poderoso Duende, el nuevo y elegante Sauvignon Blanc (“hermano mayor” del ya exitoso Habla de ti), hecho en su totalidad en barrica.

Doscientas hectáreas de siete variedades

Aunque ahora también se han lanzado a la aventura de producir un rosado (el sugerente Rita, en Côte de Provence) y un Champagne Premier Cru (Moses) en territorio francés, los vinos de Habla proceden, prácticamente en su totalidad, de las 200 hectáreas de siete variedades de uva plantados alrededor de la propia bodega.

Seis de ellas son tintas (Tempranillo, Cabernet Sauvignon y Syrah, como prioritarias, y también Malbec, Cabernet Franc y Petit Verdot) y una blanca, la Sauvignon blanc. Salvo esta última, todas están plantadas en espaldera tras rigurosos estudios del suelo, que hicieron apostar por variedades sensibles a la falta de agua. Como nos cuentan los enólogos Isabel y Eduardo, “trabajamos en ecológico, es decir, que intentamos ser poco intervencionistas a nivel ambiental. Además, la cubierta vegetal nos permite controlar el vigor de la planta y mantener la estructura del suelo desde el punto de vista nutricional. Las 200 hectáreas de viñedo son muy diversas, cada una con unas características y unos matices. Pero ya tenemos muy catalogadas las diferentes parcelas y podemos gestionarlas mejor. Por eso, a lo largo de estos años la viticultura ha sido una cuestión de tiempo y esfuerzo hasta conseguir la regularidad”.

En este sentido, también resulta muy compleja la vendimia, que empiezan a partir del 20 de agosto, época de mucho calor y dificultades y realizan a mano, en cajas de 20 kilos, en un 80 por 100. Pero aseguran que, gracias a una buena gestión, consiguen recoger la uva es el momento perfecto de madurez, lo que permite elaborar esos vinos exclusivos y exhuberantes, llenos de personalidad, fuerza y muy alto nivel que son la seña de identidad de la bodega.

Valentín Iglesias y Florent Dumeau

         Junto al presidente Juan Tirado, su pasión por la tierra y su afán por crear una marca que dejara huella, hay dos figuras claves para entender la singularidad y diferenciación de Bodegas Habla en un sector tan competitivo como el del vino de calidad durante los últimos años. Se trata de Valentín Iglesias, director creativo de la bodega y autor de su poderosa imagen, y del enólogo Florent Dumeau, autor intelectual de los vinos.

Iglesias asegura que “no teníamos nada y debíamos crear una marca de vinos con el estatus de la joyería o la perfumería, del Chanel número 5 que usaba Marilyn Monroe para dormir. Era nuestra única oportunidad: no podíamos ser una marca más. Y con el paso de los años, creo que hemos creado un proyecto atractivo en el que la gente quiere participar. No es solo proponer un modelo cosmético y vistoso sino aportar continuidad y estabilidad al negocio para asegurar el futuro. Si no te sabes diferenciar en un mercado superpoblado e hipercompetitivo, no existes. Por eso, nuestros tres valores son la calidad, el reconocimiento y la exclusividad. Para no competir con 30.000 referencias, un mercado saturado en el que casi todo el mundo repetía los mismos mensajes, inventamos un mercado para nosotros, porque era urgente diferenciarse. Había mucha alta gama, muchos vinos de alta expresión y nosotros decidimos romper con los estereotipos y ser los representantes del lujo accesible. Ése es el territorio de Habla, No podíamos permitirnos generar indiferencia y apostamos porque nuestros clientes vivieran sus propias experiencias con el vino. E incorporamos cierto componente femenino porque, a veces, el mundo enológico está demasiado cargado de testosterona”.

         Florent Dumeau asegura que “parecía que teníamos todo en contra. Llegué aquí un día con 38 grados, procedente de Saint Emilion y fue un verdadero shock. Las condiciones de Extremadura nos llevaban al pesimismo, incluyendo los antecedentes históricos en viticultura. También esos suelos pobres y superáridos, que perjudicaban la evolución de la uva, y un clima extremo. Pero una vez superadas mis dudas y tras realizar un estudio muy profundo de los suelos, pusimos en marcha una estrategia de manejo de la cubierta vegetal que fue absolutamente decisiva, igual que otro estudio que realizamos para optimizar el agua, porque aquí siempre hemos tenido que convivir con condiciones cercanas a la sequía”.

Vinos diferentes y con gran personalidad

El resultado de todo eso son vinos que (más allá del envoltorio estético que hace que destaquen en la mesa del restaurante y en las estanterías de las enotecas), sorprenden por su frescura y elegancia. Se aprecia que la madera se ha ido integrando de forma suave, limitándose el número de trasiegos. Como dice Florent, “nos hemos adaptado a la realidad de esta tierra, tanto en lo que atañe al viñedo como a la propia bodega”. Complejos, profundos y poderosos, los vinos de Bodegas Habla (Valentín Iglesias es el autor también de ese brillante mensaje del “Habla” que Miguel Ángel casi exigió a la escultura de Moisés, dándole un golpe en la rodilla, por la satisfacción del resultado obtenido al terminarla) tienen una calidad incuestionable. Muy diferentes entre sí, los miembros de la colección sobresalen por una fuerte personalidad.

Apertura hacia otras zonas  

De cara al futuro, Juan Tirado asegura que “como nuestras 200 hectáreas de viñedo no nos permiten mayores producciones, éstas tendrás que venir de otras zonas. Por eso, de la mano de Florent Dumeau hemos llegado a Côte de Provence y a Champagne, siempre con pequeñas producciones. Ése es el futuro de Habla, en cuyo ADN, para esta historia de 15 años, han estado siempre el arte y la innovación”. Como dice Valentín Iglesias, en todo caso esta es una historia que acaba de comenzar: “Habla es un chaval de apenas quince años, muy guapo y que promete mucho. Pero lo mejor está todavía por llegar”.

Bodegas Habla: de Moda

En la más reciente interconexión de Habla con el mundo del arte (“Habla de Moda”) ha participado también la diseñadora Merche Zubiaga, directora general de Vinhoy. La apuesta ha sido crear imágenes basadas en el mundo del arte, obra de grandes pintores clásicos, como Ingres o Caravaggio, pero reinterpretadas de manera transgresora a través de elementos actuales. Es decir, recreaciones de varios cuadros con protagonistas muy actuales, vestidos con piezas exclusivas de los acreditados diseñadores españoles Ulises Mérida y Alvarno.

En el fondo, este “desfile en la pasarela” tiene el mismo mensaje que ha perseguido a la bodega en estos tres lustros: alejarse de la comunicación tradicional e ir a la esencia del proyecto Habla, la cercanía con el mundo del lujo.  Y, como dice Zubiaga, “siempre comunicar con emoción, en este caso uniendo tres sectores claves desde el punto de vista cultural, la moda, el arte y el vino”.

 

 

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