Bodegas La Horra, de Ribera del Duero, celebra su 10 Aniversario

El proyecto celebra su primera década de la mano de sus dos vinos emblema: Corimbo y Corimbo I. La bodega mantiene intacto el entusiasmo de seguir trabajando en la investigación y revalorización del paisaje de Ribera del Duero y de su variedad más emblemática, la Tinta del País, mientras elabora vinos tintos fáciles de beber y con complejidad en los mejores suelos de la zona. Bodegas La Horra realizó una cata conmemorativa en el Hotel Wellington de Madrid. En la imagen, el viñedo de La Horra.

Bodegas La Horra ha celebrado su primera década en una cata muy especial en el Hotel Wellington de Madrid, con un repaso por su historia de la mano de las añadas míticas de sus dos vinos emblema: Corimbo y Corimbo I. Joyas de la denominación procedentes de viñas de entre 25 y 30 años de media para Corimbo y de más de 70 años para Corimbo I, cultivadas en vaso en pagos de La Horra, que mantienen el máximo respeto al medio ambiente sin utilizar abonos químicos, herbicidas ni productos de síntesis. Elaborados para disfrutar, los vinos de La Horra se rigen por tres conceptos básicos: el rechazo al exceso de madera, a la sobre-maduración –manteniendo la frescura- y realizar una extracción muy cuidada para favorecer la finura del tanino.
Con estos objetivos y un raudo empeño por mantener la autenticidad de la variedad insignia de la zona, uno de los mayores logros de Bodegas La Horra en estos primeros 10 años de vida es la puesta en marcha de su proyecto más puntero: Biogerm. Iniciado en 2013, está focalizado en
la selección de un grupo de plantas de la variedad Tinta del País que sea capaz de afrontar con éxito los rigores del cambio climático para que las futuras generaciones puedan seguir disfrutando de los antiguos tipos de esta reconocida variedad.
Las añadas climáticas de Ribera del Duero, 2009 – 2013
La de 2009 fue una cosecha extraordinaria, calificada como excelente. Se caracterizó por un verano muy seco y caluroso que provocó estrés hídrico en el viñedo. Los vinos fueron corpulentos, estructurados con taninos presentes pero de buena calidad. La excelente maduración arrastró los aromas cálidos del paisaje en las tardes del inicio del otoño. A pesar de la añada se consiguió frescura en el vino.
La de 2010 fue una añada calificada como excelente pese a haber estado condicionada por los rigores invernales, ya que las heladas tempranas de primavera y rachas de lluvia y viento durante el mes de junio mermaron la producción, pero no la calidad de la uva. Una temperatura ideal a lo largo de todo el verano condujo a una cosecha extraordinaria. Hubo humedad suficiente, la añada 2010 fue magnífica en La Horra y aportó frescura y elegancia sobre una madurez impecable.
La de 2011 destaca por ser una añada excelente en la Ribera del Duero. Fue una cosecha notablemente condicionada por una climatología muy cambiante en primavera con elevadas temperaturas que adelantaron el ciclo de maduración de las uvas. La ausencia de lluvias en los meses posteriores, provocaron una sequía importante aunque la viña no se estresó. La maduración fue impecable, la vendimia temprana y los vinos voluminosos y de un perfil más voluptuoso.
La de 2012 fue una añada fresca y seca en Ribera del Duero, notablemente condicionada una vez más por los rigores climáticos. La brotación de la vid estuvo marcada por temperaturas frescas, dando paso a precipitaciones generosas y fuertes calores durante el mes de mayo. El ciclo vegetativo vino caracterizado por la sequía generalizada del verano que llegaba después de otro año de sequía. Posteriormente, las precipitaciones registradas a principios de octubre y la diferencia de temperaturas diurnas y nocturnas, permitieron que la maduración culminara de manera uniforme. La producción fue muy escasa y los vinos son de volumen medio y de gran elegancia.
Finalmente, 2013 fue un año con precipitaciones por encima de la media de la zona. El invierno fue bastante suave, sin heladas que afectaran al viñedo, y la primavera fue más fría de lo habitual, provocando que el ciclo de la viña acumulara 10 días de retraso pero con una vendimia tardía pero sana. Año de perfil más antiguo, vinos más frescos y de menor estructura.

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