Poma de Girona reivindica «la manzana más sostenible»

Los productores de la Indicación Geográfica Protegida (IGP) Poma de Girona reivindican el consumo del producto de proximidad ante las variedades importadas de otros países. Actualmente, la mitad de las manzanas que se venden en los supermercados españoles provienen de Italia y Francia. El sector, reunido el viernes en Girona en su Asamblea Anual de socios, concedió la distinción Poma de Girona al director del Centro de Genética Cardiovascular del Instituto de Investigación Biomédica de Girona, el cardiólogo Ramon Brugada, que destacó la importancia de consumir producto de proximidad para apoyar la economía local y proteger el medio ambiente. En la imagen,  Llorenç Frigola, presidente de Poma de Girona, y Ramon Brugada.

Actualmente, en España se consumen cada año 480.000 toneladas de manzanas, de las cuales aproximadamente unas 200.000 se importan. En este escenario, los productores de Poma de Girona, que se reunieron para hacer balance de los proyectos de comunicación desarrollados por la entidad y preparar una campaña para incentivar el consumo de Poma de Girona, reivindicaron su esfuerzo para encaminar a tener la manzana más sostenible del mercado.

Aseguran que el consumo de productos locales ayuda a reducir las emisiones de CO2, los plásticos y bultos y fomenta la economía del territorio. Bajo esta premisa, el sector lleva a cabo desde hace tiempo varios proyectos encaminados a producir una manzana más sostenible.
Una de las iniciativas más recientes es la implicación de las tres empresas de la IGP Poma de Girona (Girona Fruits, de Bordils, Frutícola Empordà, de Sant Pere Pescador y Giropoma Costa Brava, de Ullà) en Hot Climate Programme, que permitirá comercializar variedades de manzanas adaptadas a climas cálidos y que debería permitir en unos diez años vista acabar con las importaciones en el mercado español, según explica el presidente de Poma de Girona, Llorenç Frigola.

La iniciativa, de alcance internacional y que cuenta con la participación de científicos neozelandeses, permitiría a la IGP incrementar en un 50% la producción de manzana, pasando de las 80.000 toneladas anuales producidas de media a las 120.000. «A medio plazo, entre Girona y Lleida se han de cubrir las más de 200.000 toneladas de manzana que vienen de fuera», afirma Frigola. Las primeras variantes adaptadas al clima se empezarán a plantar el próximo año.
A efectos prácticos, reducir al mínimo las importaciones tiene efectos positivos sobre la economía y los efectos del cambio climático. Así, por ejemplo, se reducirán las emisiones de CO2 a la atmósfera ya que no será necesario transportar tantas manzanas cultivadas de otros países. Por otra parte, ofrecer a los consumidores variedades producidas en condiciones locales reducirá también la huella hídrica, ya que al ser variedades adaptadas al clima no requerirán tanta agua. Además, se crea riqueza en el territorio.

Actualmente, el sector de la manzana en Girona da trabajo a unas 3.000 personas, entre empleos directos e indirectos. «Los países que importan demasiado terminan empobreciéndose», afirma Frigola, que reivindica la Poma de Girona como «la más sostenible». Algunas grandes cadenas de supermercados ya han dejado ya de vender manzana fuera, pero todavía son mayoría las grandes superficies que comercializan manzanas cultivadas hasta 2.000 km de distancia e incluso más si provienen del hemisferio sur.
Aparte del programa de renovación varietal que permite adaptarse mejor a las altas temperaturas en verano, hace tiempo que los productores de la IGP Manzana de Girona en colaboración con el IRTA-Mas Badia llevan a cabo diversas acciones para hacer una manzana más sostenible. Entre otras actuaciones, utilizan en sus campos sondas de agua al suelo conectadas a Internet que permiten un ahorro de agua del 25% al 30%. También usan métodos biológicos para el control de plagas.

La demarcación de Girona es uno de los tres únicos territorios de todo el mundo con casi un 100% de la superficie de producción cubierta con el método de la confusión sexual contra la carpocapsa, la principal plaga del manzano. Este sistema de control biológico de plagas se caracteriza por la difusión de sustancias químicas que provocan la desorientación del macho y esto evita el apareamiento con la hembra.
El uso de posos y el compostaje como abono orgánico, la madera renovable en el embalaje y los usos de biofilms y bioplásticos biodegradables son otras de las acciones futuras que llevarán a cabo los productores de Poma de Girona.

Poma de Girona está trabajando actualmente en una campaña de promoción de su producto para que los hoteles puedan ofrecer una manzana a todos sus clientes como obsequio de bienvenida, asociando la marca Girona y Poma de Girona a salud y territorio.
El cardiólogo Ramon Brugada, distinguido por Poma de Girona
El director del Centro de Genética Cardiovascular del Instituto de Investigación Biomédica de Girona (IdIBGi), el cardiólogo Ramon Brugada, fue reconocido por Poma de Girona por su trabajo en el ámbito de la investigación. Brugada, que es el jefe de Cardiología del Hospital Josep Trueta y profesor asociado de Medicina de la Universidad de Girona, defendió la importancia de consumir producto de proximidad para apoyar la economía local y proteger el medio ambiente. «Como sociedad no nos podemos plantear prescindir de los productores locales», dijo Brugada ante el sector y añadió que «no podemos defender nuestro país comprando en el extranjero lo que encontramos en casa».

En este sentido, instó a los productores a hacer entender a los clientes que cuando priorizan el producto local, también priorizan la protección del territorio, el medio ambiente y el mantenimiento de puestos de trabajo. Brugada también destacó el papel de los padres a la hora de educar a los hijos en la importancia de comer sano.
Primer productor de la Península Ibérica
Poma de Girona es la primera productora de la Península Ibérica, con 80.000 toneladas anuales producidas por Giropoma, Girona Fruits y Frutícola Empordà. Globalmente, las tres empresas se agrupan bajo el paraguas IGP Poma de Girona, creado en 2003 y que suma 80 productores del Alt Empordà, Baix Empordà, Gironès, La Selva y el Pla de l’Estany.
En los últimos años, Poma de Girona ha exportado entre el 10% y el 25% del total de su producción a países de África, Latinoamérica y del Golfo Pérsico, grandes consumidores estos últimos de la variedad Granny Smith, recolectada a octubre y que se caracteriza por su color verde intenso, su sabor ácido y su jugosidad.
Actualmente, en la demarcación de Girona hay 2.284 hectáreas de manzanos, de las que el 84% (más de 1.700 hectáreas) forman parte de la IGP. Bajo este sello se comercializan manzanas de las variedades Golden, Gala, Red Delicious y Granny Smith.

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