Neurogastronomía: Para, Respira, Saborea y fortalece tu sistema inmunológico

Empecé a escribir este artículo antes del confinamiento. Lo advierto porque, desde ahora, nuestras vidas serán AC y DC, Antes del Covid 19 y Después del Covid 19. La experiencia merece hacer un alto reflexivo en el camino, por eso decidí hacer un giro y escribir  sobre la alimentación, nuestro sistema inmunológico y  la crisis.

Texto: Efa Rimoldi

En chino la palabra crisis se traduce como 危机 (Wei Ji), el  primero es  Wei, que significa peligro y el segundo es Ji, que significa oportunidad. Es importante no ignorar el peligro y sí aprovechar la oportunidad, poniendo toda nuestra atención en los que está en nuestras manos. Así una pregunta que nos podemos hacer es qué puedo aprender de esta crisis? ¿Qué me está enseñando? ¿Me es posible “saborear” (en algún aspecto) el momento?

Desequilibrio e incertidumbre

La crisis es la consecuencia de una modificación inesperada, que  provoca un estado de desequilibrio e incertidumbre. En este caso en concreto, el Covid 19 nos está obligando a hacer cambios, cambio que son muy bruscos e intensos que pueden desdibujar nuestra vida cotidiana hasta extremos insospechados.

Adaptarse al cambio no siempre es fácil, pues en este proceso se pueden generar momentos de bastante inestabilidad.  Especialmente  cuando nosotros no somos los que elegimos el cambio, como es el caso, surgen ciertas resistencias y rechazo a éste.

Cualquier cambio genera incertidumbre; ya que en mayor o menor medida perdemos, al menos de forma temporal, la seguridad a la que estamos acostumbrados. También produce cierto grado de estrés, que bien manejado puede convertirse en nuestro aliado, ya que nos permitirá mantener la atención para adaptarnos a las nuevas circunstancias.

La importancia de nuestro sistema inmunitario

Curiosamente de pronto algo externo e invisible nos frena…. Y poco a poco comenzamos a tomar consciencia de la importancia de nuestro sistema inmunitario y de muchas otras cosas a las cuales hacía tiempo que no les prestábamos atención. Hipócrates, para muchos el padre de la Medicina, afirmaba  “Que tu alimento sea tu medicina y que tu medicina sea tu alimento”, es decir, que la principal arma preventiva contra las enfermedades es llevar una buena alimentación. El estrés prolongado, dietas inadecuadas o descanso insuficiente pueden ser posibles causas de un sistema inmunológico débil. Nuestro sistema inmunitario es nuestro ejército interior. Bien desplegado, alimentado y entrenado, impide la entrada a visitantes inoportunos, pero el menor desajuste en el engranaje en el organismo lo debilita.

¿Y qué tiene que ver esto con la neurogastronomía? Pues mucho, si recordamos que  “La neurogastronomía tiene como objetivo desentramar las razones y causas del por qué y cómo la combinación de los sentidos dan lugar al gusto y al sabor de nuestros alimentos más cotidianos.”,  como decía Gordon M. Shepherd, neurobiólogo profesor en Yale y considerado como el padre de la Neurogastronomía.

 

¿Cuál creen que es el estado en la curva de cambio ideal para poder involucrar a los sentidos a la hora de probar un bocado? Si,  la respuesta es clara,  en la parte ascendente de la aceptación, donde se nos abren las posibilidades. Donde podamos aprovechar para practicar la neurogastronomía en casa, muchas veces acompañados de nuestra familia como en las celebraciones importantes. Esa es nuestra propuesta, sacar partido del  confinamiento, en la medida de lo posible y siendo totalmente conscientes de que estamos viviendo una situación difícil y sin antecedentes.

El ritual-rutina de planificar la compra (Crear-cocinar-comer (CCC)) se puede transformar en un espacio para Saborear, Disfrutar y Fortalecer nuestro sistema inmune. Para Saborear  es importante usar nuestros 5 sentidos y las diferentes técnicas que hemos sugeridos en esta sección como el Mindful Eating. También dormir bien, practicar actividad física, evitar el estrés y  sonreír, son las mejores estrategias complementarias para fortalecernos.

La experiencia en el arte de comer

Existe una relación directa entre los diferentes etapas del cambio y mi experiencia en el acto de comer. Mi emocionalidad no es la misma en cada etapa. La práctica del Mindfulness y también de Saborear  ayuda a “aplanar” la curva, casi como de una varita mágica se tratase. Nuestro libre albedrío nos permite  elegir también quedarnos en le espiral de la negación- depresión, lo importante es ser consciente donde pongo mi atención y que beneficios obtengo. Cuando aprendemos a saborear la comida también aprendemos a Saborear cada conversación, instante, relación, y especialmente cada oportunidad de mejorar-entrenar nuestro bienestar hasta convertirlo en un hábito a modo de brújula en la búsqueda de nuestras propias respuestas.

Sin embargo, mantener un estilo de vida saludable también es una de las mejores estrategias para preservar el sistema natural de defensa del organismo fuerte y eficiente. Por eso, se recomienda no fumar, comer alimentos sanos, practicar actividad física de intensidad leve a moderada regularmente, mantener el peso adecuado, dormir de 7 a 8 horas por noche, evitar el estrés y el consumo de bebidas alcohólicas en exceso. Estos hábitos deben mantenerse de por vida, no solo en los momentos en que la persona se encuentra enferma o que esté más débil porque si no, no tendrán efecto.

El “Mensajero del Cambio” va mucho más allá del Covid-19, nos hace reflexionar ahora sobre nosotros mismos y nuestra vida  y ha venido para quedarse, incluso después de la pandemia. A nivel personal, ¿qué cambio me está pidiendo? ¿qué oportunidades me trae? ¿Cómo me puedo preparar para el día después? Elaboren sus propias respuestas. Ánimo para todos.

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