Sota de Copas: Vinos de altura

Icono tradicional y con merecida cátedra en la picaresca clásica española, la sota es provocadora: Siempre con una copa en la mano. ¿Vacía o llena? Imposible saber, pues es parte del juego. Esta figura, que es un 10 –en todos los sentidos- seguirá sonriendo con la ambigüedad de la Monalisa mientras nosotros planificamos los días de ocio que apenas vamos a tener este año, pero cuyos recuerdos, como las partidas de altura, queremos que sean memorables. Por eso, estos vinos frescos, para la época estival sea donde sea, están elaborados en altura manteniendo una fría y calculadora sonrisa ganadora. En la imagen, Finca Antigua Viura sobre Lías 2019.
Por Javier Fernández Piera

Viura sobre lías 2019

Finca Antigua

DOP La Mancha

100% Viura

900m. El Palomar, rodeado de encinas, más viñedos, y una fauna característica, tiene mirador. Se ve el paisaje inspirador en el que Lauren Rosillo, al mando de este proyecto de Familia Martínez Bujanda, elabora esta joya. La inspiración, como al genio, le llega laborando: lienzo que es franco calizo, pobre, seco,… pero en una de las zonas más frías de La Mancha. Allí la uva, sin ser heroica, muestra su aguante y valentía, de noche y de día. Acidez que refrescará, dará estructura al sabor y, sobre todo, mantendrá el magnífico potencial de guarda de este vino. La Finca Antigua no lo es tanto y está en su esplendor con estos vinos. Saber aprovechar el suelo seco y duro; el clima que ayuda a terminar la maduración; y en este caso, también aprovechar las lías, que están aportando complejidad durante 5 meses. Brillante: el resultado y el vino. Es denso, muy estructurado. Aromas de melocotón, algo de ahumado y especiado, pero que en sabores son sedosos, largos, con una acidez fresca y unos toques de anís. Este vino es singular e innovador.

Origen de Carrascas 2015

Bodegas Carrascas

VT Castilla

100% Chardonnay

975m. Cabras y atalayas observan este paraje lleno de sorpresas, como la que nos da este Vino de la Tierra de Castilla. El oasis cercano a El Bonillo, en Albacete, es absorbido absolutamente, como una esponja, por la variedad Chardonnay, una de las uvas blancas más cultivadas en el mundo, pero que aquí sigue el modelo ejemplar de Borgoña, de los primeros mejores vinos blancos del mundo… Alma de terruño manchego, a la sombra de sabinas, compartido con ciervos y avutardas, aromas de tomillo y mucho mimo. Vendimia a mano en plena maduración, cuando lo marca la cata de uva. Maceración en frío muy breve y, por eso, solo el primer mosto, pasa a las nuevas barricas de roble. Fermentación, crianza sobre lías y nada de prisa. Lo bueno se hace esperar. Beber este vino es una magnífica experiencia, casi como beber un paisaje. Es fresco y es potente. Herbáceos y frutas ligeras, que unidas, lo hacen aromático y sabroso. Y tiene esa complejidad que lo hace gastronómico, ideal para una mesa de quesos, pastas, carnes blancas las cocinas más sabrosas y exóticas. Además mantiene una acidez que le da larga vida.

 

Cuvée Alegre Rueda 2019

Bodega Campo Elíseo

DOP Rueda

100% Verdejo

600m. Uno de los winemakers más importantes del mundo elabora esta maravillosa rareza en La Seca. François Lurton ha interpretado el paisaje de Rueda para elaborar, cumpliendo pliegos y reglamentos, un monovarietal de Verdejo excepcional. Con la humildad del genio que no va a desvelar toda su fórmula, asegura que es cuestión de entender la uva y ponerla en donde más feliz esté. Como un amado haría con su amada: Y Madame Verdejo tan contenta, porque las noches de verano se tiene que poner su chal para no resfriarse. Sin prisa, se va equilibrando el azúcar que gana cada día de sol, y la acidez que mantiene de noche. El paraje es precioso: desde su terraza, la reina del baile, deja tiempo, hasta dos semanas, después de Mme. Sauvignon Blanc, para su esplendor. La elaboración, en una casona-palacio con bodega subterránea, como en cuento de hadas, es mágica. Fermentación en tanques ovoides de hormigón y cuatro meses de crianza en roble francés dan un resultado espectacular. Dorado, fresco, de perfumes intensos, frutas blancas y un sabor de fruto seco como “grand finale”.

 

Altura también en sus elaboradores, viñadores y pintores –en color vino- del paisaje: ven qué les gusta, analizan por qué, sacan lo mejor de él y consiguen meter el terruño en una botella. Tres orígenes diferentes que muestran que no hay denominación o zona en la que no se puedan reinventar los vinos, pensar de otro modo, hacerlo mejor… Porque son vinos de altura también en su reconocimiento en los mercados: premios, medallas y, sobre todo, una alta –también- demanda de un público exigente. Moderación y  buena compañía. En la mesa mejor, y si aguantan en la mesa de juego ¡mejor aún! Sólo una advertencia, hay muy pocas botellas de cada uno, y la sota ya ha llenado

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