Salmón noruego, el pescado “gastrosaludable”

En la situación actual cocinar en casa se ha convertido en una forma de hacer un plan especial, en pareja o en familia. Una ración de 150 grs de salmón aporta la cantidad semanal recomendada de Omega 3 y la cantidad diaria recomendada de vitamina D, esencial en tiempos de menor exposición solar. Cada día se sirven en España un millón de comidas con salmón noruego. En la imagen Hung Fai, chef embajador del Consejo de Productos del Mar de Noruega; Bjorn-Erik Stabell, director de dicho Consejo de Productos;  y Mario Sánchez, divulgador en Sefifood, durante la reciente presentación digital de este pescado «gastrosaludable»  

A raíz del confinamiento se ha generado una tendencia que, en cierta medida, se ha mantenido después, por la que los consumidores cocinan más en casa, planifican mejor las comidas y reutilizan mejor las sobras que antes. Esta tendencia, unida al cierre o restricción de la hostelería, hace que la cocina en casa se haya convertido en una forma de generar momentos especiales o de hacer un plan en pareja o en familia.

“En esta situación, y ahora que cocinamos más en casa, se hace más necesario si cabe cuidar nuestra alimentación y llevar unos hábitos de vida saludables” señala Mario Sánchez, tecnólogo alimentario y divulgador sobre nutrición y seguridad alimentaria en SefiFood. “El salmón noruego es una opción saludable, que nos ayuda en la ingesta diaria recomendada de muchos de los nutrientes esenciales de nuestro organismo”, añade.

Sabor y versatilidad

Esto, unido al sabor y versatilidad del salmón, lo han convertido en el pescado “gastrosaludable” y de moda, protagonista de muchas de las tendencias gastronómicas del momento, como el poke o el sushi, además de en la cocina diaria de muchas familias. Por eso también se ha convertido en el pescado favorito de los españoles.

“El 19 % de los españoles señala el salmón como número 1 y la mitad lo sitúa entre sus tres pescados favoritos”, señala Bjorn Erik Stabell, director del Consejo de productos del Mar de Noruega. “Eso se debe fundamentalmente a su sabor, pero también a que es sano, fácil de preparar, y gusta a toda la familia”, añade.

Desde el punto de vista de nutrición, el salmón noruego aporta diversos nutrientes a nuestra dieta, como señala Mario Sánchez: “El salmón noruego es una fuente de proteínas saludable, y además contiene algunos nutrientes esenciales como ácidos grasos Omega 3, vitamina D, vitaminas del grupo B, especialmente vitamina B12, minerales y antioxidantes. De hecho, una ración de 150 g de salmón cubre las necesidades semanales de Omega 3 recomendadas y la cantidad de vitamina D diaria recomendada, fundamental en tiempos de menor exposición solar. Además, es fuente de algunos minerales esenciales como el fósforo y el potasio y antioxidantes como el selenio y la vitamina E”.

Y desde el punto de vista gastronómico “el salmón noruego nos permite infinidad de preparaciones, tanto en crudo como cocinado, y para todos los gustos. Cada parte del salmón es perfecta para un plato, el lomo para sushi y sashimi, los filetes para la plancha o el horno y la cola para hamburguesas o tartar. Y, además, no debemos olvidar la cocina de aprovechamiento, para la que el salmón también nos da mucho juego”, explica Hung Fai, chef embajador del Consejo de Productos del Mar de Noruega.

Un pescado con pasaporte

Por último, desde el punto de vista de seguridad alimentaria el salmón noruego cuenta con unos estrictos controles de calidad desde su cría en los fiordos noruegos hasta que llega a nuestra mesa en el que se indica su trazabilidad desde el origen, que se recoge en su “pasaporte”. Este documento incluye la información sobre cada etapa: de dónde viene el salmón, dónde y cuándo ha sido procesado, en qué lote concreto, quién es el exportador, fechas de producción y temperatura de almacenaje, entre otros datos.

 “Cuando consumimos salmón noruego podemos tener la tranquilidad de que llega a nuestra pescadería en perfectas condiciones de calidad y conservación”, señala Bjorn Erik Stabell. Una vez en casa, somos nosotros los que debemos manipular, preparar y conservar el salmón teniendo en cuenta unas sencillas pautas de seguridad alimentaria.

Mario Sánchez, de Sefifood, nos da algunos consejos

 

Preparando el salmón en casa:

  • Si traes un lomo de salmón entero y vas a prepararlo en casa, no olvides utilizar una tabla específica únicamente para el pescado.
  • Siempre que podamos utilizaremos tablas de plástico (o acero inoxidable), que permiten una mejor limpieza que las de madera, por ejemplo. Las de plástico son muy cómodas porque nos permite organizarlas y comprarlas por colores para cada tipo de alimento diferente (carne, verduras, pescado).

Cómo conservarlo:

  • El salmón crudo no podemos almacenar el alimento más de 1-2 días en el frigorífico. Sin embargo, si lo aprovechamos para otra receta o preparación donde cocinemos el salmón, podremos alargar su vida útil hasta los 3-4 días.
  • En los platos con salmón crudo, como el poke, el sushi o el tartar, es mejor conservar los ingredientes por separado y montar el plato cuando lo vayamos a comer, así alargamos su vida útil. Una vez preparado hay que conservarlo en el frigorífico y consumirlo en 1-2 días.

Si te llevas el tupper:

  • Tanto en crudo como cocinado, el alimento o la preparación culinaria debe refrigerarse a la mayor brevedad posible, ya que de lo contrario estaremos entrando en una ventana de temperatura ideal para el crecimiento de microorganismos peligrosos.
  • Si queremos utilizar tuppers o sandwiches para llevar al trabajo, siempre debemos refrigerar una vez que lleguemos. Se recomienda que no mantengamos más de 2 horas a temperatura ambiente alimentos ya preparados, aunque cuanto menos tiempo pasen, mejor.

Si vas a congelar:

  • Si vas a congelar el salmón crudo, no olvides la regla de oro: congelar rápido, descongelar despacio, en el frigorífico.
  • El salmón fresco dura de 2-3 meses congelado. Si es cocinado podría alargarse hasta los 4 meses.
  • Ten en cuenta que no puedes congelar platos cocinados que contengan pasta, arroz, patata, ya que estaríamos mezclando diferentes alimentos con propiedades y duraciones distintas.
  • A la hora de descongelar, mejor dejarlo en el frigorífico tapado que sin tapar, ya que así no mezclaremos el potente olor del pescado con otros alimentos.
  • Importante descongelar en las partes bajas del frigorífico para evitar que los posibles exudados o líquidos del pescado contaminen otros productos del frigorífico.

 

El salmón noruego se cría de forma sostenible en las frías aguas de los fiordos noruegos

 

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