PACKAGING: Los envases eco-friendly, más allá de las modas

La tendencia de lo sostenible está asentándose en todos los aspectos y sectores de la vida. Es una necesidad improrrogable y muy especialmente en el mundo de los envases y embalajes. Muchas empresas del sector alimentario están cambiando sus sistemas de producción para hacer que  sean más ecológicos y sostenibles. En la imagen, latas de cerveza de Estrella Damm, que ha eliminado las anillas de plástico en el packaging.

Por Roberto Quiñones

La industria agroalimentaria es una de las más importantes en la demanda de producción de plásticos y otros derivados del petróleo destinados a la protección sanitaria y logística de sus productos. Por eso es un actor de especial relevancia en la lucha contra la super-contaminación que desgraciadamente vivimos en nuestro planeta. Debe ser una prioridad en la toma de decisiones de los consejos de administración de este tipo de empresas encaminarse urgentemente hacia soluciones de envasado y empaquetado que sean lo más sostenibles y “circulares” posible.

En el año 2018, un informe de Credit Suisse advertía de que podría haber más plástico que pescado en el océano para el año 2050.

En este sentido, los diseñadores también desempeñamos un rol de vital importancia. De nosotros depende, en gran medida, por un lado concienciar a nuestros clientes de esta necesidad y responsabilidad de orientarse hacia lo ecológico y, por otro, participar activamente en la concepción y desarrollo de soluciones orientadas a este objetivo, poniendo toda nuestra energía y capacidad creativa al servicio de la búsqueda de soluciones nuevas y “amables” a la hora de generar propuestas de diseño de packaging.

De todos nosotros depende el cuidado y protección de nuestro hogar que es el planeta Tierra. Todos y cada uno tenemos la responsabilidad y oportunidad de cambiar nuestra manera de consumir para frenar esta insostenible vorágine en la que vivimos actualmente.

Traigo aquí algunos ejemplos de buenas prácticas en lo que a packaging alimentario se refiere. ¡Tomen nota!

 

  • Estrella Damm o la eliminación de las anillas de plástico. Estrella Damm sustituye las nocivas anillas de plástico de sus latas por otras de cartón 100% biodegradable. Un gesto de sostenibilidad a imitar en el sector de cervezas y refrescos.

 

  • Sandía Fashion. Esto lo descubrí recientemente haciendo la compra y confieso que me entusiasma y que me parece un ejemplo muy, muy top. Fashion etiqueta sus sandías mediante el empleo de tecnología láser. La marca queda grabada en la piel de la fruta sin que esta sea dañada.

 

  • Galvanina (aguas y refrescos). Comí el otro día con un colega en Gino´s y nos ofrecieron unas refrescantes limonadas de la marca Galvanina. Un auténtico tesoro para los amantes de la economía circular. Me llevé las dos botellas vacías a casa, compré un par de vertedores en el bazar del barrio… y ahora tengo un maravilloso y exclusivo juego de aceitera y vinagrera de lo más chic y sostenible.

  • Veuve Clicquot ha creado un embalaje 100% biodegradable e isotérmico fabricado con almidón de patata. Además es una demostración de que sostenibilidad y glamour no tienen por qué estar reñidos.

 

 

  • Por último, lo que más me ha entusiasmado de lo que he podido conocer en los últimos tiempos es esta genialidad asiática. Una cadena tailandesa de supermercados protege frutas, verduras y hortalizas utilizando hojas de plátano que además sirven como soporte a la hora del almuerzo o la merienda. ¡Muy chulo!

 

 

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