SOTA DE COPAS: A la mano con un Pinot Noir

Icono tradicional y con merecida cátedra en la picaresca clásica española, la sota es provocadora: Siempre con una copa en la mano. ¿Vacía o llena? Imposible saber, pues es parte del juego. Esta figura, que es un 10 –en todos los sentidos- seguirá sonriendo con la ambigüedad de la Monalisa mientras nosotros miramos nuestra jugada: aparentemente no llevamos nada, sin pares, sin juego, pero ¡buena chica es la Pinot Noir! El buen jugador se lleva la mano, porque esta quisquillosa uva es traviesa jugadora para ganadores y para quitar la mano. En la imagen, Ad Fines 2013 de Can Ráfols dels Caus.

Por Javier Fernández Piera

Ad Fines 2013, Tinto

Can Ràfols dels Caus

DOP Penedés

100% Pinot Noir

Delicada. En todos los sentidos hasta la desesperación. La Pinot Noir es de piel fina, que no puede dejarse abrasar al calor, pero tampoco humedecer mucho, ni mucho menos dejar que vaya por libre… “En los confines” es el reto de Carlos Esteva, no solo de traer, cultivar y hacer vino con una Pinot Noir de “alto riesgo”, sino hacer que sea, objetivamente, un gran vino. Por eso, con mucho criterio y honestidad, este vino solo sale en las mejores añadas desde su primera en 1998. A punto de salir la añada 2017, la más natural hasta ahora, actualmente en el mercado está la de 2013: muy cuidada en cada fase desde la vendimia manual de cepas viejas, fermentación tradicional y su paso por barrica, donde se mecen los aromas, también delicados, y se les da intensidad y complejidad, para terminar de mimar por más de dos años en botella antes de salir al mercado. Asegurarse bien de lo que se tiene, que es una joya. Color cereza ligero y también suave, impactan en la nariz por sus olores a bosque, a tierra, a Mediterráneo. En la boca, finalmente, cómo no, está el éxito: elegancia, tanino suave, algo de especias y muy sedoso.

Pinot Noir 2017

Enrique Mendoza

DOP Alicante

100% Pinot Noir

Caprichosa. En todos los sentidos hasta la desesperación. Cambia de humor cada año, de planes y de necesidades. Es su naturaleza mimada. Por eso hay que amarla sin necesitar de entenderla, y sacar lo mejor de ella. Cuanto más natural, mejor. Y con la rienda suelta, para que haga a su antojo dentro de un orden. Así lo concibe Pepe Mendoza, el enólogo responsable de una de las Pinot Noir más reconocidas de España. Los viñedos –sostenibles- son de una parcela muy especial, en la que no se usan herbicidas ni insecticidas, en máximo respeto por el medio ambiente. Con las uvas se trabaja sacando el máximo provecho al grano, que fermenta entero en depósitos de acero inoxidable, todo muy controlado, para después pasar al reposo en la barrica, de gran calidad y seleccionada, durante un año. Todo el proceso en una de las vinificaciones más complicadas debido a las temperaturas y humedad de la zona cuidando que los sabores no sean ni muy vegetales ni excesivo sabor de mermelada. El equilibrio se encuentra en su color rubí “de libro”, sus aromas a fruta fresca, a grosella y arándano y notas minerales. En la boca, la violeta, el tostado y la vainilla, hacen una estructura muy viva de jugosa chuchería.

Pinot Noir 2018

Cortijo Los Aguilares

DOP Sierras de Málaga

Serranía de Ronda

100% Pinot Noir

Jovencita. En todos los sentidos hasta la desesperación. Porque su inocencia es tirana como la de una niña que quiere hacer todo en su complicado y enorme parque de atracciones. Aquí el parque está en una de las zonas más bonitas y quizá menos conocidas de España. Pero es ya una belleza –el vino y la uva- que presume de tres medallas en el concurso mundial “puesta de largo” de Pinots. Ésta de 2018, su añada complicada pero bien llevada, hacen que sea uno de los mejores elaborados por Bibi García: el invierno más lluvioso y un verano solo templado que dio lugar a una maduración ralentizada y perfecta, y en las mejores condiciones de crecimiento para una de las Pinot Noir más jóvenes pero bien educada, formada, madurada y terminada. Vendimia manual en dos fechas diferentes para equilibrar el resultado, muy seleccionadas y un paso por cámaras de frío para concentrar aromas –los de 2018, especialmente florales-. Su juventud da color rojo y violáceo en perfecta combinación brillante. Muy compleja e interesante con los primarios y terciarios de su paso por depósito ovoide de hormigón y foudres de roble francés. El sabor es el centro de atención de miradas y paladares y combina acidez y fruta en un sabor de ritmo sutil, sexy y muy sutil.

 

Delicada y caprichosa jovencita es la Pinot Noir. Complicada, pero tan sensual que es difícil no caer a sus encantos. Difícil de hacer que se acostumbre al calor de nuestros terruños, hay que aprovechar la noche para seducirla, acercarla a la costa, enseñarle, en definitiva, los más bonitos parajes de España, para que sea nuestra Ava Gardner. Un orgullo para nuestra enología dar este aspecto de nuevo mundo dentro del viejo. La Pinot Noir está de moda, y al ser un reto para los enólogos, saca lo mejor de ellos. Moderación y  buena compañía. En la mesa mejor, y si aguantan en la mesa de juego ¡mejor aún! Sólo una advertencia, hay muy pocas botellas de cada uno, y la sota ya ha llenado su copa…

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