Mexillón de Galicia certificó casi 50 millones de kilos en 2020

La irrupción de la pandemia y diversos factores naturales ligados a la producción impidieron unos mayores registros.

La DOP Mexillón de Galicia certificó en 2020 un total de 49.610.899 kilos de mejillón, un 11,23% menos que en el ejercicio de 2019. De esa cantidad, la industria se llevó 46.153.826 kilos (un 4,9% menos), mientras que el mejillón con DOP destinado al mercado de fresco alcanzó los 3.457.073 kilos.

Aun así, el diagnóstico es optimista dadas las restricciones y circunstancias originadas por la pandemia. En este sentido, en 2020 se produjo una caída histórica de la economía del 11.6% del PIB y los dígitos son significativamente mayores si se detallan algunos sectores. En el caso de Mejillón de Galicia varias son las razones que explican este retroceso en los registros.

Repercusiones de la Covid-19

La incidencia de la covid-19 ha tenido una repercusión especial en el comportamiento expresado por los consumidores. Han sido muchos los que tomaron precauciones y redujeron la frecuencia con la que acudían a los establecimientos para proveerse de alimentos. Esa nueva conducta se evidenció igualmente en las prioridades a la hora de llenar la despensa. En el caso concreto del mejillón, durante los meses de confinamiento, hubo una clara preferencia por los productos de mejillón elaborado, transformado, congelado o en conserva, frente al formato fresco (de ahí que los registros de la transformación se hayan mantenido en rangos similares a los de anteriores ejercicios). Esa predilección hacia alimentos menos perecederos tuvo su también su reflejo en el incremento experimentado en el consumo de pasta, arroces o legumbres.

Además del ámbito doméstico, un protagonismo muy relevante en el desempeño comercial de Mexillón de Galicia en sus varias presentaciones lo ostenta el consumo a través del canal Horeca. El cierre de la hostelería y restauración supuso para la Denominación de Origen Protegida una dificultad añadida para la salida normalizada de los productos del mejillón. A estas limitaciones hubo que añadir el cierre de fronteras de países habitualmente receptores del producto gallego en la fase de confinamiento inicial.

Cultivo natural

Por otra parte, el cultivo de Mexillón de Galicia se realiza sin modificación de su ciclo vital. Es un producto de cosecha que depende de las variables ambientales y de la alimentación que el propio medio natural le aporta. Esta singularidad le confiere un atributo específico: el Mexillón de Galicia es un producto plenamente natural. Sus especiales características de sabor, color y palatabilidad provienen de la cantidad, calidad y diversidad de plancton de las rías gallegas.

Ese modelo productivo ligado a los ciclos naturales nos premia unos años con cosechas abundantes y de mejores condiciones, y otros no. Y el ejercicio de 2020 no fue todo lo favorable que sería deseable. Algunas de las causas que lo explican están relacionadas con dos episodios de mareas rojas inhabituales, una durante el mes de febrero y otra en abril que se prolongó hasta finales de mayo. También influyó el aumento de la temperatura en las aguas de la rías.

Pero ante estas adversidades emerge otra fortaleza propia del mejillón cultivado en Galicia: su diversidad genética en la gran hatchery (criadero) que son las rías gallegas, una característica que le da un potencial de adaptación del que carecen otros cultivos.

 

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