Madrid: Nueva etapa para el restaurante japonés Kippu

El restaurante Kiboka cambia su nombre por Kippu (General Pardiñas, 70. Madrid) aunque mantiene toda la oferta, calidad y servicio con los que triunfa desde hace dos años. Sobresalen los gunkans, tartares, sashimi y uramaki e incorporan una degustación de nigiris especiales, sopa de katsuobushi y bogavante.

Soplan nuevos aires para Kippu, un restaurante madrileño de cocina japonesa que ha conquistado el corazón y el estómago de fieles clientes con los que cuelga el cartel de “completo” casi a diario. Su oferta basada en la mejor calidad de producto como el atún de Balfegó y con todas las recetas hechas en casa (incluidas las salsas excepto la de soja) ha sido la clave del éxito casi desde su apertura.

Qifeng Lin «Dani»

Detrás de Kippu se encuentra el chef y propietario, de origen chino, Qifeng Lin, a quienes todos conocen como Dani. Bajo su batuta ha desarrollado una amplia carta basada en las recetas tradicionales de Japón a las que ha impreso su propio sello personal, adaptando los sabores o los gustos locales. Desde sus inicios hay platos que se han convertido en imprescindibles: crispy roll, miso maguro uramaki, aburi uramaki o los gunkans: pequeñas bolas de arroz enrolladas con pescado y coronadas con un huevo frito de codorniz, foie, trufa y salsa de anguila. La inmensa mayoría de comensales acuden a Kippu por su oferta de sushi y calidad de cortes de pescado fresco (previa congelación durante un mínimo de 48 horas) aunque la carta recoge numerosas propuestas para todos los gustos: gyozas, ramen, tartares, ostras, arroces como yakimeshi pato, tallarines como yakisoba o kimchi yakiudon, carnes y mariscos.

En esta nueva etapa se suman varias propuestas: sopa de katsuobushi (infusión de bonito seco, fermentado y ahumado), degustación de nigiris especiales (una selección de 6 piezas) y bogavante salteado al estilo cantonés, en clara alusión al país de origen del chef y propietario.

Viaje experiencial al Lejano Oriente

El nombre elegido para la nueva etapa del restaurante no es casual. Kippu significa “billete” en japonés y es toda una declaración de intenciones: se trata de un viaje experiencial al Lejano Oriente sin salir de Madrid. Quien cruza las puertas de Kippu tiene por delante la oportunidad de degustar algunos de los sabores y técnicas de elaboración más comunes de Japón.

El local distribuido en una sola planta recuerda a una calle llena de vida, con ladrillo visto, una estética industrial y dos murales con imágenes de callejones de China y Japón. En el centro se encuentra la barra desde la que se puede contemplar a los sushimen trabajando con mimo para preparar todos los bocados al momento.

 

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