NEUROGASTRONOMÍA: El intestino Smart, un segundo cerebro

«Nuestro intestino tiene su propia autonomía para tomar decisiones», explica la doctora Rossi. Tiene más neuronas que la espina dorsal y actúa independientemente del sistema nervioso central. La doctora Megan Rossi, una especialista australiana en Salud Intestinal, nos indica  por qué debemos prestarle más atención a nuestras barrigas. El intestino alberga 200 millones de neuronas. En el marco del eje cerebro-intestino, las investigaciones recientes se interesan por la microbiota intestinal y sus 10 billones de bacterias.

Por Efa Rimoldi

Estas neuronas se comunican permanentemente con las del cerebro y producen en mucha cantidad neurotransmisores como la serotonina, que tiene  efectos sobre la regulación de las emociones, por ejemplo. Desde hace poco se sabe que la miicrobiota participa en la regulación del eje del estrés y, por ello, en la regulación de la ansiedad y, sin duda, de las emociones.

De hecho, los desequilibrios de la microbiota intestinal podrían estar implicados también, en algunas enfermedades neurodegenerativas (Parkinson, Alzheimer), trastornos del humor (estrés, ansiedad…) o enfermedades psíquicas (depresión, autismo…).

La relación entre nuestros propósitos y nuestro intestino

Cada año que comienza nos planteamos propósitos, hábitos que queremos cambiar o hábitos saludables que queremos incorporar a nuestra vida. Personalmente, cada año soy más cauta, porque también me importa cada vez más cumplirlos pero el desafio es siempre pasar del papel a la acción.

La literatura contemporánea en relación  al  diseño de planes, objetivos y propósitos  sugiere usar el llamado enfoque SMART,  que fue introducido en 1981 por Doran, Miller y Cunningham en el área de la administración, en relación con el diseño de metas y objetivos de la gestión. Posteriormente se introdujo en otros campos como la psicología, psiquiatría y desarrollo personal.

Específico, mensurable, alcanzable, realista y limitado en el tiempo

      SMART es un acrónimo que (Bennett et al., 2011; NHS, 2006; Pacheco y Lara, 2009; Scottish Mental Health Collaborative, 2010) significa lo siguiente:

        (S) Específico: los objetivos requieren ser redactados de una forma específica y deben implicar acciones concretas. Por eso, permitirán saber qué se medirá cuando el plan sea revisado.

        (M) Mensurable (cuantificable): los objetivos deben estar redactados de un modo que sea posible medir sus logros.

         (A) Alcanzable: esto significa que el objetivo consiste en pasos que la persona puede dar gracias a su propio esfuerzo; por lo tanto, el logro de ese objetivo debe estar bajo su control.

          (R) Realista: Hay que plantearse si el usuario, dados sus recursos, podrá alcanzar ese objetivo.

          (T) Limitado en el tiempo: todos los objetivos deben indicar el tiempo en el cual se espera que sean alcanzados. Cuando los objetivos tienen un límite temporal definido, se fomenta la autoeficacia de la persona cuando los alcanza.

El método SMART nos da claves, nos guía a definir nuestros propósitos de manera que podamos cumplirlos  Nuestro cerebro es curioso. Pensemos en el impacto de perder 5 euros, que es mucho mayor que el de encontrar 5 euros. Pues lo mismo nos sucede cuando cumplimos nuestros objetivos.

La cocina y su significado emocional

Cocinar,  especialmente en familia,  fomenta los vínculos afectivos reforzados a partir de la interacción continua que es  la cocina como espacio cotidiano, al acto de cocinar y su relación con las emociones involucradas en dicho acto; asimismo, brinda algunas perspectivas sobre las interacciones humanas que ocurren desde ese espacio, el significado de comer, la influencia en el estado de ánimo y la forma en que se percibe la cocina cambian dependiendo de la edad. Se concluye que la cocina es un espacio dinámico donde se manifiestan diversas emociones y perspectivas que se modifican de generación en generación que se establecen al compartir este espacio de encuentro familiar. Además, cocinar posee diversos significados simbólicos según las familias, países y regiones.

Por ahora nos toca seguir mucho en casa. Por eso, nuestra propuesta es tomar consciencia de que alimentándonos de manera equilibrada, sana y estratégica ayudamos a nuestro segundo cerebro a funcionar de manera más eficiente. ¿Qué significa esto? Nuestra atención es nuestro GPS: donde está nuestra atención esta nuestra acción y allí están nuestros resultados. Para lograr nuestros propósitos es importante que nuestro Neocórtex funcione al 100 por 100, y para ello es importante que nuestro cerebro esté alineado con nuestro intestino… para poder pensar con claridad y así ponernos en la acción correcta.

Más aún, hoy necesitamos fortalecer diariamente nuestro sistema Inmunológico tanto con nuestros pensamientos-emociones como con nuestra alimentación. Es importante tener en cuenta que: el 70% de las células de nuestro sistema inmune vive en el intestino. No solo digerimos los alimentos, sino también digerimos nuestras emociones-pensamientos.

Nuestro  intestino está ligado a nuestros niveles de estrés y a nuestro estado de ánimo. Tenemos la oportunidad de  hacer que nuestro “segundo cerebro” trabaje para nosotros y  en beneficio de nuestros propósitos. Atrévete a probarlo.

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