Alta Alella Cau d’en Genís, un gran blanco de guarda

Este vino blanco de guarda de Alta Alella es la interpretación más sincera de la finca Can Genís, situada frente al Mar Mediterráneo. Una conjunción de Pansa Blanca, suelos de sauló, horas de sol y marinada dan como resultado este expresivo vino.

Alta Alella Cau d’en Genís es, para la familia Pujol-Busquets Guillén, “La expresión salina de una parcela singular a orillas del Mediterráneo”. Un vino de paraje donde la combinación de suelo de textura franco arenosa (sauló), variedad y añada se manifiestan de forma clara y directa, sin maquillajes o excesos.
Para Alta Alella lo primero es el terreno, el origen, y Alta Alella Cau d’en Genís representa la pasión por plasmar el mensaje del territorio en la botella: un vino que habla del suelo de sauló, de la pansa blanca plantada cara al Mediterráneo y orientada al sur, a una altitud de unos 100 metros y bañada por la brisa marina, que marcará su carácter salino y sabroso tan particular.
Es un vino de paraje que se elabora con el objetivo de preservar al máximo todos los componentes que remiten al viñedo, respetando el carácter varietal de la pansa blanca que crece en la finca propiedad de Alta Alella, Can Genís.

Ejemplo de viña tradicional
Alta Alella Cau d’en Genís procede de la parcela El Beco, un ejemplo de viña tradicional en la que la Pansa Blanca (nombre que en Alella se le da a la Xarel·lo) convive con Pansa Rosada y Garnacha Tinta, además de unas cuantas cepas de Moscatel que los payeses plantaron, escondidas entre las demás, para su propio consumo y lejos de la vista (y el apetito) de los paseantes: “Esta viña la plantó Miquel Bassas con la ayuda de su hijo Jaume, nuestro vecino, cuando tenía quince o dieciséis años, en el año 1959. Jaume me ha contado que ya se plantó siguiendo un cierto orden, calculando las variedades para que fuera fácil separarlas a la hora de entregarlas en la cooperativa”, comenta la propietaria de Alta Alella, Mireia Pujol-Busquets. Se trata de una viña sobre sauló, plantada en “coster” (fuerte pendiente), con orientación suroeste, que permite insolación directa durante casi todo el día. Las cepas conviven con los almendros, una tradición que permitía proveer almendras a los viticultores y sus familias.
Alta Alella Cau d’en Genís se elabora únicamente con la Pansa Blanca de esta parcela, plantada con viñas viejas muy poco productivas (1kg por cepa) y que proveen de un fruto de excelente calidad que madura a la perfección, alcanzando una tonalidad dorada característica de esta variedad.
Tras la selección en el viñedo, el mosto fermenta y se cría en huevo de cemento basado en arcilla, un recipiente que favorece el movimiento libre de las lías y permite un bâtonnage natural. Con esta elaboración se busca la expresión más pura de la fruta y maximizando el mensaje del terroir, al tiempo que se persigue poner de manifiesto la riqueza aromática y el volumen en boca.
Añada 2019
Las idóneas condiciones climatológicas durante el ciclo vegetativo permitieron una evolución extraordinaria de las cepas en los viñedos de Alta Alella. El calor intenso de finales del julio de ese año provocó una parada positiva del crecimiento sin estrés hídrico, gracias a las reservas de las lluvias de la primavera. Durante el verano, las precipitaciones especialmente bien dosificadas combinadas con las temperaturas más bajas que la media de años anteriores, permitieron una maduración óptima. Una vendimia con rendimientos equilibrados, sanidad excepcional y calidad máxima.
Nota de Cata
Alta Alella Cau d’en Genís 2019 es de color amarillo verdoso y tonalidad cerúlea. Es directo en la nariz, con notas minerales y matices metálicos muy característicos del suelo de sauló. Fresco en la boca, salino, con sabores de fruta blanca e hinojo. Mineral, sedoso, persistente, con una textura delicadamente tánica y un elegante postgusto. PVP Alta Alella Cau d’en Genís: 15€
Cavas y vinos ecológicos y naturales
En el Parque Natural de la Serralada de Marina, a 2 kilómetros del mar Mediterráneo y 15 del centro de Barcelona, desarrolla su actividad Alta Alella, el proyecto familiar de Josep Maria Pujol-Busquets Camps, su mujer Cristina Guillén Soldevila y sus dos hijas, Mireia y Georgina. Siguiendo los principios de agricultura ecológica desde el inicio, en 1991 recuperaron viñas de más de 60 años y plantaron en laderas y terrazas las variedades tradicionales Pansa Blanca y Mataró. Actualmente disponen de 50 hectáreas de viña ecológica ubicadas entre las localidades de Alella, Teià y Tiana, cuna del cava de calidad desde principios del siglo XX. Desde 2017, el paraje Vallcirera es reconocido como Paraje Calificado por el CR Cava, distinción y recompensa a un trabajo de muchos años elaborando cavas de alta calidad, con personalidad propia y ligados al territorio. Vallcirera es el único Paraje Calificado ecológico desde sus orígenes, y situado en un parque natural.
Este año también es clave para la bodega ya que el CR CAVA certifica el carácter diferencial del territorio de Serra de Mar y da valor a la zona vinícola de Alella por sus excepcionales y singulares características edáficas, climáticas, orográficas e históricas. Con esta nueva zonificación se pone en valor la proximidad al mar, la suavidad del clima, la protección de los vientos por la Serralada de Marina y el cultivo de la viña sobre suelo de Sauló propio de Alella. Paralelamente, como primer elaborador de cava sin sulfitos de la DO Cava (desde la vendimia 2006), Alta Alella sigue trabajando su línea de cavas y vinos naturales Celler de Les Aus.

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