SOTA DE COPAS: Viajecitos de verano

Icono tradicional y con merecida cátedra en la picaresca clásica española, la sota es provocadora: Siempre con una copa en la mano. ¿Vacía o llena? Imposible saber, pues es parte del juego. Esta figura, que es un 10 –en todos los sentidos- seguirá sonriendo con la ambigüedad de la Monalisa mientras nosotros miramos las cartas, en plena partida estival, mirando el mar o en la montaña, pero con una buena jugada de vinos. De aquí y de allá, sorprendiendo por ser ligeros, frescos y, aun así, dar juego y complejidad a un verano que necesita emociones… En la imagen, Xarel.lo 2019 de Jean Leon.

Por Javier Fernández Piera 

Xarel.lo 2019

Jean Leon

DO Penedés. 100% Xarel.lo

La rosa de los vientos siempre incita al sueño de un viaje inolvidable. Poder elegir un destino o una dirección por el mero hecho del disfrute sin que importe el resto, porque este verano –digámoslo- tenemos que “evadirnos de vacaciones”. Una casa en medio del campo, vieja masía cuyas habitaciones y muebles guardan historias de un pasado idílico, pero no pensemos que todo pasado fue mejor. Aprovechemos como ha hecho Jean Leon para recuperar tradiciones de las baldosas de una vieja cocina; para trabajar con variedades autóctonas en su gama “nativa”. En este caso es un Xarel.lo ecológico del Penedés y las rosas de los vientos de las paredes son la imagen. Y el resultado es un viaje al pasado más auténtico. Y un buen hacer con las técnicas de hoy: fermentación muy controlada en tiempo y temperatura, crianza sobre lías y con un porcentaje criado durante tres meses en barrica de acacia. Color limón brillante; aromas cítricos, de hinojo, pera, manzana, incluso algo de frutos secos. En boca es ligero y fresco, con una acidez intensa que acompaña todo el disfrute, y se equilibra con una untuosidad amable, fruto del trabajo sobre lías. Un homenaje al Penedés como destino de vida popular y alegre.

Encina del Inglés Blanco 2020

Bodega La Melonera

DO Sierras de Málaga. 80% Moscatel Morisco, 10% Pedro Ximénez, 10% Doradilla

Los turistas volverán a España como nosotros volveremos a serlo donde sea. Y aunque la Costa del Sol ahora esté considerado un paraíso para alemanes, en otra época fueron suecas, y en otra mucha anterior, fenicios, árabes, romanos… Y entre medias de todo eso, un inglés, un tío muy grande cuya encina inspira este vino. Un singular vino seco elaborado con las típicas variedades de uva de los vinos dulces de Andalucía. Pero en una finca, La Melonera, que con altitud y buena pluviometría, es un paraíso para la uva de calidad, que está plantada en pequeños viñedos aislados entre encinas.  Un cultivo ecológico, por mero compromiso con el paisaje, y respetando tradiciones ancestrales e infraestructuras como manantiales romanos y drenajes árabes para el campo. Variedades autóctonas que hacen una mezcla única. Color dorado, aromas florales y de frutos de hueso que en la boca dan sabor salado, equilibrado de acidez y algo de panadería. El resultado final es un vino untuoso, rico, alegre, juguetón y elegante. Para veranear con estilo británico de clase alta.

 

 

Clos Ancestral 2019

Familia Torres

DO Penedés. Tempranillo, Garnacha y Moneu

Verano del 19, pero del siglo I, o incluso anterior: ya hace más de 2.000 años que la viticultura se instala en torno al Castell de la Bleda, un emblemático enclave del Penedés, donde hay vestigios íberos, romanos, medievales y, más recientes, prefiloxéricos. Es la Familia Torres quien está detrás de este vino, y detrás de uno de los proyectos de mayor envergadura en la lucha por el cambio climático y por la recuperación del patrimonio vitícola. Clos Ancestral pretende recuperar variedades de uva ancestrales, y en este vino, destaca la Moneu, pues es el primer vino con esta variedad en la era actual. Esta uva además hace una parte de su crianza en ánforas y tinajas. Tempranillo y Garnacha en barricas y en acero inoxidable, todas ellas después de una fermentación muy medida. Color granate, muy aromático, con aromas de flores, pétalos y frutos rojos. En la boca es ligero y suave, textura aterciopelada y sedosa, pero mantiene frescura. Con muchos matices y personalidad. Tinto para paladares muy refinados, y para viajeros exploradores que busquen, más allá de historias, la Historia.

 

El verano es momento de aprovechar para reunirse con amigos, salir, descubrir nuevos sitios y probar más vinos. No hemos viajado mucho pero hemos descubierto lo lejos que nos puede llevar una copa de vino. Moderación y  buena compañía. En la mesa mejor, y si aguantan en la mesa de juego ¡mejor aún! Sólo una advertencia, hay muy pocas botellas de cada uno, y la sota ya ha llenado su copa…

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