Salvaje presenta su Monkey Brunch, un plan único para los sábados

Las cuatro sedes de Salvaje en España (los dos locales en Madrid- Velázquez y La Moraleja-, Valencia y Barcelona) ofrecen los sábados (de 14:00 a 19:00 h) el Monkey Brunch, una divertidísima propuesta que ha conseguido un éxito arrollador en Salvaje Miami. Se trata de una fórmula abierta, a la carta, que suma un plato especial diseñado por el chef Fermín Azkue para la ocasión: crispy salmon Benedict, y tres sorprendentes cócteles, como el Monkey blood (con base de champagne), firmados por el barman Borja Goikoetxea. En Salvaje La Moraleja y Salvaje Barcelona, la propuesta incluye cuatro pases, a elegir entre diferentes opciones, a un precio de 35 €, que se puede completar con bebida por 15 € más. Las citas nos transportan directos a la jungla: están ambientadas con música de timbales, la actuación de un DJ y un espectáculo protagonizado por un gran simio que ronda por las mesas interactuando con el público. En la imagen, el sushi Dinamita, una de las estrellas en la carta de Salvaje. 

Salvaje se ha convertido en uno de los imprescindibles de la escena culinaria y de ocio actual. Su fórmula, una combinación inédita de cocina-fusión de máxima calidad, coctelería de autor, interiorismo con magia y buen ambiente, ha conquistado al público a uno y otro lado del charco: Bogotá, Ciudad de Panamá, Miami y, desde diciembre de 2019, España. En plena expansión internacional, en nuestro país la firma cuenta actualmente con cuatro locales: dos en Madrid (en la plaza de La Moraleja y en Velázquez), uno en Valencia (dentro del nuevo hotel Only YOU) y otro en Barcelona.

EL BRUNCH MÁS SALVAJE

Salvaje va sumando planes que hacen de cada visita un descubrimiento. Ahora, llega a España –a los cuatro locales de nuestro país– su aclamado Monkey Brunch, un evento que arrasa en Miami. Los ingredientes de la cita –que tiene lugar de 14:00 a 19:00 horas, bajo reserva– son la carta del chef venezolano Fermín Azkue, la coctelería de Borja Goikoetxea –head bartender de la compañía– y una ambientación especial –muy ‘mona’– que nos lleva, entre potente música de timbales, directos a la jungla: incluye la actuación de un DJ y un show protagonizado por un peculiar simio –mascota del brunch– que se convierte en uno más de los invitados.

En Salvaje Barcelona y Salvaje La Moraleja (Madrid), el brunch es una fórmula semiabierta (35 €) compuesta por cuatro pases. Para empezar, miso soup; después, varios tipos de sushi a elegir (spicy tuna, vegan roll, dinamita…); a continuación, un principal (hay ocho opciones: omelette de ibérico o de queso, jamón y hongos; Benedictino de Bluefin o King salmon; tamago japonés, ramen beef; Tost o katzu zandu). Como broche dulce, Ichigo ice cream o yuzu & yuzu pie. Se puede añadir un complemento de bebida (Open Mimosa, Bellini, Spritz o Bloody Mary) por 15 € extras.

En el resto de locales de Salvaje, el brunch se trata de una fórmula abierta, en la que el comensal podrá elegir a la carta. A esta se suma, para la ocasión, el crispy salmon Benedict de Azkue (arroz crunchy con tartar de salmón spicy, huevo de codorniz y salsa holandesa de yuzu), un chupito de bienvenida en vaso temático y tres exclusivos cócteles: el Monkey blood, con base de champagne Perrier Jouet (además de brandy, licor de naranja, frutos rojos, cítricos y especias), Monkey colada (Zacapa 23, ron de coco, sirope de agua de coco y pandam, lima y piña al curry) y el Monkey Salvajín (champagne Perrier Jouet, puré de fresa y vermú blanco).

SALVAJE: COCINA, CÓCTELES Y AMBIENTAZO

El eje central de todas las sucursales de Salvaje es la cocina creativa firmada por el chef venezolano Fermín Azkue: una fusión entre los procedimientos culinarios japoneses y las técnicas y cocciones propias de la cocina europea, que tiene como objetivo potenciar al máximo los sabores y la riqueza de matices. De padre vasco y con experiencia en algunos de los mejores restaurantes de Europa –incluyendo estrellas Michelin de Barcelona, París y Londres–, el Caribe y Panamá, el chef conjuga materia prima de proximidad –con especial atención a los mariscos y pescados del Mediterráneo, protagonistas de ahumados, marinados y madurados– con productos japoneses –especias, fermentados y macerados como el kimchi y el umeboshi, wagyu japonés de calidad A5, etc.–. En el apartado de sushi y raw bar de la carta se pueden encontrar desde impecables sashimis y niguiris hasta originales rolls de creación propia; entre los platos calientes, destacan los elaborados en la robata, parrilla japonesa que permite que los alimentos tengan mayor contacto con el carbón.

Por su parte, las barras de Salvaje están comandadas por Borja Goikoetxea, quien a sus 30 años está posicionado como uno de los cocteleros mejor valorados de nuestro país. Nacido en Santurce (Bilbao), entre los muchos proyectos de su trayectoria destaca la apertura, junto a los hermanos Villalón, de Angelita Madrid —que recibió los premios FIBAR a Mejor Bar de España 2017 y a Mejor Coctelería de Restaurante 2018—; además, fue bar manager de Paradiso, coctelería barcelonesa número 19 del mundo según 50 World’s Best Bars. En 2019 se alzó con el título de Mejor Bartender de España por la World Class Competition, el certamen de coctelería más prestigioso del mundo. Para las filiales españolas de Salvaje, Borja ha diseñado doce propuestas de autor y ha reinventado a su manera nueve clásicos. En todos ellos –que se presentan en originales vajillas diseñadas ad hoc por artesanos de primera fila– convergen técnicas de lo más diversas, algunas procedentes del ámbito culinario, e ingredientes de origen asiático y latinoamericano en línea con la cocina de Azkue.

Aunque la decoración de cada restaurante Salvaje viene firmada por un estudio de interiorismo distinto, elementos comunes vertebran un particular estilo que acaba siendo reconocible en cualquier parte del mundo: abundante vegetación, iluminación baja y cálida, detalles del mundo animal en estampados y esculturas —sus rinocerontes dorados son ya símbolo de la marca— y bosques de objetos curiosos relacionados con lo salvaje. En suma, dan lugar a ambientes eclécticos, mistéricos y ciertamente peligrosos: como en la jungla, aquí no pasan las horas.

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