El viaje gastronómico de Kököchin, novedad madrileña

La alta gastronomía china desembarca en el barrio madrileño de Valdemarín. Un viaje al Lejano Oriente donde disfrutar de una cocina ancestral, en un ambiente lleno de rincones asombrosos. Su carta recoge los sabores de la Ruta de la Seda, como símbolo de la travesía de la princesa de Mongolia y Marco Polo.

Kököchin Experience es el nuevo espacio de restauración, especializado en alta gastronomía china de Grupo Mandarín en Madrid. Situado en el barrio de Valdemarín, el restaurante acerca la riqueza culinaria ancestral china, invitando al comensal a una experiencia de sabores exóticos, apasionantes lugares y culturas que unen Oriente y Occidente. Kököchin describe también el alma viajera de la princesa de Mongolia y Marco Polo por la Ruta de la Seda, ocho siglos atrás.

Una cocina ancestral

El corazón de Kököchin Experience está en la alta gastronomía china. El chef Liming Zeng. formado en su país, ha sabido aunar la riqueza de las distintas regiones del gigante asiático. Las especialidades de Cantón, Sichuan, Shanghai y Pekin alcanzan su más alta expresión en platos como el cangrejo frito al estilo Hong Kong, el pato a la pequinesa, la costilla de cerdo a la cantonesa o La Dama Azul (cochinillo asado).

La cocina de fusión y la asesoría en cocina del restaurante es una propuesta del chef Alejandro Castelán (quien, a su vez, ha formado parte de los equipos de los chefs Mario Sandoval y Ramón Freixa), que acerca los sabores y las técnicas culinarias del extenso mundo oriental a Madrid. Todo un recopilatorio elaborado con las especias descubiertas a lo largo de la Ruta de La Seda.

El comensal puede escoger entre un amplio abanico de especialidades originarias de China, Mongolia, Indonesia, Vietnam, antigua Ceilán, India y la antigua Persia. Destacan el lingote de cordero al estilo mongol, de la India el pani puri relleno de steak tartar, la tempura de flores arcoiris de coliflor, brócoli, bimi, alcachofas y alcaparrones con una salsa de jengibre, cacahuetes y coco propia de Indonesia, o las vieiras con nibs de cacao y pistacho de la Antigua Persia. Sin olvidarnos de China con el chop suey de gambas y hoisin. Los más aventureros pueden dejarse llevar por la experiencia de Kököchin, que los guiará, mediante sus menús degustación a través de los aromas y sabores de la emblemática ruta.

Mención aparte merece la variada carta de dim sum integrada por más de una veintena de tipos de las populares tapas chinas. Pero es la carta maridaje la que pone el broche de oro a la oferta gastro de Kököchin: en ella se emparejan cócteles y postres de cada uno de los destinos.

El cóctel de café y cacao, con el Sumatra flavor (bizcocho de chocolate, natilla de café, helado de chocolate con pepitas y unas huevas de Bailleys). En Ceilán, el combinado de canela y té negro marida con la mouse de chai latte, helado de canela y un mini bizcocho “financiero” de curry (chai smiley dessert). Y de la Antigua Persia, el cóctel de pistacho, con el green team, un bizcocho aéreo de té matcha, crema de praliné de pistacho y granny smith, con helado de pistacho e hinojo.

De Oriente a Occidente

En el restaurante encontramos varias zonas claramente diferenciadas: una primera evoca a Mongolia y China, otra se inspira en la antigua Ceilán y el sur de la India. Hay un tercer espacio que recuerda a Persia y al Mediterráneo Oriental.

En su entrada principal destaca una extensa barra destinada a Vietnam, Malasia e Indonesia. Completan el espacio varios salones privados adaptables a las necesidades del cliente, y una amplia terraza presidida por un olivo. Un entorno envolvente que traslada al visitante a la riqueza sensorial de los aromas, especias, tejidos, colores, paladares y hasta los sonidos de esta gran aventura.

El apasionante viaje de la joven Kököchin y el explorador Marco Polo se recoge en un esmerado estilo decorativo, a cargo del estudio Amoedo Projects, que expresa la sofisticación de exóticos lugares, nuevos sabores, y emocionantes paisajes de tan larga travesía. Dos años para llegar desde Khanbaliq, la actual Pekín, hasta Tabriz, hoy Irán, para contraer matrimonio con el Kan del Ilkanato de Persia, durante los cuales la princesa de Mongolia estuvo escoltada por el mercader italiano.

Éste es el origen de Kököchin Experience, una atractiva propuesta que traslada al comensal al Lejano Oriente, gracias a su cuidado ambiente, a su menaje exclusivo y a su oferta gastronómica multicultural, con clara raíz china, que serán los encargados de convertir la visita en una experiencia sensorial única.

El restaurante ofrece horarios amplios para disfrutar de largas sobremesas y de exóticos cócteles. Además del servicio take away, para quienes deseen experimentarlo en el propio domicilio. Kököchin Experience viene avalado por Grupo Mandarín, con una trayectoria consolidada en el mundo de la restauración por su labor en El Bund y Casa Lafu, donde la calidad de los productos ha sido uno de sus pilares.

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