Saddle rinde homenaje a la trufa en sus nuevos platos de temporada

El restaurante madrileño Saddle (Amador de los Ríos, 6), premiado con una estrella Michelin y dos soles Repsol, incorpora a su carta nuevos platos que rinden homenaje al producto más selecto de temporada – como la centolla o los calçots – y brinda un gran protagonismo a la trufa. En la imagen, alcachofas a la brasa con salsa de foie, tupinambo, Oporto y trufa.

Fiel a su filosofía de llevar a su sala el producto más selecto de cada temporada, Saddle, el clásico contemporáneo de la restauración madrileña, ha incorporado en su carta nuevos platos que brindan una atención especial a uno de los productos más codiciados y deseados de esta temporada: la trufa. Además, apoyándose siempre en los pilares que sostienen su propuesta y que giran en torno a la elegancia y a la tradición, Saddle, de la mano de su chef Adolfo Santos, incorpora también en estas nuevas creaciones otros distinguidos productos estacionales como la centolla o los calçots.

Así, entre sus entrantes se encuentran nuevos platos como los guisantes del Maresme con huevo a baja temperatura, mantequilla noisette y trufa negra; el canelón de centolla con coliflor aliñada al jerez y jugo de changurro y los calçots a la brasa con vinagreta de avellanas, ali oli de ajo asado y trufa negra. Asimismo, entre sus principales destacan las alcachofas a la brasa con salsa de foie, tupinambo, Oporto y trufa; y, en la sección de carnes, el tortelloni de liebre acompañado con butifarra, lomo y consomé de liebre y un toque final de trufa. Por su parte, la carta dulce también suma nuevas incorporaciones como el tocinillo de cielo, con sopa de almendras y trufa negra; o la tarta tatin con hojaldre, manzana, helado de Calvados y crumble de especias.

Bodega y carta de cócteles

Saddle acompaña su propuesta gastronómica con una carta de cócteles diferencial diseñada por el bartender Alberto Fernández, una propuesta que bebe de la coctelería tradicional sin renunciar a los códigos y tendencias actuales. Además, otra de las joyas que hacen de cada visita a Saddle una experiencia única es su bodega, que ofrece más de 1.400 referencias seleccionadas. Diseñada por el sumiller Israel Ramírez, la carta líquida del restaurante es un fiel reflejo de la búsqueda incesante de la mejor calidad, el respeto por el entorno y el arraigo por la tradición que abanderan desde Saddle. Asimismo, Saddle cuenta con un carro de destilados en el que se pueden encontrar 460 referencias buscadas minuciosamente con mimo y cariño, algunas de ellas incluso proceden de destilerías extintas, lo que supone que entre ellas se descubran botellas únicas.

Así, a través de su apuesta por la excelencia y los productos de temporada y de su empeño por una experiencia redonda, Saddle se reafirma como un lugar clave en el mapa de la alta gastronomía española.

 

Deja una respuesta