Vintae presenta Bardos Suprema 2018, un gran vino de la Ribera del Duero

Se acerca el Día del Libro y en su envío del mes de febrero, Vintae propone Bardos Suprema 2018 (33,50 euros),  un gran vino de la Ribera del Duero, procedente de viñedos viejos de Moradillo de Roa, para tomar junto a un buen libro en la mano.

Cuando, en 2004, Vintae comenzó a explorar en busca de las regiones vitivinícolas con más potencial de España, descubrieron el Páramo de Corcos, una zona difícil pero privilegiada para la viticultura, a más de 900 metros de altitud en el corazón de la Ribera del Duero. Allí, asumieron el reto de crear vinos honestos con la tierra de la que proceden, buscando la esencia de unos viñedos de altura plenos de frescura y elegancia.
En Bodegas Bardos elaboran los vinos de forma artesanal, tratando de que sean el reflejo del paisaje y el clima castellano, de un lugar en el que solo los más valientes se atreven a trabajar la tierra en las condiciones más extremas, donde el frío encoge los huesos, el viento corta la carne y el sol abrasa la piel. Un lugar solo apto para auténticos “bardos” del vino, los viticultores.

Datos técnicos

Variedades: Tinta del País.
Viñedo: Viñedos viejos seleccionados de baja producción ubicados en Moradillo de Roa. Destacan dos pequeños viñedos, de más de 80 años, ubicados a más de 940 metros de altura.
Clima extremo. Suelos franco arenosos con canto rodado en la superficie y capas de arcilla en profundidad.
Vendimia: Vendimia manual entre el 7 y el 29 de octubre. Recogida y traslado a bodega en cajas de 15 kilos y cestos.
Elaboración: Fermentación y maceración en una cuba de 9.000 kilos, a una temperatura de 28ºC, durante 3 semanas. Fermentación maloláctica
Crianza: Más de 30 meses en barricas nuevas de roble francés en calados subterráneos a temperatura constante durante todo el año (en torno a los 14ºC).
Grado: 14,8% Vol.

Notas de cata

Visual: Color violáceo de capa muy alta, casi opaco.
Nariz: Destacan aromas muy madurados, notas licorosas y de compota, frutas negras, ciruela, orejones, además de toques ahumados, café y cacao.
Boca: Un hilo de acidez recorre toda la boca, demostrando que es un vino maduro pero muy vivo, lleno de complejidad y matices. Resulta muy envolvente, con taninos muy pulidos y sin aristas, un vino de culto.

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