El reto del emprendimiento agrícola: Proyecto Los Aires cumple 10 años

El sueño cumplido de Laura y Guillermo, dos jóvenes biólogos que apostaron por la recuperación de los olivos que la familia de él plantó hace más de 200 años en Arcicóllar (Toledo). Hoy producen y comercializan en España, Holanda, Francia, Alemania y Escandinavia 20.000 litros de su propio Aceite de Oliva Virgen Extra Ecológico Cosecha Temprana.

Preservar el medio rural para frenar la España despoblada, fomentar la biodiversidad, y ofrecer un producto de calidad en sector del AOVE. Bajo dichas premisas nació hace 10 años Proyecto Los Aires, una pequeña explotación familiar de agricultura ecológica dedicada a la recuperación de olivos centenarios en Arcicóllar (Toledo). Hoy producen su propio Aceite de Oliva Virgen Extra ecológico con aceitunas autóctonas 100% Cornicabra, ofreciendo un valor añadido a través de la venta directa, asegurando la calidad y el precio justo en origen, y apostando por formar al consumidor para que entienda los valores de un producto auténtico y de cercanía.

Es el sueño cumplido de Laura y Guillermo, dos jóvenes biólogos que, con mucha ilusión, decidieron dedicarse a la recuperación de los olivos que la familia de Guillermo plantó hace más de 200 años, “porque los consideramos un legado histórico, social y paisajístico, a pesar de ser un cultivo de bajo rendimiento productivo. Lo es también la variedad local de nuestro fruto, la cornicabra, una gran desconocida con excelentes bondades organolépticas”, explican. Y para preservar su calidad y personalidad, se decantaron por el cultivo ecológico, a pesar de que eso supone una reducción de la productividad que puede alcanzar hasta un 20%.

Pero el reto al que decidieron enfrentarse era aún mayor ya que, más allá de obtener el certificado ecológico, Laura y Guillermo apostaron por la biodiversidad para recuperar la vida del suelo, que es el principio de todo. “En los últimos años se ha perdido un 30% de nuestro suelo, principalmente por el laboreo de la tierra y la aplicación de herbicidas que dejan el suelo desnudo, provocando su erosión, y debíamos devolverle su sostenibilidad. Porque un suelo vivo, con sus bacterias, hongos y organismos descomponedores, es un suelo capaz de cerrar el ciclo natural de recuperación y reciclaje de los nutrientes, que no requiere tantos insumos, y produce plantas resistentes y no dependientes de fitosanitarios”, argumentan sus fundadores. Así, Proyecto Los Aires fomenta el desarrollo de otros animales y plantas en su olivar, manteniendo su cultivo como bosque, lo que contribuye al mantenimiento del medio ambiente.

Fomento del medio rural, calidad y precio justo

Otro gran pilar de PLA es su mano de obra, a la que valoran y cuidan con formación y un sueldo digno, contribuyendo a combatir el despoblamiento rural de su entorno.Es fundamental profesionalizar la agricultura con medios y conocimiento. Para el cuidado de nuestros cultivos necesitamos personal cualificado, además de bien remunerado, y por eso apostamos por formar al trabajador y ofrecerle unas condiciones laborales confortables, las mismas que todos buscamos en la ciudad”, explica Guillermo.

Tras 10 años de actividad, Proyecto Los Aires es un exitoso caso de emprendimiento agrícola que demuestra que, con pasión y resiliencia, el campo puede ser una buena alternativa. Hoy producen y comercializan en España, Holanda, Francia, Alemania y Escandinavia alrededor de 20.000 litros de su propio Aceite de Oliva Virgen Extra Ecológico Cosecha Temprana, que el pasado año logró el reconocimiento al mejor aceite de oliva virgen extra ecológico en el premio mundial más prestigioso Biol XXVI International Frize, entre otros como el oro en los Premios Mezquita, la plata en los Premios Gran Selección de Castilla La Mancha. Para garantizar su calidad recogen la aceituna en verde en octubre, a pesar de la merma en la producción que eso supone, y apuestan por un modelo de venta directa para garantizar un precio justo en origen.

Para conseguirlo es fundamental educar al consumidor “porque es la única forma que tenemos de que valore lo que hacemos. Producir más para abaratar costes implica ceder ante la presión de los mercados para bajar precios y empobrecer el modelo del bienestar que buscamos”, argumentan. Para ello invierten tiempo y recursos en implicar al consumidor en el proyecto, mediante actividades de oleoturismo, talleres educativos y apadrinamiento de olivos, con las que vivir de primera mano el reto al que se enfrentan los agricultores hoy en día.

 

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