Calma Eladio reivindica los tomates Castellano y Huevo de Toro

La empresa hortofrutícola marbellí prevé comercializar  más de 100.000 kg de estos tomates de un total de 15.000 plantas cultivadas en una finca de Coín. Paco García, director de Desarrollo Agrícola y Gastronómico de Frutas y Verduras Eladio, fue uno de los precursores hace diez años, de la variedad de tomate Huevo de Toro que estaba casi extinguida.

Se podría decir que el tomate, y en concreto la variedad huevo de toro, es el producto insignia del Valle de Guadalhorce. De hecho, es de tal su importancia que hasta tiene su propia festividad, cada 15 de agosto, desde que hace casi 10 años, Paco García, el que por aquel entonces era director del restaurante El Lago, comenzó un arduo trabajo junto con el grupo del Valle de Guadalhorce, como impulsores de este producto, convirtiéndolo en el emblema de la agricultura local más auténtica.

Hoy García, que cambió la dirección del restaurante por su labor como sirector de Desarrollo Agrícola y Gastronómico de Frutas y Verduras Eladio, sigue impulsando la producción y consumo de esta variedad de tomate desde el sello Calma Eladio. Este verano estiman una cosecha de tomates Castellanos y Huevo de toro de casi 100.000 kg, con un total de 15.000 plantas cultivadas en la finca de Pepe Álvarez en Coín.

De esta forma, Calma Eladio se ha convertido en una de las  mayores producciones de estas semillas antiguas poniendo a disposición de la Costa del Sol, estos tomates únicos. “El tomate huevo de toro es una auténtica joya gastronómica, por su sabor, textura y aroma. Son muchos los restaurantes que son fieles a incluir este producto en su propuesta gastronómica; Grupo Dani García, hotel Finca Cortesín, Puente Romano, Marbella Club o El Lago, son fieles al producto  estrella del verano,” comenta Paco García.

Vínculo con la alta gastronomía

Este hecho evidencia de nuevo, el vínculo de Frutas y Verduras Eladio con la alta gastronomía. La empresa no sólo distribuye calidad, sino que pone máximo cuidado a la hora de tratarlo. El Huevo de Toro es complejo porque es muy de temporada y es muy delicado, por lo que requiere un enorme cuidado en el transporte y no soporta bien los traslados largos. De ahí, que haya que trabajarlo gastronómicamente en el momento. Degustarlo es una experiencia gastronómica única.

‘A cambio de estos inconvenientes ofrece cualidades únicas, ya que refleja el 100% del sabor de una tierra, como es la comarca del Guadalhorce y del conocimiento a través de generaciones del buen manejo del cultivo al aire libre..Es el símbolo del consumo más serio y responsable, estacional, alejado de la globalización y de la agricultura más corrompida’, apunta García.

Un producto singular que es más que un simple tomate, y que desde su recuperación ha contado con embajadores de la talla de Victoria Abril o Vicente del Bosque. Con ellos se fortalece así, el compromiso con la agricultura y la restauración de los valores de antaño y la recuperación de especies y sabores auténticos.

Deja una respuesta