InLac ha organizado en Bruselas el “I Foro de la Sostenibilidad Láctea”

La Organización Interprofesional Láctea (InLac), en el marco de la campaña “Cuenta con los productos lácteos europeos”, cofinanciada por la Unión Europea, ha celebrado en Bruselas el I Foro de la Sostenibilidad Láctea con la presencia de agentes económicos y sociales y expertos de referencia. El Foro, que ha sido moderado por el periodista Jack Parrock, se ha organizado en torno a dos mesas redondas. La primera, ha incidido en el trabajo que realiza el sector lácteo en sostenibilidad mientras que la segunda ha puesto el foco en cómo comunican las interprofesionales sus avances en este ámbito, con la participación de las directoras gerentes de Aceites de Oliva de España e InLac, Teresa Pérez y Nuria M. Arribas (en la imagen), respectivamente, así como del coordinador de Programas Europeos de Promoción de la Interprofesional de Limón y Pomelo (AILIMPO), Jesús Román.

En la presentación de Bruselas ha participado el representante del Comité de Sostenibilidad del Lácteo, un órgano de expertos que trabaja para que los mensajes que se difunden en el marco de esta campaña europea respondan a criterios exclusivamente científicos, Salvador Calvet (ingeniero agrónomo y director del ICTA). El Foro ha contado también con una ponencia de Thomas Sánchez, asesor político principal del COPA-COGECA, la organización que reúne a agricultores, ganaderos y cooperativas europeas, así como de Alfredo J. Escribano, consultor e investigador en Sostenibilidad en Ganadería para Orffa. Los expertos han arrojado luz sobre retos y oportunidades del sector lácteo en un escenario tan cambiante.

Sánchez ha apuntado que la sostenibilidad ambiental es uno de los retos principales del sector lácteo. “La agricultura y ganadería de la Unión Europea se encuentran entre las más eficientes y avanzadas del mundo en cuanto al compromiso que han asumido sus productores y cooperativas en materia de clima y medio ambiente. Es importante encontrar la manera de progresar hacia los grandes objetivos ambientales, en equilibrio con la sostenibilidad económica y social”, ha subrayado durante su intervención en el Foro.

“En lo que respecta al medio ambiente, la población debe saber que la producción ganadera española ha mejorado mucho en los últimos años, tanto en términos de eficiencia en la producción como de concienciación dentro del sector. Aun así, todavía nos queda un importante margen de mejora, por lo que debemos seguir trabajando”, ha apuntado el doctor ingeniero agrónomo, director del ICTA Instituto de Ciencia y Tecnología Animal de la Universidad Politécnica de Valencia y expresidente de Red Remedia, Salvador Calvet.

“Nos encontramos en una situación de emergencia ambiental y esto requiere que todos y cada uno de los sectores productivos aceleren sus agendas de sostenibilidad y adaptación”, admite Calvet.

Desde el Comité de Sostenibilidad Láctea reconocen que el sector ganadero se encuentra ante un reto tremendamente complejo, que es seguir suministrando alimentos de alta calidad y necesarios para el desarrollo, pero asegurando el respeto al medio y la producción en el futuro. La sostenibilidad ambiental es muy compleja pero los animales rumiantes (vacas, ovejas y cabras) -recuerdan- tienen una gran ventaja adaptativa puesto que pueden utilizar recursos alimentarios que no sirven para otras especies ganaderas ni para alimentar a los humanos. Esto los convierte en organismos con alto potencial para reciclar y generar economía circular, aprovechando residuos de otros sectores. Ese potencial -añaden- debe aprovecharse y retomar los modelos de producción ligados a la tierra, aprovechando también beneficios como la conservación de ecosistemas o la ayuda a la prevención de incendios.

Contribuciones positivas del sector lácteo al medio ambiente

De igual forma, los expertos de este Comité ponen de relieve las contribuciones positivas del sector para el medio ambiente, no suficientemente conocidas ni reconocidas. Las ganaderías europeas, en su inmensa mayoría de carácter familiar, son un motor de revitalización para los núcleos rurales y, las industrias lácteas, unas de las principales fábricas con las que cuentan muchos de nuestros pueblos. Su presencia contribuye a mantener vivas las zonas rurales fijando población y creando empleo.

El sector lácteo puede tener efectos medioambientales positivos, pues actividades como el pastoreo contribuyen a la preservación de la biodiversidad y favorecen el mantenimiento del equilibrio paisajístico, evitando incendios y frenando el descontrol de la masa forestal. Además, está muy sensibilizado con el calentamiento global y apuesta por la economía circular, al aprovechar los residuos que genera para obtener energías renovables y enmiendas orgánicas.

En opinión de los analistas y expertos, el sector debe seguir trabajando en el uso de las tecnologías digitales de última generación y el apoyo en la ciencia para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, aliviar la dependencia de insumos externos mediante el aprovechamiento de alimentos locales y seguir mejorando los estándares de bienestar animal en nuestras granjas, sobre todo en el escenario de cambio climático en el que nos encontramos.

La campaña europea

Para InLac es tremendamente importante organizar un foro de expertos en Bruselas, donde radican las principales instituciones comunitarias donde se toman las decisiones de mayor transcendencia para los europeos”, ha recordado el presidente de InLac, Ignacio Elola.

Ha referido que la Campaña “Cuenta con los productos lácteos europeos” tiene ante sí grandes retos de altura como la puesta en valor la sostenibilidad del sector, así como los valores nutricionales y saludables de la leche y los alimentos lácteos (3 lácteos al día, de media, entre leche, queso y yogur).

El sector lácteo representado en InLac está firmemente comprometido con la salud de los consumidores, con el medio ambiente y el bienestar animal: “Queremos seguir elaborando leche y alimentos lácteos de excelencia con total trazabilidad y seguridad, que contribuyan a una dieta saludable y equilibrada, respetando las más exigentes normas del Planeta en bienestar animal”, ha subrayado el presidente de InLac durante su intervención.

Elola ha valorado el papel capital que juega el sector lácteo desde el punto de vista económico y social, así como para la vertebración del medio rural y el mantenimiento de los ecosistemas, sin olvidar el papel de la ganadería en la prevención de incendios. España es hoy el séptimo mayor productor de leche de vaca de Europa, tras Alemania, Francia, Reino Unido, Holanda, Italia e Irlanda. La mayor potencia en leche de oveja, solo superada por Grecia, y la segunda en leche de cabra, después de Francia.

Este programa europeo de alimentos lácteos sostenibles incluye un amplio abanico de acciones de divulgación en España y Bélgica hasta 2024. Y, coincidiendo con la organización del Foro, la campaña se hará visible a través de publicidad en bicicletas de la capital, así como en el vinilado del popular tranvía de esta ciudad, ha recordado la directora gerente de InLac, Nuria M. Arribas. Ha recordado, igualmente, la necesidad de seguir impulsado este tipo de iniciativas de divulgación en un sector como el lácteo, esencial en el desarrollo económico y social del medio rural y para la sostenibilidad de sus ecosistemas.

Arribas ha apuntado que España es una potencia europea por la dimensión y eficiencia de su estructura, con más de 20.600 ganaderos dedicados a la producción de la leche, aunque tiene en la búsqueda de rentabilidad y la obtención de valor uno de los grandes retos, junto a la sostenibilidad ambiental, el relevo generacional o la adaptación a la era digital. De estas cifras, 12.500 profesionales lo hacen en la producción láctea procedente de la vaca (61 %), 4.800 de cabra (23 %) y 3.300 de oveja (16 %); hay más de 1.500 centros autorizados para su recogida y transformación, que generan más de 30.000 empleos, el 8,5 % del total del conjunto del sector agroalimentario, y un volumen de negocio de más de 9.500 millones de euros.

“Tenemos el deber y la obligación de comunicar todo lo que el sector hace de bueno para conservar el medio ambiente y nuestros compromisos para prevenir y mitigar los efectos del cambio climático. Esta campaña, será una oportunidad de oro para hacerlo, con el apoyo de la UE”, concluye Arribas.

Por su parte, los responsables de las interprofesionales del aceite de oliva y del limón, respectivamente, han puesto el foco de sus intervenciones en la importancia que conceden a la comunicación de sus valores sostenibles desde hace años. En ambos casos se trata de bosques “humanizados” y modelados por la acción de los agricultores, con enormes beneficios como sumideros de dióxido de carbono, para la producción de oxígeno y como ecosistemas para mantener y proteger especies terrestres y avifauna. Además, son un ejemplo de gestión sostenible de los recursos, como el agua y los insumos.

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