Sota de Copas: Partidas ganadoras

Icono tradicional y con merecida cátedra en la picaresca clásica española, la sota es provocadora: Siempre con una copa en la mano. ¿Vacía o llena? Imposible saber, pues es parte del juego. Esta figura, que es un 10 –en todos los sentidos- seguirá sonriendo con la ambigüedad de la Monalisa mientras nosotros miramos las cartas, y disfrutamos de estas jugadas ganadoras. Por relación precio-disfrute, pero sobre todo por su novedad y el sitio que se han hecho en el panorama nacional sin ser parte de los clásicos. Merecen una buena oportunidad. En la imagen, Carracabra Tinto 2020.

La Raya 2018

Palacio Quemado

 D.O. Ribera del Guadiana

Trincadeira Preta, Alicante Bouschet y Syrah

Luis Lopes, uno de los nuevos talentos enológicos de Portugal, elabora este vino de crianza para la familia Alvear, decana en Montilla, y la familia Losada Sierra, propietarios de la bodega de Tierra de Barros, en la Baja Extremadura. Ellos lideran la reivindicación para la autorización de variedades portuguesas, y La Raya es una declaración de intenciones. Un homenaje a la línea de frontera de Badajoz con el Alentejo: el terruño en el que portugueses y españoles compartimos clima, historia, suelo, cultura, economía y, ahora también, vino. El uso de la Trincadeira Preta como variedad principal hace de este vino un nuevo estilo a seguir y del que pronto veremos más versiones. La elaboración es moderna, con fermentación en depósitos de hormigón, pero con corte clásico: la crianza es en grandes fudres de roble francés durante año y medio. Así mantiene la fruta en el color, en los aromas florales y de fruto negro; y tienen los sabores especiados y de vainilla de la madera que le dan complejidad. Sedoso y con final largo con notas de chocolate es un fantástico vino para alargar cualquier sobremesa.

Carracabra Tinto 2020

Viña Palacios

D.O. Navarra

100% Garnacha

David Palacios también ha caído en los brazos de la Garnacha. No son cantos de sirena y él lo sabe bien pues ha vivido del campo desde la infancia, y recuerda con más ganas de repetir que con ironía, que cuando el Osasuna llevaba en su camiseta escrito “Garnachas de Navarra”, fue cuando mejor le iba al equipo y cuando mejor le iba a los vinos de Navarra. Si la Garnacha es nuestra uva más internacional y en Navarra es donde más cantidad y tiempo lleva cultivándose, es que estamos ante los pilares de lo que ahora resulta que es una moda. Pues vale, pero en Navarra siguen rompiendo moldes. En rosados, en blancos y en tintos. Éste en concreto viene de la parcela Carracabra, con cepas de más de 30 años: mucha concentración y rendimiento justo. Porque se vendimia en la zona alta de la parcela, donde el rendimiento es menor: siempre a mano y con una cuidada selección. Tras la fermentación, la crianza tiene lugar en tinas de roble francés. Goloso y con intensidad en nariz y en boca, su gusto es suave, con frutas rojas y notas herbales. Una Garnacha tinta tan sexy como seria.

Cañada París 2019

Baldovar 923

D.O. Valencia

100% Merseguera

Nito Alegre se lanza al estrellato con sus vinos con los que pretende llegar al espacio, más allá de la luna de Valencia. El proyecto innovador de esta bodega de pueblo y de altura cuenta con todas las herramientas para llegar muy alto. Las viñas son viejas, dispuestas en vaso, con ligeras pendientes rodeadas de fauna y flora levantina, entre 900 y 1200 metros de altura. La bodega está en el Alto Turia, en la localidad de Baldovar, aprovechando todo lo que un clima mediterráneo puede dar. La elaboración se hace en dos tipos de depósitos: acero inoxidable primero, donde se mantienen los aromas varietales y una cuidada crianza en grandes barricas de roble de 500 litros, donde la aportación de la madera es medida para que no oculte las bondades de la Merseguera. Este gran vino valenciano tiene un aspecto brillante. En la nariz se mezclan aromas de fruta verde y tropical con flores, muy complejo y fresco. En la boca es suave y cítrico, con volumen, pastelería y toques minerales, es decir, una acidez sedosa equilibrada para dar un final largo, lleno de sabor y muy gastronómico.

Recuperación de variedades, de tradiciones y de elaboraciones. Nuevas tendencias que siguen cánones del pasado para traer originales vinos al panorama nacional, cada vez más variado y mejor. Nunca España hizo tantos vinos tan buenos. Aquí solo tenemos unos ejemplos, pero hay más, que iremos compartiendo. Gracias a estos enólogos, por sus ganas, sus empeños y sus alegrías, también compartidas ¡Grandes éxitos! Como siempre: Moderación y  buena compañía. En la mesa mejor, y si aguantan en la mesa de juego ¡mejor aún! Sólo una advertencia, hay muy pocas botellas de cada uno, y la sota ya ha llenado su copa…

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