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La legislación más exigente del mundo en bienestar animal

Fernando Estellés, doctor ingeniero agrónomo y miembro del Comité de Sostenibilidad Láctea en la campaña «Cuenta con los productos lácteos europeos», asegura que «los alimentos lácteos elaborados en Europa aportan una serie de garantías a los consumidores, tratándose así de una ventaja competitiva”.

Cada vez es mayor la preocupación del consumidor por el bienestar animal a nivel global. Pero el sector ganadero está haciendo bien los deberes y de ahí se desprenden algunos éxitos. Así, en la Unión Europea, donde la disponibilidad de alimentos está prácticamente asegurada para una proporción muy amplia de la sociedad, ya hace muchos años que se está trabajando para la mejora de las condiciones de cría, transporte y sacrificio de los animales. “Esto nos ha llevado a tener una de las legislaciones más clara y exigente en este ámbito a nivel mundial”, explica Fernando Estellés, doctor ingeniero agrónomo y miembro del Comité de Sostenibilidad Láctea, órgano asesor de la campaña “Cuenta con los productos lácteos europeos”, impulsada por la Organización Interprofesional Láctea (InLac) con apoyo de la Unión Europea (UE).

Un modelo pionero

 Así, “el modelo europeo es pionero y muchos países terceros dirigen la mirada hacia nosotros. Es cierto que los condicionantes productivos son muy específicos para cada región y hay que adaptar las medidas a la realidad de cada país. Seguro que hay cosas mejorables, porque cuando uno es pionero corre riesgos, pero desde luego, el modelo europeo es una referencia a seguir”, manifiesta Estellés.

 En este sentido, para cualquier consumidor preocupado por el bienestar de los animales, los alimentos lácteos elaborados en Europa tienen una garantía a este respecto, tratándose así de “una ventaja competitiva”. “Esto no quiere decir que en países terceros no existan sistemas de producción que garanticen el bienestar de los animales, pero sabemos que en la Unión Europea siempre se deben cumplir unos mínimos muy exigentes”, concreta este experto valenciano de referencia.

El compromiso de los ganaderos

 El compromiso de los profesionales es igualmente reseñable. Y es que la gran mayoría de los ganaderos son plenamente conscientes de que el bienestar de los animales es la piedra angular de su forma de vida, puesto que un buen nivel de bienestar animal implica mayor eficiencia productiva en cualquier caso a medio y largo plazo. “Resulta curioso ver como algunos ganaderos y ganaderas se adelantan a las normativas y son incluso más exigentes porque se han dado cuenta de los beneficios que conlleva para la producción. Además, es cierto que la mayor parte de los ganaderos y ganaderas son personas que respetan y aprecian a los animales profundamente, siendo los primeros interesados en mejorar sus condiciones de vida”, valora especialmente el doctor ingeniero agrónomo.

Conviene recordar que, también desde una perspectiva económica y de rentabilidad, “en general se observa una mejora productiva y sanitaria cuando los animales están en mejores condiciones de bienestar. Es sencillo entender que, si un animal está incómodo y luchando por adaptarse a las condiciones de la ganadería, dispone de menos recursos para luchar contra enfermedades y producir”.

Atención diaria

Existen muchos ejemplos sobre medidas que aplican los ganaderos para garantizar el bienestar animal. Tal y como explica este experto, “siempre me ha sorprendido ver que la mayoría de los ganaderos son capaces de revisar a diario cómo están todas y cada una de sus vacas, ovejas o cabras, tengan 20 o 2.000”. “Pero al margen de eso y de forma más concreta, es impactante ver la inversión que se está haciendo, por ejemplo, para reducir el estrés por calor de los animales con la instalación de sistemas de refrigeración en las ganaderías. Incluso empiezan a sonar proyectos para utilizar aire acondicionado en determinadas condiciones”, añade.

 “El gasto cada vez mayor en material de cama para que los animales estén limpios y conformables es otro ejemplo. Incluso la instalación de sistemas puramente destinados a mejorar el bienestar como los cepillos rascadores para las vacas”, especifica Estellés.

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