La nueva propuesta, avalada por el exitoso proyecto de Insurgente (Mercado de Chamberí), reivindica el pollo frito desde una mirada propia, con marinados, salsas y recetas inspiradas en sabores latinos. Un pollo frito bien hecho con una carta de tenders, alitas, burritos y sándwiches. Una apertura que combina frescura, personalidad y una clara vocación por el sabor.
El Mercado madrileño de Prosperidad suma una nueva incorporación con sabor propio: Pollos del Sur, el nuevo proyecto de Insurgente, una propuesta centrada en el pollo frito que busca diferenciarse de la oferta habitual del mercado a través de una identidad muy marcada, recetas elaboradas desde cero y una clara inspiración en los sabores latinos.
Detrás de Pollos del Sur están Genaro Celia y Agustín Mikielievich, fundadores de Insurgente, que impulsan este nuevo concepto con una idea clara: crear un local de pollo frito que se aleje de lo convencional y ponga el foco en el producto bien hecho, el equilibrio de sabores y una personalidad propia.
Otra manera de entender el pollo frito
La singularidad de Pollos del Sur reside en su forma de entender el pollo frito: una propuesta construida sobre marinados secretos, rebozados cuidados y salsas especiales, elaborados a partir de sus raíces latinas. El resultado es una cocina reconocible, intensa y llena de matices, que busca devolver protagonismo a un producto popular desde una ejecución más cuidada y contemporánea. Si hubiera que definir su pollo frito en tres palabras, el equipo lo tiene claro: “una locura diferente”.
Entre los platos de la carta, uno de los favoritos del equipo es la hamburguesa de pollo, que destaca por la combinación de elementos como la salsa de Insurgente, la coleslaw y el contramuslo de pollo, una mezcla pensada para ofrecer una auténtica explosión de sabores.
Reivindicar productos a veces infravalorados
Este nuevo proyecto encaja de forma natural dentro de la filosofía de Insurgente: rescatar productos a veces infravalorados y llevarlos a un nivel superior a través de elaboraciones bien hechas, sabores equilibrados y una propuesta gastronómica sólida. En este caso, el pollo se convierte en el eje de una marca nueva que nace con vocación de frescura, recorrido y ambición.
La experiencia que Pollos del Sur quiere ofrecer al cliente pasa por algo tan simple y tan difícil como hacer bien las cosas: tenders, alitas, burritos o sándwiches ejecutados con cuidado, para que cada visita sea satisfactoria y memorable. En palabras del equipo, el objetivo es claro: “ofrecer felicidad a la gente que viene a comer”.
La apertura llega, además, en un momento que consideran idóneo para reivindicar el pollo como producto protagonista dentro de la restauración actual y devolverle el lugar que merece.





