La paella, el plato que ayuda a reconciliarse tras un conflicto

Plato de paella con mariscos y pollo servido en una mesa
La paella es más que un plato, es un espacio de encuentro y diálogo.

En un momento en el que las posturas parecen cada vez más polarizadas y el diálogo se vuelve más complejo, la paella emerge como un territorio común capaz de acercar posiciones. Así lo refleja el “Estudio La Fallera: La paella, el plato que une a todos los españoles”, impulsado por Arroz La Fallera, a través de una muestra de 1000 personas de entre 18 y 65 años, para analizar cómo este icono de la gastronomía española puede actuar como espacio de encuentro y entendimiento.

El dato es claro: el 85% de los españoles cree que compartir una paella puede ayudar a reconciliarse tras un conflicto. Esta percepción se ve respaldada por la experiencia personal, ya que más de la mitad (54%) reconoce haber limado asperezas y el 44% asegura haber hecho las paces en torno a este plato.

“En un contexto donde cada vez cuesta más coincidir y donde las diferencias parecen estar más presentes que nunca, la paella sigue siendo ese espacio donde nos paramos, nos escuchamos y volvemos a encontrarnos. No es solo lo que comemos, sino cómo lo compartimos”, comenta Anabel Ballester, del equipo de marketing de La Fallera.

El plato que rebaja la confrontación y favorece el diálogo

Uno de los principales hallazgos del estudio es que la paella no solo reúne, sino que también genera un contexto más favorable para el diálogo. El 93% de los españoles asegura que, alrededor de una paella, está más dispuesto a escuchar sin interrumpir, mientras que el 92% afirma que debatiría con respeto y otro 92% buscaría puntos en común en lugar de diferencias.

Además, en un contexto marcado por la confrontación, la paella genera justo lo contrario: el 78% de los españoles reconoce haber escuchado más que discutido.

“Compartir una paella cambia el tono de la conversación. Nos hace escuchar más, discutir menos y centrarnos en lo que nos une, incluso cuando pensamos diferente”, añade Ballester.

Un consenso que trasciende diferencias 

La capacidad de la paella para unir no entiende de perfiles. 3 de cada 4 españoles la definen como un “plato de consenso”, mientras que el 72% afirma que es más que una comida, es una forma de reunirse y entenderse. Se consolida así como uno de los espacios cotidianos en los que las diferencias pueden pasar a un segundo plano.

Además, el estudio confirma su posición como uno de los grandes símbolos gastronómicos del país: la paella es el plato favorito del 45% de los españoles, muy por delante de otras opciones tradicionales como la tortilla de patata (24%), independientemente de la edad, el territorio o la forma de pensar. De todas las variedades, el 48% escoge el arroz bomba para elaborar sus paellas.

El estudio también confirma que la paella es considerada como una de las mejores excusas para volver a verse. El 81% cree que es el plato perfecto para reunir a familiares o amigos con los que hace tiempo que no se ve, en un contexto en el que cada vez resulta más difícil coincidir presencialmente.

De hecho, el 77% de los españoles cree que cada vez cuesta más quedar sin tener que agendarlo todo, mientras que el 86% considera importante verse físicamente con familia y amigos. Para el 84%, además, la comida es uno de los mejores espacios para reunirse.

Y esa capacidad de acercar posiciones se extiende incluso a personas muy diferentes: el 65% compartiría una paella con un amigo del que se ha distanciado y el 58% lo haría con alguien que piensa de forma muy diferente. Incluso un 24% se sentaría a compartirla con una expareja.

En un entorno de ruido constante y posiciones cada vez más enfrentadas, la paella se reivindica como un símbolo donde las diferencias se diluyen y el entendimiento vuelve a ocupar el centro de la mesa.

 

ORIGEN, la revista

Acceso Biblioteca Origen Digital

Suscripción a Newsletter

Scroll al inicio