El festival reunirá el 13 de junio a cerca de 50 bodegas en el Hotel Real Colegiata de San Isidoro, con una cuidada selección de productores españoles y una destacada presencia de vinos y espumosos internacionales.
El Gallo Wine Fest celebrará el sábado 13 de junio su edición más ambiciosa en el Hotel Real Colegiata de San Isidoro, con cerca de 50 bodegas seleccionadas con criterio y una representación especialmente cuidada de algunos de los territorios, estilos y productores que mejor explican el momento actual del vino español.
A esta selección nacional se sumará una destacada presencia de vinos y espumosos de elaboradores internacionales, que ampliará el alcance del festival y permitirá establecer un diálogo entre el vino español y otras regiones, sensibilidades y tradiciones vitivinícolas.
Un salto cualitativo
Tras dos primeras ediciones que sirvieron para definir su personalidad y reunir a una comunidad cada vez más fiel, El Gallo Wine Fest da ahora un salto cualitativo en ubicación, contenido y ambición. La elección del Hotel Real Colegiata de San Isidoro no es solo un cambio de sede: es una forma de vincular el vino con la historia, el patrimonio y la capacidad de León para acoger una cita con proyección nacional.
La edición de 2026 reunirá a proyectos consolidados, pequeñas bodegas familiares, elaboradores de culto y nombres que están contribuyendo a renovar el lenguaje del vino en España. El objetivo es ofrecer al público una selección plural, exigente y emocionante, pensada para descubrir vinos con identidad y conversar directamente con quienes los elaboran.
“El Gallo Wine Fest no quiere ser una feria más. Quiere ser un lugar donde se cuentan historias: historias de viñas, de familias, de paisajes, de pueblos y de personas que elaboran vino desde la verdad de su origen”, señalan desde la organización.
Vino, territorio y conversación
Uno de los rasgos diferenciales de El Gallo Wine Fest será el encuentro directo entre productores y público. Durante la jornada, los asistentes podrán catar los vinos y conversar con bodegueros, enólogos y responsables de cada proyecto en un ambiente cercano, cuidado y sin barreras innecesarias.
El festival parte de una idea sencilla: el vino se entiende mejor cuando se escucha a quien lo hace. Cada botella encierra una forma de trabajar el campo, una interpretación del paisaje, una sensibilidad y una historia. Por eso, la propuesta del Gallo no se limita a la degustación, sino que busca generar conversación, conocimiento y vínculo.
Además de la zona principal de bodegas, el festival contará con tres catas magistrales de aforo reducido, concebidas como experiencias exclusivas para profundizar en algunas de las voces, territorios y miradas más interesantes de esta edición.
Una de ellas estará dirigida por Armando Guerra, fundador de Taberna der Guerrita, bajo el título “Er Guerrita, punto de encuentro”. Otra será impartida por Bernat Voraviu, sumiller de Alkimia, con la cata “Vanguardia mediterránea”. La tercera cata magistral se anunciará próximamente, manteniendo así una de las grandes incógnitas de la programación.
Cada una de estas sesiones tendrá una duración aproximada de una hora, aforo limitado a 25 personas y un precio de 25 euros por asistente.
León, ciudad anfitriona
El Gallo Wine Fest cuenta este año con el respaldo del Ayuntamiento de León, un apoyo que refuerza la voluntad compartida de posicionar la ciudad como un referente para el vino, la gastronomía, la cultura y el turismo de calidad.
El festival recibe ya visitantes procedentes de distintos puntos de España, una tendencia que se ha consolidado desde sus primeras ediciones y que este año vuelve a confirmarse con la venta de entradas a público llegado de diferentes comunidades. Esta capacidad de convocatoria refuerza el papel de León como ciudad anfitriona de experiencias singulares, con impacto cultural, turístico y económico.
Esa ambición cobra especial sentido en una provincia con una identidad vitivinícola propia y una riqueza reconocida a través de sus dos denominaciones de origen: D.O. Bierzo y D.O. León. Dos territorios distintos, con variedades, paisajes y tradiciones propias, que sitúan a León en un lugar especialmente interesante dentro del mapa del vino español.
En ese contexto, El Gallo Wine Fest quiere contribuir a fijar la ciudad como un punto de encuentro para el vino, desde una posición propia: la de un territorio con patrimonio, gastronomía, historia y cultura vitivinícola.
Porrón Masters: el lado más lúdico del Gallo
El festival mantendrá también su lado más desenfadado con la celebración del Porrón Masters – Campeonato Nacional de Bebedores a Porrón, una propuesta popular, festiva y muy visual que quiere recuperar uno de los gestos más reconocibles de la cultura del vino compartido.
Más que una competición al uso, el Porrón Masters nace como un guiño a la tradición, al humor y a esa forma tan nuestra de entender el vino como celebración colectiva. El porrón, presente durante generaciones en mesas, bodegas, meriendas y encuentros populares, se convierte aquí en símbolo de alegría, destreza y complicidad.





