Texto: Roberto Quiñones
El origen de los embutidos se remonta a miles de siglos AC. Está íntimamente ligado a la aparición y dominio del fuego por parte del hombre y con ello la utilización de los procesos de cocción. Mezclando la carne magra y las grasas se conseguía la conservación de la misma para dosificar su consumo. Y, todo esto, se mejoró notablemente con el paso de los siglos, cuando el ser humano empezó a añadir especias que alargaban su caducidad aún más. De todo esto me he enterado –lo confieso- porque mi lectura estival ha sido “Sapiens (De animales a dioses)” de Yuval Noah Harari, lectura que aprovecho para recomendarles.
Pero a estas alturas se estará usted preguntando ¿Qué tiene que ver todo esto de los primeros sapiens con el asunto del packaging? Pues, en realidad, mucho. En el proceso de utilizar las tripas de los propios animales para conservar la carne en raciones, se estaba produciendo la magia de la invención del packaging, o lo que es lo mismo los primeros envases (naturales) cuyo objeto era proteger, conservar y dosificar el producto para su posterior consumo.
Pero no me voy a alargar más… El diseño para embutidos ha evolucionado mucho desde los primeros sapiens hasta llegar a nuestros días –sobre todo estéticamente- y como prueba les traigo algunos ejemplos que lo evidencian.
Todavía apetece entonarse el cuerpo en este final del invierno e inicio de la primavera.…
En las tabernas PerretxiCo se puede disfrutar estos días de dos de los platos más…
Veintiséis años después de la apertura de su primer restaurante, Grupo Kabuki continúa marcando el…
El Palacio de Congresos Baluarte será el escenario, los días 17 y 18 de abril,…
El Roncal fue el primer queso en recibir la Denominación de Origen en España, en…
La Mallorquina adelanta la temporada de Semana Santa y ofrece ya sus torrijas, desde las…