En el verano, la hostelería entra en uno de sus momentos más exigentes. El aumento de la demanda, la rotación constante de clientes y la búsqueda de propuestas frescas y ligeras obligan a optimizar cada proceso en cocina. En este contexto, Makro consolida su estrategia basada en los productos ultrafrescos, una categoría que gana peso no solo por su calidad, sino también por su capacidad para mejorar la eficiencia operativa en bares y restaurantes.
La compañía ha evolucionado su oferta con un enfoque claro: facilitar el día a día del profesional sin renunciar al producto. En carnes, uno de los ejes principales de su surtido, ha introducido un cambio significativo en la forma de calcular costes, pasando del tradicional precio por kilo al precio por ración. Este sistema permite a los hosteleros ajustar mejor sus márgenes y controlar la rentabilidad de cada plato, una necesidad clave en temporada alta.
Bajo su marca propia METRO Chef, Makro ha ampliado además su selección de vacuno europeo con cortes premium como el lomo alto, el solomillo o la picaña, disponibles en distintos formatos.
La pescadería es otro pilar fundamental, especialmente en verano, cuando el consumo de pescado y marisco se incrementa de forma notable. Aquí, Makro apuesta por productos frescos ya limpios y preparados, listos para su uso en cocina. Esta solución reduce tiempos de manipulación y facilita el servicio, algo esencial en entornos donde la agilidad marca la diferencia, como terrazas, restaurantes de costa o establecimientos con alta rotación.
En el área de frutas y verduras, la tendencia hacia formatos prácticos sigue ganando terreno. Referencias precortadas o listas para consumir, como los dados de aguacate o los gajos de ajo pelados, permiten agilizar el trabajo sin comprometer la calidad. No obstante, su uso exige una gestión rigurosa de la cadena de frío y de la rotación, aspectos clave para mantener intactas sus propiedades en elaboraciones en crudo, tan presentes en la oferta gastronómica veraniega.
A esta línea de soluciones se suma Smart Chef, la propuesta de Makro orientada a simplificar procesos en cocina. Se trata de una gama de productos concebida específicamente para el profesional, que incluye elaboraciones ya preparadas o parcialmente procesadas con el objetivo de ahorrar tiempo en tareas como la limpieza, el pelado, el corte o el cocinado. Además, al tratarse de productos con una merma mínima, contribuyen a reducir el desperdicio y a mejorar el control de costes.
Estas referencias, en su mayoría bajo la marca METRO Chef, se estructuran en tres niveles: productos que requieren un tratamiento previo antes de la cocción, opciones listas para cocinar y elaboraciones que pueden servirse directamente, correspondientes a la cuarta y quinta gama. En un contexto como el veraniego, donde la rapidez y la estandarización son fundamentales, este tipo de soluciones adquiere un papel cada vez más relevante.
El valor de la temporada
Más allá de la operativa, el producto de temporada sigue siendo un elemento clave en la construcción de una oferta gastronómica coherente y atractiva. En verano, la despensa se transforma y ofrece ingredientes en su mejor momento, tanto desde el punto de vista organoléptico como económico.
Las frutas estivales como sandía, melón, melocotón, cereza o albaricoque destacan por su frescura y versatilidad. Son habituales en postres, pero también encuentran su espacio en propuestas saladas, aportando contraste y ligereza. En paralelo, hortalizas como el tomate, el pepino o el calabacín se convierten en la base de platos icónicos como gazpachos, ensaladas o elaboraciones a la parrilla, claves en las cartas de temporada.
También en pescadería la estacionalidad marca la diferencia. Especies como la sardina, la caballa o el bonito alcanzan en estos meses su punto óptimo, ofreciendo una excelente relación entre calidad y precio. Su presencia en carta no solo responde a una lógica de producto, sino también a una demanda creciente por parte del consumidor, que valora cada vez más el origen y el respeto por los ciclos naturales.
Trabajar con ingredientes de temporada no solo mejora el resultado final del plato, sino que también contribuye a una gestión más sostenible. Al reducir la necesidad de transporte y almacenamiento prolongado, se minimiza el impacto ambiental y se favorece el apoyo a productores locales.
Acompañamiento y estrategia
La apuesta de Makro por los ultrafrescos no se limita al producto. La compañía cuenta con una red de más de 600 especialistas en frescos repartidos en sus 37 tiendas Cash&Carry, que asesoran a los profesionales en aspectos como la selección, la conservación o el aprovechamiento de cada referencia. Este apoyo se complementa con programas de formación orientados a maximizar el rendimiento en cocina.
Los resultados reflejan la solidez de esta estrategia. La categoría de ultrafrescos mantiene un crecimiento sostenido y registra un crecimiento del 14,4% en el último año fiscal 2024/25, superando en más de tres puntos porcentuales el ejercicio anterior, y representa ya el 30,1% de las ventas totales de la compañía. Un dato que confirma el creciente interés del sector por soluciones que combinen calidad, practicidad y adaptación a la temporada.
De cara al futuro, Makro continúa reforzando su posicionamiento con tres líneas de trabajo: ampliar el surtido con productos en su punto óptimo, desarrollar formatos que simplifiquen la operativa y apostar por una selección responsable, especialmente en pescadería, basada en criterios de origen y estacionalidad.
En definitiva, la compañía busca consolidarse como un socio estratégico para la hostelería, capaz de ofrecer no solo producto, sino también herramientas y conocimiento. En una estación como el verano, donde cada servicio cuenta, la combinación de frescura, eficiencia y adaptación marca la diferencia.





