Presentación de un plato de la nueva temporada en El Cenador de Amós.
Bajo el nombre de “Colección Cantábrico 2026”, el restaurante cántabro El Cenador de Amós, tres estrellas Michelin, inaugura el 13 de marzo su trigésimo tercera temporada. Una nueva mirada al Cantábrico, origen e inspiración permanente en su historia, que este año establece un vínculo natural y profundamente significativo con el mundo del arte.
Un diálogo entre arte y gastronomía. Dos disciplinas que comparten proceso, intuición, riesgo y la voluntad de emocionar. Muy cerca de Cenador de Amós, un artista trabaja en su taller. Su obra nace de la observación y la curiosidad, pero también del deseo de compartir. Como la cocina, el arte se construye desde la materia, el gesto y la sensibilidad.
Juan Díaz-Faes nos acompaña en esta conversación creativa. Desde su mirada inquieta, reflexiona sobre el proceso, algo que le llama la atención especialmente. Ese intercambio nos impulsa a explorar nuevas dimensiones. «Nos interesa el proceso tanto como el resultado”, explica el chef Jesús Sánchez. “El Cantábrico no es solo un mar; es una cultura expandida que conecta costa e interior, memoria y evolución. La propuesta de la nueva temporada es una exploración consciente de nuestras raíces desde otro prisma creativo”.
El resultado de esta conversación une, por un lado, la presencia de su obra interpretando algunos de los símbolos esenciales para el Cenador. Una creación que ocupará el centro de las mesas, dialogando con el espacio y con quienes lo habitan.
Por otro, la integración directa del arte en la experiencia gastronómica, mediante la intervención de distintas piezas de vajilla que formarán parte del recorrido culinario. Piezas de vajilla diseñadas específicamente para esta edición.
Nuevas propuestas se incorporan esta temporada a la Colección Cantábrico 2026. Fondo, equilibrio, construcción precisa del sabor: la técnica se pone al servicio de una emoción depurada.
Propuestas que recorren una línea imaginaria desde Finisterre hasta el Golfo de Vizcaya, pero que también se adentran en Navarra, tierra de los orígenes del chef, donde la huerta, el producto desnudo y el respeto al ciclo marcan el carácter.
“Mi territorio Cantábrico mira , con naturalidad, hacia la tradición francesa limítrofe, parte esencial de mi formación culinaria: el rigor técnico, el fondo, la construcción del sabor y el equilibrio en el plato. Nuestra cocina siempre ha sido territorio. Territorio entendido como paisaje, pero también como memoria y aprendizaje. Esta temporada profundizamos en esa idea: el Cantábrico no es solo un mar, es una cultura expandida que conecta costa e interior, raíz y evolución. Así, cada nueva incorporación a la colección no es una ruptura, sino una exploración consciente de nuestras raíces. Porque la identidad no es estática: se construye desde el respeto, el estudio y la reinterpretación».
Esta temporada, bocados, esculturas y platos se funden así en esta Colección Cantábrico 2026, que da nombre a la propuesta gastronómica. Una edición limitada que permitirá al cliente prolongar la experiencia más allá del momento vivido, convirtiéndola en un recuerdo tangible con vocación de continuidad en futuras ediciones.
Entre las nuevas incorporaciones destacan elaboraciones que reinterpretan la despensa atlántica desde una sensibilidad contemporánea: Cada pase responde a una narrativa donde el territorio no es una etiqueta, sino una vivencia. La identidad no es estática, se construye desde el respeto, el estudio y la reinterpretación constante.
La Colección Cantábrico 2026 —que da nombre a toda la propuesta gastronómica del año— lleva emparejada una edición limitada de figuras y piezas de vajilla que permitirá a quienes visiten el restaurante prolongar la experiencia más allá del momento vivido.
El proyecto incorpora además una dimensión social: una parte significativa de lo recaudado se destinará a una ONG, reforzando el compromiso del restaurante con su entorno y otorgando al diálogo entre arte y cocina un propósito compartido.
Desde su apertura en 1993, Cenador de Amós ha construido un relato de coherencia que lo ha situado entre los grandes referentes de la alta cocina española e internacional.
Tres estrellas Michelin, Estrella Verde y tres Soles Repsol avalan una trayectoria marcada por la constancia, el trabajo en equipo y la sensibilidad estética. Más allá de los reconocimientos, la casa mantiene intacta su vocación inicial: cocinar el territorio cantábrico con honestidad y emoción.
“Cada temporada es una oportunidad para volver a empezar”, concluye Jesús Sánchez. “Seguimos mirando al Cantábrico con la misma curiosidad del primer día, pero con la experiencia acumulada de más de tres décadas.”
La Colección Cantábrico 2026 podrá disfrutarse a partir del 13 de marzo en Villaverde de Pontones (Cantabria), bajo reserva previa.
La iniciativa arranca con Natalia Menéndez (Casa Chuchu), también situada en Turón (Mieres) como la…
Las localidades grancanarias de Santa Brígida, Valsequillo y San Mateo acogerán del 15 al 17…
La montanera 2025–2026 confirma, una vez más, que el respeto por la dehesa, el equilibrio…
Más de 200 profesionales se dan cita por primera vez en una iniciativa que combina…
La cordobesa Sol Pérez-Fragero, detrás de La Gloria (Noviciado) y Josefita (Malasaña), reaviva su amor…
El Consejo Regulador de la IGP Ternasco de Aragón ha presentado El Mes del Ternasco…