Deliciosa tarta de queso presentada en cazuela individual con crumble.
El chef Roberto Hernández desvela los secretos de la tarta que conquistó al jurado del Concurso de la Mejor Tarta de Queso de Madrid 2025 y explica cómo conseguir en casa su característica textura cremosa y su equilibrada mezcla de quesos.
Con interior cremoso, equilibrio entre dulzor y carácter y una combinación de quesos cuidadosamente seleccionada. Así es la tarta de queso de Latasia (Castellana, 115. Madrid), una receta que ha convertido este postre en uno de los grandes imprescindibles del restaurante y que ha sido reconocida como una de las tres mejores del Concurso de la Mejor Tarta de Queso de Madrid 2025, organizado por la Asociación de Cocineros y Reposteros de Madrid (ACYRE Madrid).
Coincidiendo con el Día Mundial de la Tarta de Queso, que se celebra el 30 de julio, Roberto Hernández, chef de Latasia, comparte los secretos para que cualquier aficionado pueda preparar en casa una versión muy similar a la que sirve en el restaurante.
El primero de ellos comienza mucho antes del horno. Una vez mezclados todos los ingredientes, el cocinero recomienda dejar reposar la preparación durante 24 horas para que los sabores de los distintos quesos se integren y el resultado sea mucho más equilibrado.
Otro aspecto fundamental está en encontrar la textura adecuada según los gustos de quien la va a elaborar. «Si no quieres que la tarta quede demasiado líquida, lo mejor es sustituir parte de la nata por queso crema; si, por el contrario, prefieres que no sea demasiado densa, basta con aumentar la proporción de nata y reducir ligeramente la de queso crema», explica Hernández.
La presentación también marca la diferencia. En Latasia optan por hornear la tarta en cazuelas individuales y sustituir la clásica base de galleta por un crumble que se añade al final, aportando un contraste crujiente sin restar protagonismo a la cremosidad del postre.
El queso crema es la base de la receta. En Latasia utilizan el queso crema de Albe Lácteas del Jarama, con sello Madrid Calidad Producto Certificado, aunque Hernández recomienda cualquier queso crema de densidad similar para mantener la textura suave y untuosa característica de la elaboración.
El toque diferenciador llega con el queso de cabra ecológico Suerte Ampanera Moho Blanco, también con sello Madrid Calidad Producto Certificado, que aporta personalidad sin eclipsar el resto de sabores. Como alternativa, pueden emplearse quesos curados como Manchego, Parmesano o Zamorano, siempre en una proporción aproximada de una quinta parte respecto al queso crema.
El postre más famoso en pastelerías y restaurantes a nivel internacional celebra el 30 de julio, como cada año, el Día Mundial de la tarta de queso o del cheesecake. Hay que retroceder miles de años para llegar a su origen. Este postre data de la Antigua Grecia, 4000 años antes de la era actual, cuando era llamado pastel de queso. En el año 776 a.C. se consideraba fuente de energía y fue el alimento de los primeros atletas de los Juegos Olímpicos.
La primera vez que apareció una receta fue en el año 230 d.C. gracias al escritor Ateneo con una descripción muy sencilla: triturar el queso y calentarlo en un cuenco de cobre con miel. Cuando Grecia fue conquistada por los romanos, la tarta de queso se convirtió en un botín de guerra. Aunque la versionaron añadiendo huevo y horneándola entre ladrillos muy calientes. Tomó el nombre de libuma. Gracias a la expansión del Imperio Romano llegó a Europa.
Y es en el siglo XVIII, con la llegada de los colonos al Nuevo Mundo, cuando empieza a parecerse a la tarta de queso que conocemos hoy y a la que pocos paladares se resisten.
Mix de tarta (12 tartas individuales de 150 g)
Ingredientes• 200 g de nata• 5 huevos camperos y 2 yemas• 320 g de azúcar• 16 g de harina de maíz• 800 g de queso crema Albe Lácteas del Jarama (Madrid Calidad Producto Certificado)• 200 g de queso de cabra Suerte Ampanera Moho Blanco (Alternativa Manchego, Zamorano o Parmesano)
Elaboración: Retirar el moho blanco del queso de cabra y triturar todos los ingredientes en Thermomix hasta obtener una mezcla homogénea. Dejar reposar durante 24 horas en la nevera. Repartir unos 150 g de mezcla en cada cazuela individual y hornear a 210 ºC durante 10 minutos. Dejar enfriar antes de servir.
Crumble
Ingredientes• 200 g de harina de almendra• 200 g de azúcar• 200 g de harina sin gluten• 200 g de mantequilla• Una pizca de sal
Elaboración: Mezclar los ingredientes sin trabajarlos en exceso para mantener una textura suelta. Hornear a 190 ºC en intervalos de 6 o 7 minutos, removiendo si es necesario, hasta obtener un dorado uniforme. Dejar enfriar.
Gel de madroño
Ingredientes• 200 g de madroños• 100 g de azúcar• 15 g de zumo de limón
Elaboración: Triturar todos los ingredientes en Thermomix durante 20 minutos a 100 ºC y velocidad 4.Como alternativa, puede sustituirse por una mermelada, un coulis de frutos rojos o fruta fresca troceada, como fresas o arándanos.
Emplatado: Una vez fría la tarta, cubrir ligeramente con el crumble, añadir pequeños puntos de gel de madroño y terminar con una flor de aliso blanco para aportar el toque final.
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