Hay veces que los barcos más humildes son los que más lejos llegan, todo depende de la ilusión, la fuerza y el tesón de su tripulación. Y en El Foralin (Manuel García Conde, 3. Oviedo. 985 746 797) sienten una pasión inmensa por su oficio que transmiten en cada uno de sus platos: un imaginativo regreso a la cocina artesana, esa que se prepara con muchísimo mimo y que trae de vuelta los sabores de toda la vida.
El nombre de este restaurante recién inaugurado es un precioso homenaje al barco del abuelo de su chef, Félix Martínez; un barco pequeño que en aquellos tiempos llegó a caladeros tan lejanos como la bella Irlanda. Y ese es justo el espíritu de este pequeño gran “barco” de sabores: llegar donde la marea les lleve, lo más lejos posible…
Este preparadísimo cocinero asturiano ha compartido aventuras y fogones con cocineros tan respetados como Sergi Arola, Nacho y Esther Manzano (de hecho era jefe de cocina de La Salgar cuando recibieron la estrella Michelin, fue jefe de partida de carnes y pescados en Casa Marcial -2 estrellas Michelin- y así mismo el encargado de poner en marcha Gloria) o Ricardo Sostres. De todos ellos aprendió los secretos de la alta cocina, por supuesto, pero también compañerismo, innovación y tesón. Y sobre todo esa sinceridad en la cocina que le inculcó Nacho Manzano y que tanto ha marcado su trayectoria. Porque la filosofía culinaria de Félix pasa por recuperar los sabores de siempre a través de recetas muy especiales preparadas con muchísimo cariño y una técnica impecable.
El producto de temporada (“pero de verdad”, recalca Félix) es el verdadero protagonista de la carta de El Foralín, que propone platos tan apetecibles y sabrosos como el pan de xata al vapor (relleno de carrillera y rabo de ternera); la tortilla de bacalao “El Foralín” (con sus callos en salsa verde); el arroz meloso de moluscos y pil-pil; su versión del cordero a la estaca; el jarrete de gochu celta y cuscus o postres tan deliciosos como la tarta de galleta negra y queso Afuega’l Pitu o el Nevadito, crema de limón, merengue y helado de lima.
Algunos de ellos también pueden pedirse en formato de tapa y en medias raciones o 2/3 de ración, que es una muy buena forma de compartir y descubrir esta cocina artesana repleta de sabor. También ofrecen un completísimo Menú de guiso, que se sirve en horario de comidas de lunes a domingo e incluye dos entrantes, un guiso, un postre y bebida por 16,50€.
Este pequeño gran barco trae de vuelta los sabores de toda la vida, y con ellos miles de recuerdos que merece la pena evocar (y sobre todo, saborear). Como dice Félix, El Foralín no es el final de la aventura, si no el principio de todo lo que queda por llegar…
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