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Turbatruf: Trufas más redondas, con mayor peso y en menor periodo de tiempo

El crecimiento en los pozos de plantación, rodeadas de un manto esponjoso, con un sustrato especial, da lugar a trufas más redondas, más grandes, y consigue que su producción se adelante varios años y aumente hasta un 60%. La compañía que ha desarrollado la técnica es una de las tres empresas truferas más importantes de España y está ubicada en la población turolense de Sarrión, cuna de la truficultura.

En un mercado donde el precio medio del producto puede llegar a alcanzar de 300 a 600 euros el kilogramo, una de las tres empresas truferas más importantes de España ha logrado, mediante una técnica especial para el cultivo profesional de este alimento, obtener trufas más redondas, con un mayor peso y en un menor periodo de tiempo.

La compañía Turbatruf ha logrado que, mediante la utilización de un sustrato especial en los pozos de plantación, la trufa crezca con mayor facilidad y con una forma más homogénea al estar rodeada de un lecho esponjoso y sin obstáculos.

Turbatruf, que es aliado de la compañía valenciana Grupo Projar, pertenece a una familia con una experiencia de más de 45 años en la producción de planta trufera y en la cosecha de trufas, que está ubicada en una de las cunas de la truficultura: la localidad turolense de Sarrión.

Aumento de hasta el 60% de cosecha

La búsqueda de una rentabilidad mayor, en un sector que ha de esperar unos 7 años de media para lograr este fruto tan preciado, ha logrado además que se consiga adelantar la producción de trufa entre el cuarto y quinto año de la plantación.  Y obtener un 20% más de cosecha el primer año y hasta un 60% más, a partir del segundo año.

Estos aspectos hacen que las trufas cosechadas con este sustrato, que es apto para agricultura ecológica, sean mucho más cotizadas en el mercado. De hecho, Turbatruf ha conseguido durante cuatro años el primer premio a la trufa con mayor calidad, otorgado por la Feria Internacional de Turismo- FITUR-.

Para este fin, se aplica sustrato a los pozos truferos, gracias a ello se consigue una mayor cantidad de trufas con mayor calidad que repercute en una mayor rentabilidad del cultivo. De este modo, la empresa constata que es posible la mejora y el aumento de la producción de las trufas cultivadas.

En este sentido, el director de Turbatruf, Luis Rozalén, explica “empezamos a utilizar el sustrato en el cultivo de la trufa como una experiencia de mejora en la calidad de la cosecha, pero al observar cómo un sustrato, técnicamente idóneo, permitía mejorar la calidad de la trufa, además de aumentar su peso, comenzamos a utilizarlo de forma extendida en nuestros cultivos, ya que disponemos de más de 100 hectáreas de cosecha propia”.

Además, destaca “decidimos empezar a comercializar este sustrato en la zona para extender esta nueva técnica entre el tejido trufícola de la zona” y añade que “tenemos una alianza con Grupo Projar, y entre ambos, definimos la mezcla y proporciones de sustrato idóneo y desde Turbatruf comercializamos este sustrato específico para trufa”.

Plantación de la Trufa

El cultivo de la trufa comienza cuando se planta la encina o carrasca, roble, avellano o coscoja de uno o dos años de edad. La elección de la especie depende de la zona, del suelo o de otros aspectos a tener en cuenta como el clima. El marco de plantación es de 5×5 a 6×6 metros. Una vez pasan de 3 a 5 años se realizan una media de 4 ó 5 hoyos en la base alrededor del árbol y se rellenan de este sustrato.

Tras año y medio se lograrán trufas más redondas y de un peso mayor al que se hubiera logrado sin este sustrato. Una vez se coge la trufa del agujero, lo normal sería que no saliera otra hasta los dos años. Sin embargo con este sustrato pueden salir entre los 6 meses y un año más tarde.

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