Identificadas en cada caso por el color de su toque frutal: amarillo (limón), naranja y rojo (sanguina), las cervezas fueron nombradas por las ánimas que aterrorizaban a los niños valencianos y están representadas por iconos en la parte frontal y la chapa de cada botella. Un diseño serigrafiado sobre vidrio oscuro, en botellas individuales de 33 cl., y que se completó con la historia de cada leyenda en una de sus caras, para hacer de la experiencia un auténtico descubrimiento.
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