Para ello, Protos ha colaborado con cuatro de sus vinos: Protos Verdejo, Protos Crianza, Protos’27 y Protos Reserva. Todos los vinos han estado sumergidos durante 6 meses en la Costa de Alicante, a una profundidad de 28 metros, en jaulones standard de bodega, insertados dentro de unos silos de hormigón con orificios laterales que han dejado fluir el agua dentro de ellos.
Según el departamento técnico de la bodega, la microvibración provocada por las corrientes marinas, la presión, la oscuridad y temperatura constante que proporciona esta profundidad, (15º-17º la variación de un grado arriba/abajo puede tardar semanas), han originado vinos con una madurez más acelerada, que se aprecia tanto por su nariz menos fresca pero elegante, como en boca, donde aparece un interesante toque salino que modifica las características organolépticas del vino y hace que resulte muy atractivo y peculiar.
La iniciativa, creada hace tres años e inspirada en otras europeas similares, se enmarca en…
Un modelo que elimina intermediarios y traslada ese ahorro al cliente con una propuesta de…
Un año más, el restaurante vitoriano Don Producto y Tú acogió estos premios que reconocen…
La soprano Laura Molina ofrecerá un concierto exclusivo el próximo 27 de junio en esta…
Baro abre la puerta a la nueva experiencia japonesa que se come con las manos.…
Siete locales de Valencia ofrecerán esmorzarets durante tres fines de semana de junio. La DO…