Nacho Herrero y Nina Baidoshvili celebran la tradición vinícola de Georgia.
El primer importador especializado en vinos georgianos de mínima intervención irrumpe en el mercado español con producciones limitadas y elaboraciones en Qvevri (recipientes de arcilla tradicionales) con la experiencia y el conocimiento de más de 8.000 años de historia. Excelentes y complejo los vinos ámbar o naranja que distribuye, como se pudo comprobar recientemente en una comida celebrada en el restaurante madrileño Tatel, en el que se podrán encontrar algunos de estos excelentes vinos georgianos. En la imagen, Nacho Herrero e Nina Baidoshvili, fundadores de la empresa.
Whino es la primera empresa española especializada en la importación y distribución de vinos georgianos de mínima intervención. Fundada en 2023, nació con la misión de acercar al consumidor español una de las tradiciones vinícolas más antiguas del planeta: la de Georgia, un país con más de 8.000 años de cultura vitivinícola ininterrumpida.
Trabajan directamente con pequeños productores artesanales georgianos, que han perfeccionado su arte generación tras generación, representando en España a varias bodegas selectas con producciones muy limitadas. El catálogo incluye vinos tintos elaborados con la emblemática uva Saperavi, vinos blancos y los singulares vinos ámbar (naranja), todos fermentados siguiendo el método ancestral del Qvevri, vasijas de arcilla enterradas en la tierra declaradas Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la Unesco desde el año 2017.
Detrás de Whino hay dos historias que se cruzan y se complementan de manera natural: la de alguien que descubrió Georgia y quedó atrapado por su cultura (Nacho Herrero), y la de alguien que nació en ella y lleva el vino en la memoria desde su infancia (Nina Baidoshvili).Nacho Herrero es el cofundador que propuso convertir una pasión en proyecto. Abogado especializado en Startups y emprendedor en serie, fue quien identificó la oportunidad de traer a España unos vinos extraordinarios que el mundo estaba empezando a valorar, y que el mercado español aún no conocía. Su impulso y visión comercial fueron el detonante de Whino.
Nina Baidoshvili además de su formación en Psicología y Marketing, aporta algo que no se puede aprender: haber crecido en Georgia rodeada de esta cultura milenaria. Para ella, los vinos georgianos no son una tendencia – son parte de su identidad, de sus recuerdos y de su tierra. Su conocimiento profundo del país, sus bodegas y sus productores fue el puente indispensable entre Georgia y España, dotando a Whino de una autenticidad que no se puede fabricar.
Juntos conforman una alianza perfecta: la mirada exterior que se enamora de lo que ve, y el conocimiento interior que sabe exactamente qué merece ser compartido.
Whino surge de una propuesta tan apasionante como desafiante: traer a España vinos de mínima intervención, de producciones muy limitadas, elaborados en uno de los países con mayor tradición vinícola del mundo, pero prácticamente desconocido para el consumidor español.
La idea surgió de una conexión profunda y personal con Georgia: el país que vio nacer la viticultura tal y como la conocemos hoy, donde la tradición sigue viva en cada bodega familiar, en cada cosecha y en cada botella. Traer esa herencia a España – uno de los países que más vino produce en el mundo- parecía simplemente una locura. Pero también una oportunidad única e irrepetible.Tras meses de conversaciones con bodegas en Georgia y distribuidores en España, lo que comenzó como un sueño se convirtió en un proyecto real: Whino.
Hoy, los vinos georgianos ya pueden encontrarse en España, incluyendo en las tiendas de El Club del Gourmet de El Corte Inglés, uno de los referentes del comercio especializado en nuestro país. Con Whino, la misión es tender un puente entre la alta gastronomía española y los mejores vinos georgianos. Seleccionan cada vino con el máximo cuidado, buscando etiquetas auténticas, singulares y de gran calidad.
Quieren que, cuando alguien piense en vinos georgianos, piense en Whino: una marca que no decepciona y que garantiza la autenticidad, el origen y la excelencia de cada botella.
En Whino no seleccionan vinos al azar. Cada botella del catálogo responde a criterios exigentes que definen su dentidad y compromiso: solo trabajan con bodegas artesanales de Georgia que elaboran vinos con uvas autóctonas, respetando las técnicas ancestrales. Georgia cuenta con más de 500 variedades de uva endémicas, una riqueza ampelográfica inmensa.
Priorizan vinos fermentados y criados en Qvevri, los recipientes de arcilla tradicionales georgianos. Este método, único en el planeta, confiere a los vinos una complejidad, textura y carácter que no se puede reproducir con técnicas modernas.P
Además, apuestan por vinos de mínima intervención: sin aditivos químicos, sin sulfitos añadidos o con cantidades mínimas, resultado de agricultura respetuosa con el entorno. Las producciones son pequeñas y limitadas, lo que garantiza la máxima calidad y exclusividad.
El catálogo incluye uvas prácticamente desconocidas fuera de Georgia: Rkatsiteli, Saperavi, Kisi y Mtsvane entre otras. Un universo aromático diferente, fascinante y profundamente genuino.
Whino trabaja directamente con los productores, sin intermediarios, lo que les permite garantizar la procedencia, la historia y la filosofía detrás de cada vino que ofrecen. Aseguran un envío rápido en 24-48 horas a toda España y presencia en puntos de venta físicos de referencia.
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